Diccionario Bíblico

Francesco Vattioni

HAMMURABÍ

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Hijo de Sin-muballit y sexto rey de la primera dinastía babilónica. Reinó durante 43 años, y conviene no confundirlo con otros dos homónimos que aparecen en las tablillas de Mari. Es de origen amorreo y lleva a su dinastía y a la ciudad de Babilonia a ser centro de un vasto imperio que no tiene precedentes en el Asia Anterior. Hammurabí es, en efecto, el primer déspota que con su hábil política, capacidad organizadora y fuerza de conquista, supo unificar los pequeños reinos de la Mesopotamia meridional. Después de la publicación de la lista de Khorsabad, y visto el sincronismo que se da entre Hammurabí y Shamshi-Adad I de Asiria, según se infiere de los documentos de Mari, la mayoría de los críticos se orienta en el sentido de colocar a Hammurabí cabalgando sobre los siglos xviii y xvii. La fecha la confirman el sincronismo entre la vida de Mari y la XII dinastía egipcia, los niveles arqueológicos de la Alta Mesopotamia y los datos de las tablillas de Venus del reino de Ammi-saduqa.

Además, actualmente se desecha la identificación entre Hammurabí y Amrafel de Gén. 14, y no se puede asentar con precisión si Abraham y 246BHammurabí fueron contemporáneos, porque falta una indicación exacta y segura del tiempo en que vivió Abraham. Hammurabí, en los años 6.° y 7.° de su reinado, conquistó Uruk e Isin. Luego se enfrentan con él los reyes de Mari, Asiria, Larsa, Eshnunna, Qatanum y Aleppo. Asiría forma una coalición de estados al este del Tigris contra Babilonia, Mari y Larsa. Hammurabí se granjea primero la alianza con Larsa y Mari para desbaratar la coalición capitaneada por Asiría, y luego, en el año 30.° de su reinado, ataca a un crecido número de enemigos; en el 31.º quita la independencia a Larsa, y en el 32.º da la batalla decisiva contra los asirios y conquista a Mari, que será destruida definitivamente en el año 35.º de su reinado. Después de esto destruye a Eshnunna. Ignóranse los motivos por los cuales se detiene la conquista de Hammurabí en Mari, junto al Eufrates, y en Nínive, junto al Tigris, pero parece que ya entonces los jeteos por una parte y los jorrees por otra contuvieron con su presencia la expansión del monarca babilonio.

De todos modos, a Hammurabí puede llamársele al fin de su reinado no solo «rey de Sumer y de Acad», sino «rey de las cuatro regiones», «rey del universo». La lengua acádica se convierte en lengua del país y lengua internacional. La actividad de Hammurabí no se limita a la política y a la guerra. Su correspondencia con el gobernador de la provincia Sin-idinnam y con el gerente del patrimonio Shamshasir y con otros grandes funcionarios revela un complejo de preocupaciones y pone de relieve su sagacidad en la administración de la economía y de la justicia. Una prueba de su tendencia conciliadora y de su amor a la justicia nos la ofrece la colección de leyes que lleva el nombre de Hammurabí. El principal ejemplar del Código de Hammurabí está formado por un bloque de diorita negra con tronco en forma de cono, de 2,25 metros de altura, y 51 columnas a derecha e izquierda. Los elamitas habían trasladado a Susa, en el s. xii, la eeeestela esculpida en las siete columnas de fondo. Fue descubierta en Susa en tres piezas en 1901-1902 por la misión francesa dirigida por Morgan, y en pocos meses la descifró el dominico P. V. Scheil; hoy se conserva en el Louvre de París.

