PALESTINA
Es el país donde nació y vivió, y de donde subió al cielo María.
1. Sobre los lugares del nacimiento y de la infancia. En Jerusalén, cerca de la puerta oriental, se levanta la iglesia de Santa Ana (del s. xii) en el lugar donde se habría realizado el nacimiento de María. En el año 530 existía ya, cerca de la Piscina probática, una iglesia de «Dama María», probablemente erigida por Eudoxia (444-460) (v. Van der Vliet, Sainte Marie, ou Elle est née et la Piscine Probatique, Jerusalén-París 1938). En el corazón mismo de la ciudad santa erigía Justiniano, el 10 de noviembre del 543, una iglesia a la Virgen, llamada «Santa María la Nueva» (en oposición a la antigua iglesia de la Natividad), en ruinas en el s. viii y reconstruida en el s. xii. En el 470 fue erigido, en la región de Jericó, el monasterio y la iglesia de «Nuestra Señora la Madre de Dios de Choziba» en el «desierto», donde se dice que Joaquín pasó, en oración y ayuno, 40 días y 40 noches antes de volver con su rebaño a Jerusalén.
2. Lugares de la maternidad divina. A estos santuarios relativos a la infancia de María hay que añadir los dedicados a la maternidad divina. En Nazaret (v.) existe el santuario de la Anunciación erigido a finales del s. iii en el lugar donde aconteció ese misterio (v. Vincent-Abel, Bethléem, le Sanctuaire de la Nativité, París 1914). En el s. ix existía, a una milla de Nazaret, en el lugar del Precipicio, un monasterio con la iglesia dedicada a «Santa María». Allí está emplazada actualmente la capilla del «Temblor». En el s. xiv, en ’Ain Karim (S. Juan in Montana) surgía el santuario rupestre de la Visitación (v.). La actual iglesia de la Visitación fue abierta al culto en 1946 (v. Bagatti, B., Il Santuario della Visitazione ad Ain Karim [Montana Judaeae], Jerusalén 1948). A medio camino entre Jerusalén y Belén, la noble Ikelia hizo construir la iglesia de «Kathisma», de mediados del s. v, dedicada al «Reposo de la Madre de Dios» (que va ligada al «Protoevangelio de Santiago», XVII, 2), hoy destruida. Allí habría descansado la Virgen en su viaje, antes de dar a luz a Jesús.
La gran basílica de la Natividad, construida por Constantino y reconstruida por Justiniano, recibía, a finales del s. vii, el nombre de «Iglesia de Santa María». Es notable una imagen de la Virgen, con dos personas arrodilladas a sus pies con este hexámetro leonino: «Virgo celestis confer solatia mestis.» En la aldea de El-Bíreh (a tres horas de camino al norte de Jerusalén, hacia Galilea), una colonia francesa dedicaba, en el s. xii, la propia iglesia parroquial a «Santa María», que existía todavía, en gran parte, en 1914. Allí fue donde, según una tradición antigua (excluida, no obstante, por Lc. 2, 11, donde se habla de «una jornada» y no de «tres horas» de viaje), María y José se percataron de la ausencia de Jesús, de 12 años de edad.
3. Sobre los lugares de la pasión y compasión. Hay en P. otras iglesias que están consagradas a la Dolorosa. A lo largo del camino recorrido por Jesús hasta llegar al Gólgota se hallaban dos iglesias (hoy desaparecidas) del período carolingio: una de las monjas benedictinas, llamada «Santa María la Grande» (donde se dice que estaba la habitación en que habría estado recluida la Virgen mientras Jesús se dirigía al Calvario), y la otra, servida por monjes benedictinos, conocida con el nombre de «Santa María de los Latinos» (a causa de la «congoja» sufrida por la Virgen). En el s. xiii existía, además, una capilla dedicada a la «congoja» de la Virgen, erigida en el lugar donde se supone que la Virgen encontró, junto con las piadosas mujeres, al Hijo cargado con la cruz. Allí construyeron una nueva iglesia los armenios católicos, a principios del s. xx. También en el Gólgota, en el conjunto de los edificios del S. Sepulcro, se veneraba en el templo de Santa María Egipcíaca la imagen de la Dolorosa (ante la cual se convirtió la santa) y después (en el s. xi) la capilla de Santa María, junto con otra capilla dedicada a S. Juan (el cual había estado al pie de la cruz, con María).
