Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

ESTADOS UNIDOS

Recursos

La historia mariana de los EE. UU. se puede dividir en dos grandes periodos: desde el descubrimiento hasta el An del periodo colonial (1841) y desde el fin del periodo colo nial hastanuestros días. I. Desde el dcscubrimicnto hasta el fin del periodo colonial. Los descubridores y colonizadores —españoles, franceses e ingleses— y, sobre todo, los misioneros, imprimieron muy pronto en los lugares descubiertos y en el espiritu de los indigenas una vasta huella de su devoción mariana.

1. Los españoles, desde 1520 a 1840, extendieron su actividad descubridora, colonizadora y evangelizadora desde el Atlanlico al Pacifico, en los actuates estados de Flo rida, Alabama, Tejas, Nuevo Mejico, Arizo na y California. 1) Ponce de León, que se hallaba con Colón durante el segundo viaje y que descubrid, en 1513, las costas de la Florida, era muy devoto de María. El 8 de septiembre de 1556, Natividad de María, senald también el natalicio de la más antigua comunióad cristiana de America: el capitan Mendndez con su colonia de 600 españoles, colocaba en Florida, cerca de S. Agustin, la bandcra de la España imperial y el estandarte de la Virgen, y tomaba posesión del territorio en nombre del rey Felipe II. Fray Francisco Ldpez de Mendoza Grajales, capellán de la flota, devotísimo de la Virgen, cantaba solemnemente la misa de la Natividad de María en presencia de mu» chos indios (Cf. Woodbury Lowery, The Spanish Settlements in the V. S. [1562-1574], New York 1905, p. 159). Todo el territorio actual de Virginia fue consagrado a la Madre de Dios.

También el territorio de La Tama, en la parte inferior de la moderna Georgia, había sido dedicado a la Purifica tion de María bajo el título de aNuestra Señora de la Canáelaria de La Tama». 2) En 1716, el Yen. Fray Margil de Je sus, capellAn de la expedition de Domingo Ramón, ponfa a los indigenas de Tejas bajo la protection de la Virgen de Guadalupe, cuya imagen estaba pintada en la bandera de la expedition (Cf. Orozco y Berra, M., Historia de la dominación espahola en Méjico, Méjico 1938, p. 22). El Ven. Margil fundaba innumerables misiones bajo el título de Virgen de Guadalupe, desde Guate mala y Nicaragua hasta el corazón de Te jas, y expresaba su firme conviction de que aquella Virgen se había aparecido en el Tepeyac para ser allí venerada como protectora y apOstol de la fe católica en todos los pueblos del Nuevo Mundo (Cf. Cuevas, M., S. J., Album histórico del IV Centenario, Méjico, D. F., 1930, p. 168). 3) El territorio de Nuevo Méjico fue consagrado oficialmente a la Virgen y con sus iglesias y misiones puesto bajo su patrocinio.

Ella es la aRegina Antiqui Regni Novi Mexicb, como dice la inscription puesta debajo de una antigua estatua llevada allí, en 1629, por Fray Alonso de Benavides. El 8 de septiembre de 1598, fiesta de la Na tividad de María, fue consagrada la primera iglesia del Nuevo Méjico, donde son muchas las misiones dedicadas a María bajo diferentes títulos. 4) En 1538, el cOlebre Fray Eusebio Kino ponfa a Arizona bajo la protection de María. En 1587, la misión central era dedicada a aNuestra Señora de los Dolores» (Cf. Bolton, H., Rim of Christendom, New York 1936, p. 391). La misión del Colorado fue dedicada a la Inmaculada Concepción. 5) California, descubierta en 1542 por Juan Rodrfguez Cabrillo, fue consagrada a N.ª S.ª de Loreto (Cf. Bolton, op. cit., p. 462). El capitán Isidoro Alonso y Antillón tomaba formalmente posesion de Ca lifornia en nombre del rey Carlos II, en 1683, llamdndola tProvincia de la Santísima Trinidad m y poniéndola bajo el patrocinio de N. tt S.ª de los Remedios. Vizcafno daba a su primero y gran descubrimiento el nombre de Montrey, a la bahía el de aNuestra Señora de Monte CarmeloD y al rfo el de «Rfo de Carmelo». El más grande misionero de California, el franciscano P.

