BÉTEL
La antigua Luz (Gén. 28, 19) de los cananeos, Bétel (= «casa de Él» o «casa de Dios») fue muy estimada de los hebreos por el recuerdo de Abraham (Gén. 12, 8; 13, 3) y de Jacob (ibid. 28: la célebre visión de la escalera entre el cielo y la tierra; 31, 13; 35, 15). Fue conquistada con astucia por las tribus de Efraím-Manasés (Jue. 1, 22) y perteneció a Efraím (Jos. 16, 1;.18, 12). Es posible que durante algún tiempo estuviera instalada en ella el arca (Jue. 20, 27). Jeroboam I explotó la devoción de Israel por Bétel erigiendo en ella el becerro y convirtiéndola en el más célebre contraaltar del templo de Jerusalén (I Re. 12, 29 ss.).
En los tiempos de Elias y de Elíseo florece en Bétel una «escuela de profetas (II Re. 2). Jehú hizo de Bétel el centro del culto nacional: el santuario del rey» (Am. 7, 13), que acabó en la idolatría. Amos y Oseas condenan ese culto y aplican a Bétel el injurioso nombre de Bethawen «casa de nada» (Am. 5, 5; Os. 4, 15; 5, 8; 10, 5). Después de la ruina del reino septentrional (722 a. de J. C.) pertenecerá a Judea (Esd. 2, 28; Neh. 7, 22).
En los papiros de Elefantina Bétel figura en nombres de falsas divinidades (’asim-béth-’l, ’anath-béth’el), en los que significa lo mismo que El, como más tarde decir «cielo» equivale a decir Dios (cf. «reino de los cielos» = «reino de Dios»). Bétel es la actual Beitin, 19 km. al norte de Jerusalén. Las excavaciones americanas de 1928 y 1934 han demostrado que existía ya en el s. XXI cerámica y construcción del Bronce II (2000-77B1600), y una ciudad del Bronce III (1600- 1200). Los restos de un gran incendio (s. XIII serían indicios de la conquista judaica (Vincent, en RB, 1935, p. 601, y 1937, pp. 262-65).
Pero Jue. 1, 22-26 solo habla de la conquista de Bétel, no de incendio y destrucción. De lo que quedan señales evidentes es de la destrucción del 587 a. de J. C. por parte de los caldeos, y de la reconstrucción en el período persa. En el 160 a. de J. C. Báquides fortificó a Bétel para vigilar a la Judea (I Mac. 9, 50). F. M. Abel, Géographie de la Palestine, II, 2.ª ed., París 1938, p. 260 s. L. Hennequin, en DBs, (Fouilles), II, col. 375 ss. A. Neher. Amos, París 1950, pp. 20-33, 196 ss. 219 s.