PALESTINA
Región asiática que limita al norte con el Nahr el-Kasimijje y con las faldas del monte Hermón ; al este con el desierto sirioarábigo; al sur con el río Arnón, la orilla meridional del mar Muerto , Cades y Wadi el ’Aris, y al oeste con el mar 437BMediterráneo. Su longitud máxima es de 300 kilómetros, por 90 de latitud máxima, y su superficie total 25.124 kilómetros (tiene Sicilia 25.738 kilómetros y Cerdeña 24.090). Son múltiples las denominaciones con que se ha conocido: las egipcias H’rw (por los habitantes jorreos), Retnw hjrt y Dahi; la egipcia acádica y hebrea «tierra de Canán »; la acádico-bíblica «tierra de Amurru»; las bíblicas «tierra de Israel », «tierra de los hebreos», «la Tierra», la «Tierra Santa»; las posbíblicas «Siria-Palestina», « Judea ». La que ha prevalecido, «Palestina», fué transmitida por los griegos y procede de los filisteos , que se instalaron en la zona costera en el siglo XII. I. Geografía física. A) Morfología.
Palestina en la era paleozoica estaba unida a Siria, Arabia y África, y en la mesozoica (período cretáceo), quedó cubierta por el mar, a lo cual se deben los sedimentos calcáreos cenómano, turonense y senonense, constitutivos de las superficies palestinotransjordánica. La gran meseta que se extendía desde el África septentrional hasta el desierto sirioarábigo, y que se formó al retirarse el mar cretáceo, y nuevamente fué en parte invadida por el mar eocénico (cf. los sedimentos eocénicos de Galilea y Samaría), sufrió en la era cenozoica profundas transformaciones que determinaron sinuosidades terrestres en dirección suroeste a nordeste o sursureste o norte-nordeste (1.ª fase orogenética), fracturas en dirección sur a norte (2.ª fase) y en dirección sudeste a noroeste, con la formación de la llanura de Esdrelón (3.ª fase). Las modificaciones más importantes se efectuaron en el principio de la era neozoica o cuaternaria: la formación de la cuenca del Jordán , que se extendía desde el monte Amano hasta el África oriental, por los valles del Orontes, Nahr Litani, Jordán, el Araba, golfo Elanítico y mar Rojo; y el hundimiento en el mar Mediterráneo de la parte occidental de la meseta.
Estos dos fenómenos redujeron la meseta a núcleo montañoso constituido por el Líbano, los montes de Galilea, de Samaría y de Judea . La zona costera se ha debido al creciente retroceso del mar, a la elevación de la tierra y a los aluviones fluviales y marinos. La gran meseta conservó su fisonomía en la Palestina transjordánica, cuyas modificaciones se redujeron a las que fueron causadas por las erupciones volcánicas con el epicentro en el Jolán y en el Haurán, a los cuales se deben los sedimentos de lava y de basalto de la región este del lago de Genesaret y las fuentes termales ricas en tales minerales y de azufre por toda la cuenca del Jordán. 438AB) Clima. Estando situada Palestina en zona subtropical, no hay en ella más que dos estaciones: la del invierno, lluviosa (nov.-abril) y la del verano, seca (mayo-oct.) (Gén. 8, 22; Salmo 74, 17; Zac. 14, 8). En cuanto a la temperatura, como ésta depende de la posición geográfica, de la proximidad al mar y al desierto y de la altura, se dan en ella tres zonas: la costera (38,5°; 3,5°), la región montañosa (36,4°; 1,7°); Gor del Jordán (43,6°, 3,6°). La diferencia media entre el día y la noche es de 10-12 grados (Gén. 31, 40; Jer. 36, 40).
En el verano predominan los vientos secos del noroeste; en invierno, los lluviosos del oeste (I Re. 18, 44 s.; Lc. 12, 54).
En el período de transición, los vientos del este, provenientes del desierto, secos y tormentosos (ruah qadim) (Ez. 17, 10; Jn. 4, 8; Jer. 18, 17; Job 1, 19; Gén. 41, 6; Éx. 14, 21; Jer. 4, 11; 13, 24; Ez. 19, 12; Os. 13, 15). Son raros los vientos invernales del norte, portadores de frío y de hielo (Eclo. 43, 20; Job. 37, 9; Prov. 25, 23) y los vientos cálidos y desecantes del sur (Lc. 12, 55; Job. 37, 17).
