CESAREA (Marítima)
Ciudad de Palestina edificada (22-9 a. de J. C.) por Herodes el Grande, en el puesto que ocupaba la antigua Torre de Estrabón, dotada de un grandioso puerto con muelles y torres, de un templo en honor de Augusto y de la diosa Roma y de un palacio real (πραιτώριον, Act. 23, 35), que más tarde fue sede de los procuradores romanos. En el año 9 a. de J. C. recibió el nombre de Καισάρεια (la actual Qaisariye) en honor de Augusto (Fl. Josefo, Ant. XIII, 11, 2; 12, 2.4; XIV, 4, 4, etc.; Bell. I, 20, 3; 21, 5, 8). Siendo una ciudad helénica, en la que predominaba la población pagana, pronto fue transformada por el cristianismo. Fue residencia del diácono Felipe (v.); en ella fue bautizado el centurión de la cohorte itálica, Cornelio, el primer incircunciso admitido en el cristianismo por San Pedro, mediante una intervención sobrenatural (Act. 10); y en ella murió ignominiosamente el rey Herodes Agripa I, como castigo de su orgulloso intento de hacerse proclamar dios (Act. 12, 19-22; Fl. Josefo, Ant. XIX, 8, 2).
A Cesárea pasó Pablo para trasladarse de Jerusalén a Tarso después de su conversión, y allí abordó al regresar de sus viajes apostólicos segundo y tercero; allí fue 109Bretenido como prisionero durante dos años (58-60 desp. de J. C.) bajo los procuradores romanos Félix y Festo; y, finalmente, allí se embarcó para Roma después de haber apelado al César y de haberse defendido ante Agripa II y Berenice (Act. 9, 30; 18, 22; 21, 8; 23, 23-27, 2). [A. R.]
Bibliografía
E. Le Camus, en DB, II, col. 456-65. F. M. Abel, Géographie de la Palestine, II, París 1938, p. 296 s. J. Gorbach, Caesarea Palaestinae, en Das hl. Land in Vergangenheit und Gegenwart, 4 (1949) 45-80.