Diccionario de Teología Moral

Bernardo Cignitti, O.S.B. (Cig.)

PASCUA

Recursos

1. La fiesta litúrgica de la p. - Derivado del griego rslayu, que es la metátesis helenizada de la palabra hebrea pesah, que significa pasaje y se referia al profético y misterioso paso de los hebreos a través del mar Rojo, después de la esclavitud de Egipto, es el nombre que la Iglesia desde los tiempos más remotos ha dado a su mayor fiesta litúrgica.

2. S i g n i f i c a d o y o r i g en de la f i e s t a. - En realidad originariamente con este nombre al gunos (Iglesias del Asia Menor) querían sig nificar sobre todo el hecho de la pasión de Cristo (Pascha crucifixionis), mientras que los Occidentales insistían principalmente en el motivo de la Resurrección (Pascha resitrrectionis). La diversidad se hizo tan notable en cierto momento dél s. n que Roma quiso intervenir de una manera decisiva si no hubiera sido por la obra conciliadora de S. Policarpo, que a este objeto, ya muy an-, ciano, vino a Roma. La palabra del discípulo ’de S. Juan Apóstol si no logró traer al Papa a su propia tesis, impidió que sus cristianos fueran condenados. La controversia siguió,, y se fue haciendo cada vez más aguda con el paso del, tiempo* a fines del s.

i i varios Aroncilios reunidos por orden del papa Víctor contornaron como único legítimo el uso ro mano, y también esta vez fue la intervención de un oriental dve gran prestigio, Ireneo de Lyon, el que impidió el empleo de enérgicas, medidas contra los disidentes.

3. F e c h a s de la P. - Calmada la controver sia acerca del sentido principal de la P, muy pronto surgió la de la fecha en que se había de celebrar. También esta controversia fue de»- finida formalmente por el Concilio de Nicea, que hizo triunfar el punto de vista de Roma sobre el de Alejandría, fijándolo en tres ar tículos: a) la P. debe caer siempre en do mingo; i>) la P. cristiana no debe caer jamás el mismo día que la P. judaica; c) la P. debe de Nisán. Al mismo tiempo se dio al Patriar ca de Alejandría la comisión de hacer todos los años los cálculos oportunos para la fija ción del domingo pascual, que se había de anunciar después a la Iglesia de Roma. Pero tampoco esta vez cesaron las incertidumbres hasta que Dionisio el Exiguo, en el s. vi, con la introducción del cálculo basado en el ci clo de 19 años, encontró una base perfecta mente científica para determinar el domingo que se buscaba.

4. C e l e b r a c i ó n p a s c u a l. - En la antigüe dad la celebración pascual comenzaba propia mente en la noche entre el sábado santo y el domingo, en la que se conferia el bautismo a los neófitos, después de lo cual se celebraba la Misa de Resurrección, en la cual por primera vez los neófitos se acercaban a la Euraristía. Muy pronto (en Jerusalén ciertamente en el s. iv) la P.

tuvo una celebración de 8 dias y las mismás leyes civiles (a. 389) hicieron notar el carácter festivo y solemne del día, ! equiparándolo al rango festivo de la Navidad de Roma y Constantinopla, La P. se cerraba 'con el domingo tn a Ibis, que era el día en que ' los neófitos deponían las vestiduras bautis males blancas recibidas la noche de P. Hoy, con la reforma litúrgica del papa Pío X II, que coloca la celebración pascual en la noche entre el sábado y domingo, la parte más hermosa de la liturgia antigua ha sido iwesta nuevamente en honor y se ha hecho revivir en todo su poder sugestivo su sim bolismo. 5, C o m un i ó n p a s c u a l. - En conexión con lá Pascua la Iglesia ha Impuesto a los fieles la obligación de recibir la Sma. Eucaristía (v. Comunión). Cig.

Bibliografía

Bibliografía

L. R. B a r i n, Catechismo litúrgico, I, Rovlgo, 1938, n. 295-290.

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