Las lluvias se concentran en la estación de invierno con carácter regional y con densidad decreciente de norte a sur y de oeste a este. Aparecen distribuidas en tres períodos: lluvia precoz (ióreh o móreh) en los meses de octubre y noviembre, en la sementera; lluvia estacional (gešamîm) en los meses de diciembre, enero y febrero; y en fin, la lluvia tardía (malqôš) en los meses de marzo y abril, tiempo de la madurez de las mieses (Dt. 11, 14; Sant. 5, 7; Lev. 26, 3 ss.; Dt. 28, 12; Jl. 2, 23; Sal. 84, 7; Esd. 10, 9.13; Am. 4, 7). Es rara e irregular la nieve, precisamente en el mes de enero (II Sam. 23, 20; I Mac. 13, 22; Prov. 31, 21; Is. 55, 10).
Lo que es más frecuente es el granizo (Is. 28, 2; 30, 30; 32, 19; Ag. 2, 17; Sal. 18, 13, 78, 47.48; Job. 38, 22). Es un verdadero beneficio el rocío sobre los montes, durante el verano y, sobre todo, en el mes de octubre («rocío del cielo»: Gén. 27, 28; Dt. 33, 13.28; Zac. 8, 12). II. Flora y fauna. Son fertilísimos: el ligero sedimento de humus de la zona montañosa, protegida con terrazas contra los arrastres fluviales y regada artificialmente; la tierra de aluvión de la zona marítima y la volcánica del este del Tabor en el Basán y en el Haurán. Entre los frutos de Palestina (Dt. 8, 8; Jl. 1, 10 s.), abundan el trigo y la cebada; la oliva, la higuera y la vid (Jue. 9, 8-13; Mc. 4, 4; I Re. 5, 5; Zac. 3, 10); el granado (Núm. 13, 23; 20, 5; Jl. 1, 17; Ag. 2, 20; Cant. 6, 11; 7, 13; 8, 2; diecisiete nombres de 438Blocalidades con el componente «granado»); el sicómoro (I Par. 27, 28; Am. 7, 14; Lc. 19, 4); la palmera ( Jericó , «ciudad de las palmas»; Dt. 34, 3; Jue. 1, 16; 3, 13; II Par. 28, 15; Cant. 7, 8; Jn. 12, 13).
Entre los mamíferos domásticos, el asno está muy extendido y es de uso habitual; el mulo es el animal de carga de la montaña; el camello lo emplean sobre todo los beduinos del sur y del este. El carnero y la cabra son criados en todo el país. Los mamíferos silvestres están representados en el jabalí (hansîr). El ciervo y el león han desaparecido (Jue. 14, 5; I Sam. 17, 34; II Sam. 23, 20). Abundan las hienas y los chacales; el oso se halla en el Antilíbano y está llamado a desaparecer del Hermón . La riqueza de las aves, casi todas emigrantes, se explica por el hecho de que Palestina está situada en el paso de las emigraciones y ofrece una estancia confortable a las aves del norte durante el verano y a las del sur durante el invierno. III. Geografía histórica. A) Zona costera. El litoral desde Beirut hasta el Carmelo está recortado con puertos naturales protegidos por promontorios («ra’s»). En cambio, desde el Carmelo es uniforme y está sembrado de escollos peligrosos para la navegación: los puertos son artificiales.
La llanura del litoral, estrecha (3 kms.), en la parte fenicia, a causa de los montes que avanzan hasta el mar (Raš el-Abjad y Raš en Naqera = Escalera de Tiro : I Mac. 11, 59), se ensancha hasta unirse con la llanura de Esdrelón, y después del Carmelo alcanza una anchura de 20 km., formando primero la llanura de Sarón (Is. 35, 2; 65, 10; 33, 9) y luego la de los filisteos .
Los ríos, sólo en el último tramo perennes, son el Nahr el Kâsimijje, que forma el límite septentrional de Palestina; el Nahr el Mukatta (el Cisón bíblico), que vierte en el mar las aguas de la llanura de Esdrelón (Jue. 5, 21; I Re. 18, 40); el Nahr ez-Zerka, que desemboca en el mar, al norte de Cesarea ; el Nahr Iskanderûne, que nace en Nabulus; Nahr el Augia; Nahr Rubin; Nahr Sukrer; Wadi Gazze; Wadi el’Aris, «Torrente de Egipto» (Núm. 34, 5; Jos. 15, 4; I Re. 8, 65).