En el s. vii se erigió a la Virgen una iglesia cuadrangular, en la proximidad de la puerta meridional del atrio del Gólgota, en donde hoy día se ve la piedra de la unción. Fue derruida en 1009, y al restaurarla en el s. xi se la puso en relación con el embalsamamiento del cuerpo de Jesús. Esta iglesita desapareció con la reconstrucción de la amplia basílica del Santo Sepulcro, levantada por los cruzados. Actualmente los latinos tienen un altar sobre el que se yergue un busto de la Dolorosa, situado entre los dos travesaños orientales de la capilla del Calvario. Por debajo de este altar se encuentra un pedazo de peña sagrada, que fue bañada por la sangre de Cristo. El patriarcado bizantino tiene una capilla llamada «Madre de Dios Spudei» próxima al tambor de la cúpula del Santo Sepulcro, que existía ya en 1106.
4. Sobre los lugares del tránsito. Entre los monasterios restaurados por Justiniano en Judea figuran también el de «Santa María en el Monte de los Olivos», fundado en el s. vii, según una leyenda del «transitus» (mientras la Virgen oraba en el Monte de los Olivos, un ángel le habría anunciado su tránsito y, como señal, le habría ofrecido una palma). La actual iglesia de la «Dormición», erigida hacia 1900, es atendida por los benedictinos de Beuron. La iglesia de la «tumba» de la Virgen, en Getsemaní, según el Typicon georgiano de la Anástasis, fue erigida por el emperador Mauricio (582-602), que impuso, por decreto, el 15 de agosto como día de la Dormición de María. Quizá después de Juvenal, Patriarca de Jerusalén, hacia la mitad del s. v existía ya en aquel tiempo un culto que tenía por objeto un antiguo sepulcro socavado en la base del Monte de los Olivos, en el valle de Josafat. Fue restaurada por Modesto, Patriarca de Jerusalén, la iglesia octogonal, con una columnata circular interna, y destruida por los persas en el 614; fue otra vez reedificada y de nuevo destruida en el s. xi, poco antes de la llegada de los cruzados a los muros de la ciudad santa.
Reconstruida de nuevo por los cruzados en 1130, tomó el nombre de «Nuestra Señora de Josafat», título de la abadía benedictina construida en la parte oeste del santuario en los comienzos del reino latino. En 1187, tanto la iglesia superior como la abadía fueron derruidas por Saladino, de modo que sólo quedó la iglesia inferior. En el s. xii los Hospitalarios construyeron la «Ecclesia Sanctae Dei Genitricis et Virginis Mariae» en el lugar llamado Hacéldama. El santuario del Carmelo se remonta al s. xiii, y constaba de una iglesita erigida por algunos ermitaños llamados «Hermanitos del Carmelo». Lo adquirieron los Carmelitas en 1766 y erigieron en él la iglesia y el convento. Otro santuario mariano se halla en el Garizín, y fue erigido por los cristianos en tiempo del emperador Zenón en el 484. El emperador Justiniano lo circundó de muros. Hoy día, santuario y murallas están en ruinas.
Entre las capillas marianas erigidas en nuestros días en varios lugares de P., pueden mencionarse la de «Nuestra Señora del Carmelo» y la de «María Reparadora» en Jerusalén, la de «Nuestra Señora del Huerto» en Outras, la de la «Anunciación» en Beit Dijala, la del «Avemaría» en Ráfat, la de «Nuestra Señora de los Siete Dolores» en la Trapa de Emaús, etc.
Bibliografía
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