Junfpero Serra, recorria a pie nada menos que 13.000 millas para la conversion de las al mas. Fue el que sustituyO el culto universal de la diosa «Cachum», la Madre del Sol, por el de la Inmaculada Madre de Dios (Cf. Carrillo, P. H., Fray Junipero Sena, Civilizador de la California, Mejico 1940, p. 64). El lugar de la ciudad de «Los Ange les» (que es hoy la mayor ciudad dedicada a María) fue escogido el 2 de agosto de 1769, fiesta de N.ª S.ª de los Angeles y de la Porciuncula, y la fundación oficial se UevO a efecto el 4 de septiembre de 1781. La iglesia, que tomO el nombre de la ciudad, aNuestra Señora Reina de los Angeles», se comenzó en 1818 y fue consagrada el 8 de diciembre de 1822. En la misión de S. Gabriel, los padres Sombera y Cambón, amenazados por los salvajes, les presentaron una bella imagen de la Dolorosa. Los indfgenas doblaron inmediatamente sus frentes y sus flechas; dos jefes depositaron a los pies de la ce lestial Reina, como serial de su gran estima, las perlas que llevaban al cuello. La primera misa se celebraba el 8 de septiembre de 1771, fiesta de la Natividad de María; y el día siguiente se iniciaba la construc tion de una capilla (Cf.

Engelhardt, San Ga briel Mission and the Beginning of Los Angeles, San Gabriel, California 1927, p. 4). 6) En Montana la primera misión catO lica fue la de St. Mary’s en Bitter Root Walley, Missoula County, y la primera misa en el estado se celebrO en la dominica primera de octubre de 1841, fiesta del Rosario (Cf. Paladino, L., Indian and White in the Northwest, Pennsylvania 1922, p. XIV). En honor de la Virgen nacieron los nombres de «St. Mary’s River», cSt. Mary’s Peak», «St. Mary’s Valley» (Ibid., p. 41).

2. Los misioneros franceses evangelizaron los Estados del Norte, a lo largo de los confines del Canadd. La nueva iglesia entre los Hurones de Ossosanc se erigiO el 8 de diciembre de 1639 (Relations des Jesuits dans la Nouvelle France, Quebec 1858, vol. I, p. él). Los PP. Jesuitas hicieron el voto de ayunar en la vigilia de la fiesta de la Inmaculada Conception y de celebrar cada mes una misa en su honor para obtener su ayuda en el establecimiento de la cristiandad. En 1657 fundaron entre los Hurones una Congregation Maríana cuyos miembros tomaron el nombre de «Siervos de Marían (Ibid., vol. 2, p. 22). En el estado de New York, sobre el lago Ganentaa, cuatro padres y dos laicos jesuitas fundaron la sMisión de N.ª S.ª de Ganentaau, como centro y base de la evan gelization de los iraqueses (Cf. O’Gorman, Th., A History of the Roman Catholic Church in the U. S.. New York 1907, p. 156). Los primeros colonizadores franceses se establecieron en el Mirne en 1604, cerca de St. Croix. De 1632 a 1654, los capuchinos de Acadia enviaron algunos de sus miembros a la actual Castine, cerca de la cual erigieron una capilla a N.ª S.ª de la Buena Esperanza, la segunda iglesia católica en la Nueva Inglaterra.

El más famoso predicador de la it en la bahía del Hudson en el bajo Mississippi, junto a la desembocadura del Arkansas, fue el jesuita P. Ja cob Marquette en companfa de Joliet, que se uniO a él justamente el 8 de diciembre de 1672. Puso su plan de descubrimiento bajo la protection de la Inmaculada Con cepcion, y dio al rfo Mississippi el nombre de «Rfo de la Inmaculada Conception».

Además, dedicO a la misma la primera mixión por él establecida en el Illinois (Cf. Shea Gilmary, Discovery and Exploration of the Mississippi Valley, New York 1852, p. 233). X Maryland debe su evangelization a iilia colonia de ingleses católicos, huidos de la ixjrsecución que se enfureefa en su pais. (In tal lord Barón de Baltimore, converlión at catolicismo, autorizado por la Coro na Inglcsa y por Carlos I, de quien era ami go, se puso a la cabeza de una expedition de católicos ingleses, los cuales se dieron e) nombre de aPeregrinos de Santa María» y pusieron su viaje bajo la protection dr la Inmaculada Conception. Estaban cor ellos dos padres jesuitas, Andrés Withe» Juan Altham, junto con dos hermanos coad jutores.