Las principales ciudades, aparte las fenicias Beirut, Saidâ ( Sidón ), Sûr (Tiro), Acre (Akko), son Tell el Burg (Dor: I Mac. 15, 11), Qaisarije (Cesarea marítima), Raš el ’Ain (Antípatris: Act. 23, 31), Ludd (Lida; Act. 9, 32-38), Jaffa (Joppe. II Par. 2, 15; Esd. 3, 7; Jon. 1, 3; Act. 9, 36; 10, 5; 11, 12) Jebna (Jamnia, Jabneel: I Mac. 5, 28; 10, 69; 15, 40). La Pentápolis filistea comprende: Ghazzeh (439AGaza; Jue. 15-16; Act. 8, 26), Khirbet ’Asqalân (Ascalón; Am. 1, 8; Sof. 2, 4; Zac. 9, 5), Esdûd (Asdod; I Sam. 5; Neh. 4, 1; 13, 24; Azoto; Act. 8, 40), Tell ’Araq el Menšije (Gat, Get: I Sam. 17, 4.23; II Sam. 15, 18; 18, 2), ’Agir (Acarón, Ekron: II Re. 1, 1-16). B) Zona montañosa central. Es una verdadera divisoria de aguas que se precipita desde una altura media de 900 m. en una extensión de 25 kilómetros por la vertiente oriental, y está surcada por valles barrancosos, profundos y pelados que constituyen el desierto de Judá.
En cambio, en la vertiente occidental va descendiendo gradualmente y está surcada por numerosos valles que en la zona costera confluyen en los ríos. Tuvo una población más densa en la antigüedad, y los actuales centros habitados se hallan diseminados junto a las numerosas vías de comunicación que entrecortan la región.
Al lado del camino central de la montaña (Hebrón-Beisán) se hallan, comenzando por el sur: Râmet el Halîl (Mambre: Gén. 13-14; 18), Khirbet et Tubêka (Béth Sur: II Par. 11, 7; I Mac. 4, 60), Belén (v.), Jerusalén (v.), monte Scópus (Nob: I Sam. 21 ss.; Is. 10, 32), a la izquierda Sa’af (Gebim: Is. 10, 31), a la derecha Tell el Fûl (Gueba de Benjamín o de Saúl: Jue. 19-20; I Sam. 13, 14; I Re. 15, 22), Er Râm (Rama: I Re. 15, 17-22; Is. 10, 29), Tell el Nasbe (Masfa: I Sam. 7; I Re. 15, 22 o Atarot), Beitin (Bétel: Gén. 12-13; 28; Jue. 1, 22, etc.), Tell (Hai: Jos. 7-8); Ain Sinja (?) al este de Seilûn (Silo: v.) el Lubban (Lebona: Jue. 21, 19). Junto al camino de Jerusalén a Jericó (cf. Lc. 10, 30-37), se halla Kefr et-Tûr (Betfagé; Mc. 11, 1), el Azarijje ( Betania : Jn. 11, 1.18; Lc. 10, 38; 19, 29; 24, 50; 12, 1).
Por el camino de Jerusalén a Engaddi se tropieza, desviándose a Belén , con Gebel Furêdis (Herodium; Fl. Josefo; Ant. XVII, 8, 3; Bell. I, 33, 9), Khirbet Tekû’â (Tecua, patria del profeta Amós; II Sam. 14, 2; II Par. 11, 6), ’Ain Gidi (Engaddi: I Sam. 24, 1; Cant. 1, 14; 4, 13; Ez. 47, 10; Eclo. 24, 13 ss.).
En el camino de Jerusalén a Efraím se encuentra Anata (Anatot: Jer. 1, 1; 11, 21; 32, 6-15), Geba’ (Gueba de Benjamín), paso del W. Suweinit (Roca de Boses y Sene: I Sam. 14), Mijmas (I Sam. 13 ss.; Is. 10, 28 ss.) el-Teijibe (Efraím: Jn. 11, 54; Ofra, Jos. 18, 23). En el camino de Jerusalén a Lida, en el trazado antiguo que se ramifica hacia Tell el Fûl, se hallan Bêt ’Ur el Fôqa (Betorón inferior, 400 ms.), Yalo (Gabaón); y si se sigue 439Botro trazado se encuentran Nebi Samwil (I Re. 3, 4), El Qubeibe, Khirbet Keffîreh (Cafirá: Jos. 9, 17), Gabaón. El trazado moderno para el Wadi Hanina y el Wadi ’Ali cruza por Lifta (Neftoá: Jos. 15, 9; 18, 15), deja a la izquierda Ain Karim (lugar que la tradición señala como el del nacimiento de San Juan Bautista), Abû Goš (Quiriat-Jearim: Jos. 9, 17; I Sam. 6 ss.) Saris (Sores: Jos. 15, 59 LXX), el Hatrûn (aldea del buen ladrón!), Amwâs (v. Emaús ). C) Sefela (de šafal: estar bajo).
