PRIMOGÉNITOS
(Hebr. bekôr ; ugarítico, bkr ; I Krt, 144 «nacer primero»; o bien peter reḥem «apertura del seno» o peter .) Primogénito es el primero que nace en una familia.
El término se aplica también a los animales. El primogénito humano goza de ciertos derechos (cf. Esaú y Jacob); a él pertenecen dos porciones de la herencia paterna (Dt. 21, 15-17), costumbre de la que se halla constancia incluso en Mesopotamia a través de los textos de Nippur, de dos trozos de la serie ana ittišu , de los contratos de Nuzu y de las leyes asirias (B § 1). El primogénito es objeto de una atención especial por ser el continuador de la familia. Israel es llamado primogénito de Dios (Ex. 4, 22 s.; Ecli. 36, 14). Al que muere sin primogénito se le debe facilitar mediante la ley del levirato . El más grave castigo es la privación de la primogenitura (Ex. 11, 5; 12, 29 s.; 13, 15; Sal. 88, 51; etc.).
Los primogénitos están consagrados a Dios (Ex. 22, 28 s.); por lo mismo se impone su rescate (Ex. 34, 19 s.). El motivo de la consagración y del rescate es la preservación de los primogénitos hebreos de la muerte cuando perecieron los de los egipcios (Ex. 13, 22-26). Los detalles del rescate están enumerados en Núm. 18, 15- 18. En cuanto a la inmolación cruenta de los primogénitos, aun en lo tocante a los mismos cananeos, el descubrimiento de sepulturas de niños sin carácter sacrificial aconseja prudencia en admitirla. Los dos hijos de Jiel (I Re. 16, 34) sirven de víctimas por una fundación.
Las inmolaciones de los hijos de Mesa (II Re. 3, 27), de Ajaz (II Re. 16, 3), de Manasés (21, 6), y tal vez de otros (23, 10; cf. Jer. 7, 31; 19, 5; 32, 35) son severamente condenadas a título de rito pagano (Dt. 12, 31; 18, 10 ss.; Lev. 18, 21; 20, 2 s.; cf. Mi. 6, 7). Los relatos de la edad patriarcal (Yavé impide el sacrificio de Isac ), el reducido número de sacrificios comprobados por la arqueología, la ausencia de 474Adatos literarios sobre la práctica de estos sacrificios, la poca frecuencia de los sacrificios humanos en general (el infanticidio es desconocido de los beduinos) y de las víctimas de la tribu confirman la antigüedad del uso del rescate, ya desde los mismos orígenes de Israel.
Bibliografía
O. Eissfeldt, Molk als Opferbegriff im Punischen und Hebräischen... , Halle 1935, pp. 46-65;
cf. RB , 1936, pp. 278-82; Syria 1935, p. 407 ss. H. Cazelles, Études sur le code de l’alliance , París 1946, p. 83 s. A. George, Le sacrifice d’Abraham , Lyon 1948, p. 104 s. A. G. Barrois, Manuel d’archéologie biblique , II, París 1953, pp. 28 s. 336-410.