El texto fue copiado en épocas y países diversos, y los fragmentos de las copias han permitido reconstruir aproximativamente las partes dañadas, que han proporcionado variantes de cierto interés. Hasta hace pocos años considerábase a Hammurabí como al primer gran autor de una colección HEBREO (Idioma) 247Ade leyes. Desde 1947 se han descubierto ya tres códigos anteriores al de Hammurabí. En 1947, en Tell Harmal, dos tablillas con una colección, que los críticos han dividido en 51 párrafos, hecha por Bilalama en Esunna, 235 años anterior a Hammurabí; en 1947-1948 se publicó el código de Lipit-Ishtar, de la dinastía de Isin, 185 años anterior a Hammurabí, y dividido en 37 párrafos; en 1952-53 se dio a conocer el código de Urnammu, fundador de la III dinastía de Ur, con pocos párrafos, y 350 años anterior a Hammurabí. El código de Eshnunna y el de Urnammu afirman que esta composición legal es anterior al principio del talión en la cuenca de Mesopotamia. La originalidad de la colección de Hammurabí consistió tal vez en haber promulgado las diferentes leyes de un imperio, completado las tradiciones y armonizado las costumbres, extendiéndolas a todos los súbditos del imperio.

El Código tiene un prólogo y un epílogo en estilo y lenguaje poéticos, y un cuerpo de leyes que puede dividirse en 282 párrafos. La parte legislativa puede dividirse en tres secciones: derecho de la propiedad, derecho familiar, derecho social (criminal y civil). Son profundas las diferencias que existen entre el código de Hammurabí y el código de la la alianza (Éx. 20, 22-23, 19). Hammurabí dedica numerosas columnas a la familia, asunto del que, por principio, no se ocupa el legislador hebreo. Hammurabí trata por extenso de los problemas relativos a la propiedad, noción todavía muy poco desarrollada en el código hebreo, que desconoce los bienes de naturaleza especial, las propiedades comerciales y toda la legislación babilónica sobre los contratos. Desde el párrafo 196 Hammurabí se aproxima al código de la alianza en lo pertinente a las obligaciones penales. Mas en el código de Hammurabí intervienen consideraciones de clases, de profesiones, de tarifas; de todo lo cual el código hebreo no se ocupa más que secundariamente. La causa de las divergencias estriba en la estructura económica y social, que difieren entre los dos pueblos.

La sociedad babilónica está desarrollada y tiene un pasado, es rica y se funda sobre una base económico-comercial. La sociedad hebrea, a la que dicta leyes el Código de la Alianza, apenas está constituida, y tiene por base el pastoreo con un comienzo de agricultura. Quedan unos diez apartados de interés: los casos raras veces son idénticos, las soluciones casi siempre diversas y los textos sin paralelismo. Los dos códigos se aproximan en lo que atañe al esclavo (Éx. 21, 2-11; §§ 117-118), a 247Blos daños corporales a consecuencia de una riña (Éx. 21, 18; § 206), al talión (Éx. 21, 33-35; §§ 196, 197, 200), al aborto (Éx. 21, 22; § 209 s.), al buey que acomete con el cuerno (Éx. 21, 28-32; §§ 250-252), al hurto de ganados (Éx. 21, 37; 22, 2 b-3; § 8), al hurto abriendo brecha en la pared (Éx. 22, 1-2 a; § 21), al pasto ilegal (Éx. 22, 4; §§ 57, 58), a los depósitos de bienes (Éx. 22, 6-8; §§ 124-126), a la vigilancia del ganado (Éx 22, 9-12; §§ 262-267). V. Génesis. [S. V.]

Bibliografía

A. Deimel, Codex Hammurabi. Transcriptio et versio latina, ed. A. Pohl - R. Follet, Roma 1953. F. M. Th. Böhl, King Hammurabi of Babylon in the setting of his time (about 1700 B. C.), Amsterdam 1956. M. Cruveilhier, Introduction au Code d’Hammurabi, París 1937. M. Cruveilhier, Commentaire du Code d’Hammurabi, París 1938. H. Cazelles, Études sur le Code de l’alliance, París 1946, pp. 147-56. R. de Vaux, Les patriarches hébreux et les découvertes modernes, en RB, 53 (1946), 328- 36. Ch.-F. Jean, Six campagnes de fouille à Mari, en NRTh, 84 (1952), 493-517, 607-633.

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