Es la región de las colinas (200-300 m.), interpuesta entre los montes de Judea y la llanura del litoral, entrecortada por valles, las más de las veces estrechos, ricos de olivares y de trigo, de muy grande importancia estratégica e histórica por ser camino de acceso a Judea. El valle de Gabaón es famoso por la victoria de Josué (Jos. 10) y la invasión de los filisteos (I Sam. 13 ss.; I Par. 14, 16) y está bajo el dominio de la ciudad de Guezer , siempre muy disputada (Cartas de El Amarna 292, 300; Jos. 12, 12; II Sam. 5, 25; I Re. 9, 17).
El Wadi es-Sarâr (valle de Sorec: Jue. 16, 4) es el acceso más rápido a Jerusalén desde las ciudades filisteas Ecron y Asdod, y está dominado por la ciudad de Tell er Rumeileh (Bet Semes), Sora, Eswa (Estaol) y Khirbet Tibna (Timna: Jue. 13-16). El Wadi es-Sant (valle de Elah: I Sam. 17, 19) está formado por la confluencia de los Wadi el Gindi y Wadi es-Sur con Kh. Suweike (Soco: I Sam. 17, 1-3), Tell er Zakarija (Azeca: I Sam. 17, 1-3; en el Wadi es-Sur se hallan Khirbet ’Idel-Ma (Odulam: I Sam. 22, 1) y H. Qila (Queila: I Sam. 23, 1-8.10.13). El Wadi Afrang, camino directo de Ascalón y Asdod por Hebrón, está protegido por Tell Sandahanna (Maresa) y Beit Gibrin (Eleuterópolis).
El valle paralelo al sur está dominado por Tell ed-Duweir ( Laquis ), y finalmente el Wadi el-Hesi comprende Tell el Hesi ( Eglón ). D) Samaría. Está naturalmente separada de Judea por una línea que pasa por Nahr el ’Augia, W. Dêr, Ballût, W. Nimr, Tell el ’Asur, W. Sâmije, llanura de Esdrelón, montes de Gelboe y Carmelo. El sistema de montañas de Judea se orienta hacia el nordeste desde Tell el ’Asur (1011 metros), hasta Tuwanik (868); luego se dirige hacia el oeste hasta Garizim (868), y de aquí al nordeste a través de Ebal (938), Raš Ibzig (733), y al final se bifurca hacia el nordeste con los montes Gélboe y hacia el noroeste con el monte Carmelo. Otros dos sistemas menores se extienden el uno por el nordeste y el 440Aotro paralelamente al Jordán .
Estos montes, que van decreciendo lentamente en la llanura occidental, están separados por profundos valles, ricos en agua y que en los más de los casos confluyen en los ríos de la región (Nahr el ’Augia, Nahr Iskanderûne, Nahr el Mufgir, Nahr ez-Zerqa, Wadi el Maghara).
Hállanse varias llanuras: Sahel Arrabe (10 x 3 km.), Merg el Garad (4 x 2 km.), el Malina (9 x 2 kilómetros). Por el camino central de la montaña, siguiendo de Judea , se encuentran: Tell Balata (Siquem; v.), Sebastije (Samaria: v.), Tell Dotan (Dotain: Gén. 37, 14-17; II Re. 6, 13 ss.). Otro camino procedente de Beisan pasaba por Khirbet Ibzig (Bezec: I Sam. 11, 8); de Tell Balata (Siquem), pasando por Wadi Nabulus, iba a Cesarea de Palestina; otro, pasando por Wadi Qana iba a Jaffa (Joppe); y un tercero, pasando por Khirbet Fasa’il iba a Jericó . El «camino del mar», procedente de Tell el Mutesselim y pasando por Wadi ’Ara, Tell el Asawir y Tell er-Raš (Soco: I Re. 4, 10) el Ain hasta llegar a Jaffa. E) Llanura de Esdrelón. Es centro y cuna del comercio y de la estrategia oriental, rica en aguas y fértil en su terreno de origen volcánico. Al lado del Carmelo tiene las localidades de Haritije (Jaroset Goim: Jue. 4, 2.13.16), Tell Qaimûm (Jacuqam: Jos. 12, 22; catálogo de Tutmosis III), Tell Mutesselim (Maggeddo), Tell Ta’annek (Tanac; I Re. 4, 12; catálogo de Tutmosis III), Genin (’Engannim).
