BETESDA
Es el nombre probable, hebreo o arameo, con que el Evangelio designa la piscina de Jerusalén junto a la cual curó Jesús al paralítico enfermo desde hacía treinta y ocho años (Jn. 5, 2-9). En los manuscritos griegos este nombre presenta diversas formas que pueden reducirse a tres: 1) Βηθεσδά = «casa de la misericordia» (así la mayor parte de los códices griegos, entre los cuales los del s. V [AC], Zahn, Vogels, Merk); 2) Βηθσαϊδά = «casa de la pesca» (así algunos códices griegos, entre los cuales B del s. IV, muchos manuscritos coptos, Vulgata, pero todos los críticos rechazan esta forma como improbable); 3) Βηθαθά o Βηζαθά o Βεζεθά = «casa nueva» o «casa del olivo» o «hendidura» (así algunos códices, entre los cuales S del s. IV, códices de la antigua latina, Tischendorf, Nestle, Dalman, Lagrange). En la Vulgata antepónese la palabra «probática» a «piscina»; pero en el texto original griego antes de προβατική (= de las ovejas) se sobreentiende πύλη (= puerta). He aquí su traducción exacta: Hay en Jerusalén, junto a la (puerta) de las ovejas, una piscina» etc.
La puerta de las ovejas o del rebaño es conocida de Neh. 2, 1. 31; 12, 38, y era así denominada porque por ella pasaban las ovejas. (= πρόβατα) que iban a ser inmoladas. Muy probablemente esta piscina, que estaba por el lado nordeste del Templo, es la misma de la época romana cuyas excavaciones, comenzadas en 1871, han revelado una construcción rectangular de 120x60 m., de una profundidad de unos 7 u 8 metros. Una pared transversal la dividía en dos estanques cuadrados, datos que confirman la exactitud de las referencias evangélicas (de cinco pórticos), y que ponen en ridículo a A. Loisy, cuando tiene la ocurrencia de afirmar que la noticia «imaginaria» de los cinco pórticos (¡que representarían a los cinco libros del Pentateuco!) sería una «preciosa» 78Aconfirmación del carácter alegórico del cuarto Evangelio. [B. P.]
Bibliografía
J. M. Bover, El nombre de la Piscina, en EstB, 3 (1931), 192-198. L. Heidet, Bethsaïde (Piscine de), en DB, 1/2 col. 1723- 32. C. Pronobis, B. zur Zeit Jesu, en Theol. Quartalschrift (1933) 181-207. G. M. Perrella, I luoghi santi, Piacenza 1936, II, 145-49.