Durante el viaje, un violento huracin azotó las dos naves («Ark» y «Dove»); los devotos viajeros elevaron plegarias r hicieron promesas a la Madre del cielo, er cuyo honor viajaban, y el 3 de marzo d«1634 llegaron a la bahía de Chesapeake (1? que en 1570 había sido dedicada a la Madre de Dios por los españoles) y en la lies ta de la Anunciación de María, se celebrl por primera vez la santa misa en aquelk isla de S. Clemente, hoy Blackston Islanc (Ibíd.., p. 32). Luego fundaron la ciudad d«Santa María», que más tarde dio origen i la Jerarqufa Americana (Ibíd.., p. 36). Jtfar de Verrazzano, en su épico viaje de descu brimiento becho en 1524, había dado e nombre de «La Anunciación de la Santfsi ma Virgen» al Maryland y a la bahía d«New York el de aSt. Mary’s Bay». II. Desde el fin del periodo colonia (1777) hastanuestros élas. En 1777, las V. colonias (de las cuales salieron los 48 esta dos), después de haberse declarado indepen dientes, se unieron en Federation. En aque tiempo los católicos eran unos 25.000. El 6 de abril de 1789 fue erigióa la dio cesis de Baltimore, la primera de los E.

U Su primer obispo fue un sacerdote de Ma ryland, el exjesuita Juan Carroll, el cua quiso ser consagrado obispo en Inglatern el 15 de agosto de 1790, fiesta de la Asunción. Tenia 57 años. Como lema eligiO la palabras: a Auspice María.» Puso su ciudad episcopal y todo su Episcopado bajo «patrocinio de María (Cf. Shea Gilmary, Th Founder of Our Hierachy, en «The Av María», 31 [1890] p. 158), dedicO la catedral de Baltimore a la Asuncion de Nuestr; Señora y promoviO celosamente, en su diO cesis, el rezo de las letanfas de N.ª S.ª d Loreto, cuyo santuario de Italia había visi tado en 1773. Su diOcesis era tan grand como media Europa. En 1791, los sulpicia nos de París, expulsados por la revoluciO: francesa, se refugiaron en Maryland y fundaron cerca de Baltimore el seminario de Santa María, que llegó a ser como el vivcro del sacerdocio americano, todo él saturado de la devocibn mariana del Ven. Olier. Fue en este seminario donde ingresb, en 1792, y se hizo sacerdote el noble joven ruso Demetrio Gallitzin, el cual después fundb, al oeste de Pensilvania, un célebre santuario mariano al que dio el nombre de Loreto, tan grato al corazbn de su obispo.

En 1812, cuándo los ingleses atacaron a Baltimore, el obispo Mons. Carroll invitb a sus diocesaños a recurrir a María, y fracasb el ataque. Durante los 25 años de su episcopado, el número de los católicos se triplicb y su dibcesis llegb a ser tan importante que hubo de ser dividida en cinco provincias eclesidsticas regidas por cinco obispos. Despuds de la muerte de Mons. Carroll (1814) se establecieron allí grandes oleadas de inmigrantes procedentes de Europa con destáno a los E. U. Al principio los inmi grantes católicos, en su mayoria irlandeses y alemanes, constituyeron una minoria, pero después terminaron por convertirse en ma yoria. Vinculo de unibn entre ellos y los católicos americaños fue el hecho de tener una Madre comun, la devocibn y las plegarias a Ella elevadas. Su continuo aumento, hasta alcanzar el millbn, alarmb a los protestantes hasta el punto de llegar a incendiar, en 1840, las iglesias catblicas de Filadelfia y de otros lugares. Se intentb también negar a los católicos el derecho del voto.

En tan penosas circunstancias el Epis copado Americano, reunió en Baltimore en mayo de 1846, para el sexto Concilio provincial, rogaba al papa Pío IX la autorizacibn para proclamar a la Inmaculada Concepcibn Patrona de la iglesia de los E. U., lo que hicieron por medio de una Carta Pastoral colectiva (Cf. Guilday, P., The National Pastorals of the American Hierarchy, Washington, D. C., 1923, p. 168). Al aiio siguiente, 7 de febrero de 1847, Pío IX confirmaba tal proclamacibn (Cf. Mac Kenna, B. A., The Immaculate Concep' lion, Washington, D. C., 1929, p. 245). Los E. U. son la primera nacibn consagrada a la Inmaculada Concepcibn. En la segunda mitad del s. XIX, como consecuencia de las oleadas de inmigrados de Italia y de Polonia, como también de Alemania y de Irlanda, llegaron a ser no menos de 20 millones de católicos en los E. U. Se imponia la institucibn de escuelas catblicas; y con la ayuda de la Virgen, a la cual había sido consagrado el proyecto, acabb por constitute la mayor obra de la Iglesia en los Estados Unidos. En agradecimienlo a tan valiosa institucibn se erigib en la Universidad Catblica de Wash ington un grandioso Santuario Nacional dedicado a la Inmaculada Concepcibn.

