EUCARISTÍA
1. Naturaleza. - Etimológicamente la palabra E. significa acción de gracias o también buena gracia, o sea sumo beneficio. En el lenguaje teológico E. designa el Smo. Sacramento del Cuerpo y de la Sangre del Señor, o sea, las especies consagradas del pan y del vino; o indica también el Cuerpo y la Sangre de Cristo, contenido bajo las especies sacramentales, asi como las especies consagradas junto con el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Con la palabra E. se puede entender también el rito mismo de la consagración que hace a Cristo presente bajo los velos eucarísticos: rito que es el memorial solemne del Sacrificio cruento de la Cruz, el cual constituye la esencia del Sacrificio incruento de la Nueva Ley y pone a Jesucristo Sacramentado en el estado de alimento y comida espiritual de nuestras almas.
2. M a t e r ia, p o b m a y m i n i s t r o. - La materia remota valida de la E. es el pan de trigo y el vino de uva (can. 814 ss.). El pan debe estar preparadb con harina de trigo, mezclada con agua y cocida al fuego. Por este motivo es materia invalida el pan de otras especies de cereales o preparado con leche, aceite, manteca, a no ser que se trate de pequeñas cantidades. Para la licitud se requiere que con la harina no se mezcle ninguna otra sustancia, que el pan sea repelente, ácimo y de forma redonda (en la iglesia latina) y de diversas proporciones i según el diverso destino para la celebración del Sacrificio de la Misa o para la Comun ió n (can. 615, § 1). El vino para ser materia Válida debe ser obtenido de las uvas maduras; APara ser materia lícita debe ser natural, fer- ¿taentado y no corrompido (can. 815, § 2).. > La materia próxima válida de la E. es el }pan de trigo y el vino, físicamente presentes y determinados por la intención del celebrante. Tanto el pan como el vino, para la licitud, no pueden consagrarse (bajo pena de pecado mortal), si no se encuentran sobre un altar consagrado o sobre el ara y sobre el corporal.
La forma de la E. son las palabras de la consagración eucaristica (v.). El ministro consagrante para la E. es sólo el sacerdote (v. Misa). El ministro de la Comunión puede ser también el diácono (pero sólo como ministro extraordinario), o, en caso de necesidad, los fieles (v. Comunión). Por lo que se refiere al sujeto de la E. v. la voz Comunión.
3. Corolarios prácticos. - La E. puede decirse que es el compendio de la fe y de todos los beneficios concedidos por Dios al hombre y el centro de nuestra santa religión: de aquí los numerosos apelativos que se dan a la E. El Sacrificio y el Sacramento del Altar deben ser para nosotros objeto de grandísima veneración y fuente de copiosas gracias, por nuestra devota asistencia a la Misa, las frecuentes visitas al Smo. Sacramento y la participación en el banquete Eucarístico. Man.
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