Diccionario Bíblico

Francesco Spadafora

BENJAMÍN

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Último hijo de Jacob, que cambió por Benjamín, «hijo de la diestra», auspicio de felicidad (diestra = prosperidad), el nombre de Ben-oni «hijo de mi dolor» que le impuso Raquel moribunda al darle a luz (Gén. 35, 16 ss.).

Fue el predilecto, especialmente después de la suerte que corrió José (cf. Gén. 42-45). Por lo que se refiere al número y al nombre de los descendientes de Benjamín, cf. Gén. 46, 21; Núm. 26, 38 ss.; I Par. 7, 6-11; 8, 1- 5. Las divergencias que se comprueban entre los pasajes citados y entre el texto masorético y la versión de los Setenta provienen de la diferencia de fuentes de donde son tomadas estas listas genealógicas, y también de errores de los copistas, tan frecuentes en la transcripción de los nombres propios, e incluso de la confusión entre hijos y nietos, por la inversión de los nombres de algunos de ellos.

Además se admite generalmente que la lista genealógica de I Par. 7 propone la situación de la familia de Benjamín en una época más reciente que lo que representan las otras listas (A. Clamer). Poco después de la salida de Egipto, la tribu de Benjamín contaba con 35.000 miembros; en las llanuras de Moab , unos 38 años después, con 43.000 (Núm..1, 36; 26, 41). Es la más pequeña de las doce tribus, por lo que en Núm. 2, 18-24 se la asocia, para la guerra, con Efraím y Manasés. En Canán le tocó en suerte el territorio sito entre Efraím, al norte, Judá al sur, y entre Dan y el Jordán. Es una región montañosa, a propósito para la defensa. Tiene llanuras fértilísimas, entre las cuales es célebre la de Jericó.

Sus principales ciudades fueron: Bétel , Gabaón, Jericó y sobre todo Jerusalén (Jos. 18, 11-28). En la bendición de Jacob se caracteriza por su ardor belicoso, por el que se la equipara 76Aa un lobo rapaz (Gén. 49, 27). A causa de un acto brutal perpetrado por un habitante de Gueba contra la esposa de un levita, las tribus de Israel atacaron a la de Benjamín, que se había hecho solidaria con el culpable, y la diezmaron. Los seiscientos benjaminitas que se salvaron lograron restablecer la tribu mediante matrimonios realizados en Jabes con cuatrocientas jóvenes reservadas de la matanza, y en Silo con doscientas que fueron raptadas durante una solemnidad (Jue. 19-20). Así en tiempo de Samuel había ya recobrado su antiguo poderío. Aod, que libertó a Jericó de la opresión de Moab, era benjaminita. Benjamín toma parte en la batalla decisiva contra los cananeos del norte (Jue. 5, 14); da a Israel el primer rey, Saúl (I Sam. 9-10), y se alza contra los filisteos; sostiene a Isboset, hijo de Saúl, contra David, pero al fin tiene que ceder la primacía a la tribu de Judá (II Sam. 2-5).

Al darse la escisión del reino permanece casi toda unida a Judá y a la dinastía de David (I Re. 12, 20-23; II Par. 15, 9 ss.), y acabarán por identificarse sus vicisitudes, si bien conservando Benjamín su propia individualidad (cf. Esd. 2; Neh. 5, 11; Flp. 3, 5). En las cartas de Mari (y en los textos de Ras Shamra: De Langhe, II, 283. 299) se recuerda a los Bené-ja-mi-na y a los Bene-si-im-ma-al juntamente con los Habiru, Rabbu, en tiempo de los reyes Zimrilim y Hammurabí. Esos Benési-im-ma-al son los habitantes del reino de Sam’al, al norte, los Bené-ja-mi-na son «los hijos del sur» (a la derecha mirando al sol) en oposición a los precedentes. Éstos no tienen nada que ver con los benjaminitas de la Biblia . [F. S.]

Bibliografía

L. Desnoyers, Hist. du peuple hébreu. I, París 1921. pp. 111-116.133 ss. II, 1930, pp. 145-48.152 ss. F. M. Abel. Géographie de la Palestine, II. 2.ª ed., ibíd. 1938. pp. 53 s. 80- 83. A. Pohl, en Bíblica, 20 (1939). 200. A. Clamer, Nombres (La Ste. Bible, ed. Pirot, 2), París 1940, p. 414 s.

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