GENESARET
Lago de Palestina , denominado con su nombre más antiguo Kinnereth <Núm. 34, 11; Jos. 13, 27; Jos. 12, 3; Lc. 5, 1), por la localidad del mismo nombre situada en la orilla noroeste del lago, en el lugar del actual el-Oreijmeh (Dt. 3, 17; Jos. 11, 2; Knnrt en la lista de Tutmosis III). Después de la cautividad el lago tomó la denominación de Genesaret (I Mac. 11, 67; FI. Josefo, Ant. XIII, 5, 7: Bell. 10, 7; 11, 26; Plinio, Hist. Hat. V, 71) por la llanura que se extiende desde Tell el-cOreijmeh hasta Megdel, llamada por su fertilidad Genesar (gan haS-Sar, «jardín del príncipe»).
La denominación de «mar de Galilea» (Mt. 4, 18; 15, 29; Mc. 1, 16; 7, 31; Jn. 6, 1) está enlazada con el nombre de la región; la del «mar de Tiberíades» (Jn. 6, 1; 21, 1) o «lago de Tiberíades» (Fl. Josefo, Bell III, 3, 5; doctores judíos: jamma sel Tebarjah: árabes: Buhaira 235BTabarija) es debida a la ciudad de Tiberíades, fundada por Herodes Antipas el año 30 desp. de J. C. en la orilla suroeste. Este lago tiene la forma de una cítara, de 21,5 km. de longitud, 12 km. de latitud, 20-45 m. de profundidad media, 170,7 km.4 de superficie, un nivel de 208 m. bajo el nivel del Mediterráneo.
Lo alimenta el Jordán, su principal tributario y único desagüe; está rodeado de colinas de una altura media de 300 m., con el Hermón desmochado al norte, que en tiempos de Jesucristo estaba poblado de centros ribereños (Tiberíades, Magdala, Cafarnaúm, Betsaida, Hippos, etc.) dedicados a la pesca, abundante en el lago, enguirnaldado de rica vegetación, sobre todo en la fértil llanura de Genesar. Con ese conjunto el lago ofrecía una vista sugestiva, comparable a la de los lagos de Suiza, que fue elegida por el divino Redentor para ser teatro de su actividad misionera en Galilea. La frecuente predicación de Cristo sentado en una barca cercana a la orilla o en el suelo (Lc. 5, 1-3; Mt. 13, 1-3, etc.); la primera pesca milagrosa, coronada con la elección provisional de cuatro de los Apóstoles (Mt. 4, 18-22 y paral.); la aparición del Resucitado a la orilla (Jn. 21, 1-14), constituyen la fascinadora y gloriosa aportación de este lago, hoy tristemente desierto, a la historia de Cristo. [A. R.]
Bibliografía
R. Haas, Galilee. A historical and geographical Study of Galilee from the time of Herod the Great to 70 A. D., Chicago 1931. J. Ricciotti, Vita di Gesù Cristo, Milano 1941, p. 274. A. Vaccari, La S. Bibbia, VIII, Firenze 1950, p. 218.