En la primera década de nuestro siglo xx los E. U. eran todavía, juridicamente, un cpais de misionesB; pero en la segunda decada, de cpais de misiones#, comenzaban a convertirse en cpais misionero» con la fundacibn de la benembrita Congregacibn Misionera de los Padres de Maryknol (así llamados por su devocibn mariana), la cual llegb rdpidamente a suministrar anualmente un centenar de misioneros. Actualmente, mas de un cuarto de la poblacibn es catblica y profundamente devota de María, en honor de la cual ha habido manifestaciones nacionales que alcanzaron su apogeo en el Ano Maríano de 1954. Fuera del Condado de Santa María en el estado de Maryland, existen en los E. U. mas de sesenta ciudades y villas con el nombre de María.

A lo largo de la costa de Nueva Inglaterra se honra a la Virgen bajo la advocacibn de cNuestra Seiiora del Bello Puerto# o cNuestra Seiiora Estrella del Mar#; en las playas de los Grandes Lagos es reverenciada como cNuestra Señora del Iago Hurbn#; en los lugares montañosos es saludada como aReina del Ozarks»; a lo largo de la costa meridional es conocida como cNuestra Seiiora del Golfo», o como cNuestra Seiiora de la Primaveraa; en el Nevada como cNuestra Seiiora de las Montaiiasíi; en California como cNuestra Señora de las Selvas Rojas# y cNuestra Señora de las Sierras#. En las 131 dibcesis, 41 catedrales están dedicadas a la Virgen bajo varios títulos (17 a la Inmaculada) empezando por la ba silica de la Asuncibn de Baltimore (de 1795), sede metropolitana de los E. U. A principios del ano 1954, de las 20.761 iglesias de los E. U., nada menos que 3.815 (una quin ta parte) estaban dedicadas a Nuestra Señora: 103- en la didcesis de Nueva York, 92 en la de Filadelfia, 52 en la de Brooklyn, 29 en la de Boston, 80 en la de Buffalo, etc. De las 3.815 iglesias marianas de los E.

U., cinco tienen el título de basílica (la de la Asunción de Baltimore, la de la Inmaculada Conception de Conception, la de la Asun cion de Covington, la de NA SA de las Vic torias de Lackwanna y la de la Dolorosa de los Siervos de María de Chicago); 1.142 esttfn dedicadas a Santa María, 515 a la Inmaculada Concepción; 236 a la Asun cion; 180 a Na SA del Rosario; 127 a N.ª SA de Lourdes; 71 a la Anunciacion; 63 al Inmaculado Corazón de María; 137 a NA SA del Carmen; 114 a Na SA del Perpetuo Socorro; 98 a NA SA de Guada lupe; 95 a la Dolorosa; 69 a NA S.ª de la Victoria; 56 a N.ª SA de la Paz; 54 a NA SA del Buen Consejo; 53 a NA SA de la Merced; 51 a la Natividad de María Santísima; 47 a NA SA de los Angeles; 45 a Na SA Estrella del Mar; 44 a la Visi tation; 40 a NA SA del Lago; 38 a NA SA de Fitima; 31 a Na SA de las Gracias; 26 a NA SA de Czestochowa; 22 a la Pre sentation de María; 35 a NA SA Auxilio de los Cristianos; 19 a Na SA del Sagrado Corazón; 18 a NA SA de las Nieves; 16 a NA SA de Loreto; 15 a NA SA de Pompeya; 14 a NA SA de la Consolation; 12 al Santísimo Nombre de María; 11 a la Purifi cation; 10 a la Maternidad de María; 10 a NA SA del Santísimo Sacramento; 10 a NA SA del Pronto Socorro; 9 a la Señora; 8 al Sagrado Corazón de María; a la Reina tie los Mdrtires, a María Madre de Dios, etc. (Cf.

