PSICOTÉCNICA
1. Noción. - Con este término se entienden las aplicaciones prácticas de la psicología (v.). H. Münsterberg dio de ella la siguiente definición: «La psicotécnica es la ciencia que se ocupa de las aplicaciones prácticas de la psicología a fines culturales útiles socialmente.» Este término es impropio y se presta a equívocos haciendo suponer que la p. exige tecnicismos instrumentales en tanto que éstos representan sólo un elemento accesorio, aunque ventajoso, como lo representan para la investigación psicológica en general. En una palabra, la p. enseña simplemente el modo (la técnica) de emplear los medios psíquicos para fines prácticos socialmente útiles; y por este motivo todo estudio y toda aplicación psicotécnica no pueden en ningún caso prescindir del conocimiento de la psicología general de la cual se deriva y que le da su fundamento (M. Ponzo). Juzgan muchos que la p. es sinónimo de psicología aplicada, pero esto no es exacto y se deduce de la misma definición de Münsterberg. La p., en efecto, es sólo una parte, aunque la* más aparente, de la psicología aplicada, ya que las· aplicaciones de la psicología pueden encauzarse también a finalidades de orden simplemente explicativo, esto es, a la mejor comprensión o explicación de problemás que atañen a otras*'disciplinas. Tales son, p.
ej., las aplicaciones explicativas de la psicología a ‘ la fisiología en la interpretación de las funciones cerebrales*
2. Datos históricos. - Si la p., en su moderna orientación y en casi todas sus múltiples aplicaciones actuales ha sido fundada por »Münsterberg (1863-1916), sus orígenes efectivos se remontan a épocas precedentes en las cuales se echaron en primer lugar las bases de la fisiotecnia, esto es, de la fisiología del trabajo, premisa indispensable a las investigaciones psicotécnicas, tanto más que la p. presupone y comprende también las aplicaciones de la fisiología a las actividades laborales. Ya en los escritos de Leonardo y más todavía de Galileo se encuentran tentativas de aplicar al motor humano los principios de la mecánica para estudiar el trabajo físico. En el s. XVII, por.obra de P. Zacchia, de Pascal y sobre todo de Bernardino Ramazzini, aparecen las primeras referencias a las actitudes necesarias para cada trabajo y a los fundamentos biológicos de la orientación profesional (v.). En el siglo siguiente, Bernouilli, Schultze y Coulomb estudian la actividad física en los diversos oficios y adelantan la importancia de la velocidad en el ritmo del trabajo y la eficacia del descanso sobre el rendimiento. En la segunda mitad del s. XIX las numerosas investigaciones de A.
Mosso y de su escuela sobre la fatiga y sobre el trabajo profesional tanto muscular como psíquico, proporcionan una contribución muy estimable a la p. actual.
3. Principales aplicaciones. - La p.
se va aplicando cada vez más a la tutela de la salud del individuo, a la ordenación social, a la jurisprudencia (con particular consideración a la valoración de los testimonios), a la pedagogía (fijación de los conocimientos, educación de la capacidad, desarrollo y organización de la enseñanza, etc.) y sobre todo al trabajo industrial. Nuevos y provechosos campos de aplicación de la p. los constituyen el arte, la ciencia, el comercio, las fuerzas armadas, los problemas del urbanismo y del tráfico, etc.; y,estos campos fatalmente están destinados a multiplicarse, ya que donde entra la actividad del hombre hay materia para útiles investigaciones psicotécnicas. Estas investigaciones correctamente entendidas no pueden limitarse nunca a un grupo de órganos y de funciones, sino que deben extenderse a todo el organismo.
Para conocer, p. ej., cuáles son las aptitudes para determinados oficios, el estudio de ciertas actividades musculares puede constituir un elemento no menos valioso que la medida de la sensibilidad; la transcripción de los reflejos vegetativos puede ser tan indispensable como la graduación de la capacidad atentiva; *las investigaciones sobre el metabolismo pueden importar tanto como las que se hagan sobre la emotividad o la inteligencia. No hay, pues, sección de las disciplinas psicoflsiológlcas experimentales a que no se haya de recurrir y es necesario que el psicotécnlco tenga una sólida y vasta preparación biológica y médica a fin de que sepa convenientemente resolver sus complejas funciones.
Finalmente es evidente que en una valoración completa de la persona hay que tener presentes también los elementos de orden intelectual y moral, naturales y sobrenaturales que tan profundamente influyen sobre ella.
4. El taylorismo. - Las aplicaciones psicotécnicas a los problemas del trabajo requieren por su gran importancia y difusión un estudio aparte. Éstas recibieron su mayor impulso del americano F. W. Taylor (1856-1916), el cual tuvo siempre por mira la racionalización y estandarización del trabajo al triple objeto de una producción mayor y mejor y una fatiga menor. Así nació y fue tomando cuerpo la conocidísima subespecie de p. que se denomina taylorismo y que comprende tanto las ideas del ingeniero norteamericano como las variaciones e integraciones de sus numerosos secuaces. Antes de los estudios de Taylor era opinión común que la formación profesional en que el obrero era educado en las escuelas o en los laboratorios donde realizaba su aprendizaje, era suficiente para demostrarle y hacerle aprender el método más racional de trabajo; con el tiempo y con la práctica del taller el obrero completaría su formación técnica y se acomodaría espontánea y casi automáticamente a los movimientos más oportunos y a los tiempos más racionales para él solícito y mejor cumplimiento de sus funciones.