Al este se hallan: Zer’in (Jezrael: I Sam. 29, 1; II Re. 9-10), Tell el Hosn (Betsan, Escitópolis), Solem (Sunam: Cant. 7, 1; I Re. 1, 3; II Re. 4, 8-36; Cat. de Tutmosis III; El Amarna 1, 250), Neim (Naím: Lc. 7, 11), Endor (Sal. 83, 11; I Sam. 28, 7). Entre Nazaret y el Haritije se encuentran: Bêth Lahm ( Belén de Galilea : Jos. 19, 15; Jue. 12, 8), Seih Abreik (Beth She’arim: Besara). F) Galilea (v.). Tiene por límite al norte el Nahr el Kasimijje, al sur la llanura de Esdrelón y al este el Jordán . Es rica en caminos y en aguas. Orográficamente está unida con el Líbano. En su parte superior tiene montes que alcanzan la altura de 1.200 m. (G. Germak) y van decreciendo lentamente hacia el Mediterráneo; en cambio, en la parte inferior era antiguamente una llanura elevada a unos 40 m. con muchas depresiones lacustres: Sahl el Battôf (14 x 3 km.), Sahl Turan, Genesaret (5 x 2 km.). Los montes principales son: Gebel Turan (541 m.), Gebel el-Sih (nordeste de Nazaret , 560 mts.), Gebel el-Tôr (Tabor), Gebel Dahi ( Hermón menor: 440BSal. 42, 7; 515 m.), con los dos lagos de Hule y de Genesaret (v.).
Las localidades de la Galilea inferior son: en Nâsira ( Nazaret : v.), Saffûrijje (Seforis), Khirbet Gefat (Iotapata), Khirbet Irbid (Arbela), Khirbet Qânâ. Junto al lago de Genesaret se hallan: Mejdel (Taiquea, Magdala ), el Hammam (Jamat Jos. 19, 35; Ammathus), Tabarijja (Tiberíades), Tell Hûm ( Cafarnaúm : v.), Khirbet Kerâzeh (Corazain). En la Galilea superior: Meirôn (Meron: Jos. 11, 5, 7), el Giš (Guiscala), Tell Waqqas (Jasor: Jos. 11, 1; 10 ss.). G) Cuenca del Jordán (v. Jordán y mar Muerto ). H) El ’Arabah. Es la continuación de la cuenca del Jordán desde el mar Muerto hasta el golfo Elanítico, con 180 m. de longitud por 9-20 de latitud y que va elevándose gradualmente hasta 250 m. Es una gran llanura calcárea y arenosa, sin agua ni vegetación, rodeada de altos montes al oeste y al este (Gebel sera’, 1.600 m.). Tuvo una gran importancia histórica, porque fué el camino de tránsito del comercio de la Palestina al golfo Elanítico y a Ofir (I Re. 9, 26; 10, 11; 22, 49) y centro minero principalmente en Fenán (Punon: Gén. 36, 41; Núm. 33, 42) y en es-Shôbak en el Wadi el Mene’ijje.
El centro de la región, ocupada por los edomitas y luego por los árabes nabateos, era Petra (ha-sela’; II Re. 14, 7). En el golfo Elanítico se encuentra Tell el Helefeh (Elat y Asiongaber, puertos construidos por reyes israelitas). I) Región transjordánica. Alta llanura surcada por profundos valles de los ríos Sher’at y Menadire (Yarmuc) y Nahr ez-Zerca (Yaboc), que limita al este con el desierto sirioarábigo, al norte con las estribaciones del Hermón hasta Damasco, al sur con el Wadi el Hesâ y al oeste con el Jordán y con el mar Muerto . Es divisible en tres partes: 1) La región septentrional, desde el Hermón hasta el Yarmuc, comprende: el Jolán (Gaulanítide), el Basán (Batanea), el Hurán (Auranítide) hacia el oeste, la región volcánica Gebel ed Druz (antiguo Selmón: Sal. 68, 15), el Legjâ (Traconítide) y la fértil llanura occidental En Nukra. Las pocas localidades que permanecieron después de la invasión arábiga (636 desp. de J. C.) y el terremoto (746 desp. de J.
