IRLANDA
El año en que I. recibió la fe cristiana coincide con el año de la dell’nición dogmática —por parte del Concilio de Éfeso— de la divina maternidad de María: el 431. Ese año fue cuándo el Papa Celestáno I envio a I. a Paladio, a quien luego siguió S. Patricio, apóstol de la isla. El m is antiguo documento irlandds que da testimonio de la ardiente devoción de aquel pueblo a Nuestra Señora es una larga serie de invocaciones a la Virgen a manera de lelanias. en las que se recuerdan con vivisimas imageries Los privilegios de María. Se conserva en el «Leabhar Breac» (uno de los más preciosos manuscritos de historia eclesi&tica), publicado en parte por Currey, quien sostiene que se remonta al s. VIII C Lectures on the Mss. Materials, p. 380). El Misal de Bobbio (del s. VIII) contiene dos másas en honor de María, y otros documentos de la misma antigiiedad contienen cuatro, una para cada una de las fiestas de la Natividad, Anunciación, Purificación y Asunción.
Entre los nombres que se imponían en el bautismo figuraba también el de cSiervo de Marías, y cuándo el conocido obispo irlandds, Meyler, renegd de su fe católica durante el reinado de Isabel, se vio circular un libro satirico en irlandds que le echaba en cara su nombre de «Siervo de María: «A Mhaol Mhuire gan Mhuire» (= Oh Siervo de María sin Marías). Las invasíones danesas desolaron a I., pero en el s. xh se iniciaba, con la llegada de los cistercienses, un período de renovación que duró hasta las persecuciones de la reforma. El Rosario ha sido siempre, después de la Misa, la mayor devoción de los irlandeses. Baste recordar el nombre de 0»Connel. Durante la batalla victoriosa de los it landeses contra el general escocds Munroe, el santo y seha eran las palabras nSancta Marías. En la bandera se hallaba la imagen de María. Y al tiempo en que el rey de Francia, Luis XIII, hacia la consagración de Francia a Nuestra Señora, hacia otro tanto la Asamblca irlandesa. Entre los santuarios marianos de I. corresponde el primer puesto al de Knox a consecuencia de una aparición que debid de darse el 21 de agosto de 1879. En dl fue solemnemente coronada Nuestra Señora durante el año mariano de 1954.
Y no hay que pasar por alto la «Legión de María» (v. Asociaciones), fundada en I., en Dublin, por iniciativa de Ftank Duff, el 7 de septiembre de 1921, hoy esparcida por todo el mundo (en unas 900 diócesis). Sus oraciones se rezan en 50 lenguas pidiendo el advenimiento del Reino de Cristo por medíación de María. Por orden de la jerarqula irlandesa todas y cada una de las parroquias y diócesis eran consagradas al Corazón Inmaculado de Man'a, el 15 de agosto de 1943, y Pío XI llamaba por vez primera a María aReina de I,» en el radiomensaje al Congreso Eucaristico de Dublin de 1932. BIBL.: Concannon, H., The Queen of Ireland. Du blin 1938. XXII-370 DP-: F. Auwsrim:, O. F. M. Cap.. Ireland's Loyalty to Mary, Tralee 1952; O’CartOLL, M., C. S. Sp., Marie et time iriandaise, en Du Mañoír. IV, pp. 567-577; Hunniño, I., The feast of the blessed Virgin in the ancient Irish Church, en «Irish ecd. rev.i, 81 (1954) pp. 161-171; Cassidy. J. F.. Our Lady In ancient Irish Hymns, en «Am. cccl. iev.». 123 (1955) pp. 1-5: Gwynn, A.. S. J.. Nolre-Dame Retire d’l., en Du Mañoír. IV. pp. 579-590.