Taylor demostró, por el contrario, que fuera de casos excepcionales el obrero no puede encontrar por si mismo el método de trabajo más racional, ya que es prácticamente impo sible trabajar y al mismo tiempo analizar el modo cómo se trabaja.
Para lograr este fin se debe estudiar cuidadosamente al obrero durante su actividad laboral, descomponer esta última en sus movimientos elementales» cronometrarlos y eliminar los movimientos superfluos adiestrando después al obrero en. el empleo de sus movimientos más racionales, o sea, más breves, desde el punto de vista de su duración y de su amplitud, más económicos en relación tanto con el esfuerzo que se exige del trabajador como del tiempo que le ocupan. Así puede establecerse para toda clase de trabajo el tiempo mínimo no rm a l: o sea, el tiempo.que un hábil obrero puede mantener teóricamente durante años en el cumplimiento de su actividad laboral sin perjuicio para su salu d; y sobre este tiempo se establecieron las bases de la remuneración; base que Taylor proponía aumentar o dism inuir según la mayor o menor pericia de cada obrero.
Pero muy pronto se vio que el taylorismo daba excesiva importancia al tecnicismo manual y descuidaba completamente la personalidad del trabajador con sus insuprimibles características individuales y espirituales. Se comprobó igualmente que una organización' de trabajo basada exclusivamente en el cronómetro determinaba en los obreros una creciente tensión nerviosa que repercutía dañosamente en la esfera psíquica y en el mismo estado físico de los individuos.
Entonces se incrementaron los estudios para evitar al trabajador toda sobrecarga profesional, individualizando y evitando las condiciones de la fatiga: lo cual se obtuvo buscando el modo de adaptar el trabajo y la máquina al obrero, así como profundizando en el estudio de los grandes problemas de la selección y de la orientación profesional de los obreros a fin de * elegir para cada trabajo los individuos en posesión de las aptitudes físicas y psíquicas mejores para realizarlo de la manera más oportuna. Estas investigaciones — que abarcan los campos más dispares: desde la higiene a la biotipología, de la fisiología a la psicología expérimental — constituyen la función fundamental de la p. moderna en la organización racional y moral del trabajo humano.
5. Notas morales. - La p. en sus más recientes aplicaciones es una disciplina biológica que interesa notablemente la moral, con la cual tiene frecuentes contactos y de la cual debe ser empapada e integrada. De hecho investiga todas las actividades del hombre y les proporciona una importante contribución enseñando el modo psicofisiológicamente mejo r para que estas actividades se realicen con el máximo rendimiento asociado al mínimo esfuerzo para los trabajadores. No se puede dejar de ver la importancia de estos estudios, los cuales a través de una utilización de investigación del elemento humano han valorizado su productividad individual en todos los campos de la actividad; en las fábricas y en las escuelas, en los ejércitos y en la vía pública.
Todo esto con el fin de respetar la conciencia libre del individuo y favorecer su trabajo alegre, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo de su personalidad. La p. representa, pues, una de las más útiles conquistas de la llamada civilización occidental embebida de humanismo y de cristianismo. Profundamente diversa es la concepción que el sovietismo tiene de la p. aplicada al tra bajo industrial: concepción ilustrada poco antes de estallar la segunda guerra mundial por Garteuw, Director del Instituto de Trabajo de Moscú. En Rusia no es necesario orientar y seleccionar los individuos según sus características somatopsíquicas, ya que todo trabajador debe saberse adaptar a cualquier género de actividad: bastará estimularlo premiando a los más hábiles y castigando a los deficientes para obtener la adaptación total. Por lo que se refiere a la adaptación de uno u otro sujeto a esta o a aquella ocupación manual o intelectual, lo que decide es el mercado del trabajo, la necesidad social de este o de aquel otro género de tra bajadores. No se efectúa más que una selección, la de los controladores, instructores y dirigentes.
Se ve claramente la inhumanidad — y por tanto la inmoralidad— de esta doctrina según la cual los hombres no sólo son considerados en su materialidad, sino que se les moldea como si se quisiera y debiera obedecer al régimen de la máquina, modificando sus propias características físicopsíquicas en el sentido de la fuerza, en el de la velocidad, en el de la precisión, etc., exclusivamente con miras a las necesidades de la colectividad o a las decisiones de los jefes. Este ((comunismo biológico», privado como está de todo fundamento científico, lógico y ético, está destinado a naufragar como todas las cosas irracionales e innaturales. Riz.
Bibliografía
Bibliografía
G. Bianchi, Elementi di fisiotecnica, psicoteónica, Organizzazione scientifica del lavoro, en Trattato di medicina sociale di
E. Coruzzi e
F. Travagli, Milano, 1938
A. Gemelli, I problemi attuali della Tibotecnica nell'industria nazionale, en Rivista ínter - naz. scienze sociali, enero 1930 M. L. P a t r iz i. Psicotecnica, en EI, XXVIII, p. 463 M. P o n z o, Corso di psicología, Roma, 1947. < ?