C.) son: junto a las fuentes del Jordán , Banjas ( Cesarea de Filipo; v.), Tell el Kâdi ( Dan -Lais: Jue. 18, 27-31; I Re. 12, 29; 15, 20); en el Jolán et-Tell ( Betsaida o Julia: v.), Kursi (Gergesa: Mt. 8, 28), Kal’at el Hosn (Hippos), Kefar Semah (441ASamáh), el Hammi (Emmatha, fuentes termales), Fiq (Afec: I Re. 20, 26-30; II Re. 13, 17), Hisfin (Casfor: I Mac. 5, 26); en el Basán, Tell ’Astarah (Astarot: Jos. 9, 10; 12, 4, etcétera. Catál. de Tutmosis III); en el Haurán, Busra-Eski Shâm (Bostra, Bozrah), el Quanawat (Cantha). 2) El Galad (hoy Aglun el Bolqa), entre el Yarmuc y el Wadi Hesban, es una meseta que se eleva hacia el Jordán , con una serie de montañas que se dirige hacia el sur-suroeste y que alcanza la altura de 1261 metros (Umm y Dereg) y es interrumpida por el profundísimo valle del Jaboc: sigue hacia el sur hasta Nebi Osa junto a es Salt (795 metros), y de aquí se dirige por el este-sudeste hacia ’Ammân (Gebel ’Ammân, 1052 m.). Abundan sobremanera las fuentes y los torrentes, está poblada de espesos bosques (II Sam. 18, 6) y cuenta con abundantes pastos para los rebaños (Cant. 4, 1; Núm. 32, 1); en los valles abundan los olivares y las viñas; en los campos el trigo.
Eran célebres los bálsamos y los ungüentos (Gén. 37, 25; Jer. 8, 22; 46, 11). Principales localidades: Umm Qeis (Gadara), Tell Abil (Abila), Tell Ramith (Ramot Galad: I Re. 4, 13; II Re. 8, 28-9, 16), Khirbet el Fahil (Pella), Tell Abu Kharaz (Jabes Galad: I Sam. 11, 1-10; 31, 11-13), Khirbet el Istib (Tisbe: I Re. 17, 1), H. Mahneh (Majanaím: II Sam. 2, 8), Geras (Gerasa), ’Amman (Rabbat ’Amman: II Sam. 11-12: Filadelfia). 3) Moab . Meseta ondulada, entre el Wadi Hesban y el Wadi Hesa, árida a causa de la escasez de fuentes y porque sus numerosos ríos corren por valles profundos y barrancosos. La altura media del Moab septentrional es de 700-800 m.; la del Moab meridional de 1000 metros. La sierra de los Abarim tiene su más alta cumbre en el pico de Neba ( Nebo : Núm. 27, 12; Dt. 3, 27; 34, 1) y Râš Siâgâ (Fisga, Fasga, Núm. 21, 20; 23, 14-25; Dt. 3, 27). Moab, hoy nómada, en la antigüedad tenía numerosas ciudades: en el valle del Jordán , Kh.
Kefrin (Abel ha-Sittim: Núm. 25, 1; 34-36; Jos. 2, 1), Teleilat Ghassul, Tell el ’Azeimeh (Bet Jesimot: Núm. 33, 49; Jos. 12, 3; 13, 20); en el camino Ammon-Armón, Hesban (Hesebón: Núm. 21, 25-30; Cant. 7, 5; Is. 15, 4; 16, 8), Mâdâba (Mádebá), Mâ’in (Balmeón: Núm. 32, 38; stela de Mesa), Dibân (Dibón; Is. 15, 2; stela de Mesa).
Bibliografía
F. M. Abel, Géographie de la Palestine , I-II, París 1933-1938. Szczepanski, Geographia historica Palaestinae antiquae , Roma 1926. The 441BWestminster Historical Atlas to the Bible , Londres 1945, pp. 107-112. Villuendas Polo, Ilustraciones evangélicas y documentales de los Santos Lugares , CB , 1953.
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