Yzermans, V. A., Churches of Mary in the U. S., en «The Amer. Eccl. Rev.», 132 [1955] pp. 169-180). Los principales santuarios de los E. U. son los siguientes: el santuario nacional de la Inmaculada Conception de Washington; la «Purfsima Conception» en Lompoc (Cali fornia); «Nuestra Señora de la Leche» de San Agustin (Florida); la basílica de la I)olorosa de Chicago (Illinois); santuario de Lourdes en la Universidad de Notre-Dame (Indiana); santuario de Lourdes en la iglesia de S. Luis de Covington (Kentucky); la misión de la Madre del Buen Consejo, Ha zard (Kentucky); del Pronto Socorro, New Orleans (Luisiana); NA SA del Perpetuo Socorro, Roxburg (Massachusetts); capilla de la Asuncion, Cold Spring (Minnesota); santuario de la Medalla Milagrosa, Pereyville; NA SA de Starkenburg, Rhineland (Missouri); NA SA de la Gracia, Colebrook; NA SA de la Salette, Enfield-New Hampshire; NA SA del Rosario, Summit (New Jersey); «La Conquistadora»; NA SA de Guadalupe, Mesilla Park; un santuario de Lourdes en Seboyeta y otro en S.

Juan Pueblo; NA SA de la Asuncion, Zia Pueblo (New México); iglesia de Nuestra Seno ra, New York; NA SA de Pellevoisin, New York; NA SA de Lourdes, Brooklyn; NA SA de la Victoria, Tackawanna; NA SA de Maryknoll; santuario de Lourdes, New Lebanon (New York); NA SA de la Con solation, Carey; santuario de Lourdes en Cincinnati y Euclid; NA SA del Rosario, Parma Heights (Ohio); de la Dolorosa, Portland (Oregon); santuario de la Meda lla Milagrosa, Germantown (Pensilvania); NA SA de Sioux (Dakota); Na SA de la Buena Ayuda, New Franken; Na SA del Sacro Monte, Hubertus (Wisconsin), etc. Dos universidades de los E. U. llevan el nombre de María: la de «Notre-Dame» y la de iSanta María» de S. Antonio. Son innumerables los colegios y los centros de education que llevan su nombre por título o que están puestos bajo su protection: cerca de 500 son los institutos y las escuelas superiores, y ascienden a varios millares las escuelas primarias. Las Congregacioncs Maríanas organizadas en parroquias, escue las e institutos son, aproximadamente, 14.000. Un centenar de congregaciones femeninas que trabajan en los E. U. están puestas bajo el patrocinio de María o lievan por título alguna de sus advocaciones.

La mayor parte de las ninas americanas llevan el nombre de María o una de sus variantes (por ejemplo, Marían, Marion, Mae, etc.). Son cOlebres en los E. U. las «novenas», (88 en especial la de la MedaJla milagrosa, instituida por los Misioneros Lazaristas, y la de la Virgen de los Siete Dolores, instituida en la basílica de la Virgen Dolorosa, en. Chicago, en 1937, por el P. Santiago Keane, O. S. M. f y luego practicada varias veces en un mismo dia, en varios centenares de iglesias en los E. U. (Cf. «Maríanumi», 1 [1937] pp. 101-2). Es tambiin notable desde hace diez años a esta parte el moviraiento mariológico (Cf. Vollert, C., S. J., Le mouvement mariolo gique aux Etats-Unis, en Du Manoir, III, pp. 591-614). BIBL.: Mac Leod. X. D., History of the devotion to the Blessed Virgin Mary In North America. Balti more, Maryland 1882; Chavez, A., O F. M., Our Lady of the Conquest, Santa Fe, The historical So ciety of the New México. 1948, VII, 94 pp.; Qrajewski. M., O. F. M., The Franciscan Marían Cult in the V. S. in Our Times, en cStudia Maríana». volumen VII, pp. 120-125: Parson. W.. S. J.. Marían devotion in the Early V. S., en «Marían Studies», vo). Ill (1952) pp. 236-250; Habio. M.. O. F.

M., Land of Mary Immaculate, en sAmcr. Eccl. Rev.-». 131 (1954) pp. 73-80; Id., The U. S. A. new dowry of Our Lady Immaculate, en aVirgo Immaculata». XIV, pp. 506-519; Olhmann, R.. O. F. M., Notes on the adt of the Blessed Virgin and her immaculate conception in the U. S.. ibid., pp. 484-505: Lord D. A., S. J.. Marie aux Etats-Unis, en Du Manoir, V, páginas 275-283; Sargent, D.. Notre-Dame aux Etats-Unis, ibid., pp. 261-274; Id.. Our Land and Our Lady, New York-Toronto. ed. 6.», 1955, 263 pp.; Bonano, S., C. M. F., Our Blessed Lady's Influence in the discovery of America and during the colonial peiiod of the U. S.. en «Eph. Mar.o, 5 (1955) pp. 47-86; Id.. Mary and the U. S. Protestantism, en «Epli. Mar.», 6 (1956) pp. 369-425.

Voces relacionadas

Internas