ORIENTACIÓN PROFESIONAL
X. N o c i ó n. Es la acción realizada en un ser humano en desarrollo para prepararlo para un campo de trabajo que pueda responder mejor a sus aptitudes naturales, a sü capacidad adquirí* da y a las exigencias del bien común. La o. profesional, rectamente entendida, mira por lo tanto a un doble objetivo: el bien del individuo y el interés de la sociedad. Si sólo se tiene en cuenta uno de estos dos pun tos se corre el peligro de caer en un indivi dualismo malsano o en un sociologismo opre sor. La o. profesional se practica con diversa amplitud en muchas naciones civilizadas. 2. Dificultades y soluciones. - La actua ción eficaz y benéfica de la o. profesional presenta algunas dificultades que juzgan muchos casi insuperables. Para dirigir, dicen, a una persona hacia una profesión o un oficio es necesario conocer con precisión lo que son la una y la otra; pero esto no es posible, porque el' contenido de una profesión cualquiera o de un oficio está en. evolución continua. Respóndese, sin embargo, que aun siendo verdad que las profe siones y los oficios se desarrollan.ininterrum pidamente, es también cierto que en su mu tación conservan algunos elementos que pue-, den ser suficientes para constituir un criterio de orientación. El arte médica, p.
ej., se des envuelve en relación con el progreso de todas las ciencias y de todas las innumerables apli caciones en el campo de la técnica. Pero siempre, será arte médica es decir, el arte de curar a los enfermos; y esto puede ser ya elemento suficiente cuando se trata de decir a un joven si tiene o no aptitudes, para ella. Una segunda serie de dificultades nace cuando se quiere determinar la.edad en que la Q. profesional se debe realizar. Si se realiza de masiado pronto no se tienen datos suficientes para un juicio prudencial; si se actúa de masiado tarde es ya inútil. Además un ser humano en formación está sujeto a profundas mutaciones; por lo cual dirigirlo por un ca mino más bien que por otro, constituye siempre un peligro. Obsérvase, sin embargo, que en el período de la adolescencia la persona humana adquiere de ordinario un perfil tan relevante que ofrece un Índice atendible de orientación, tanto más que la orientación una \¿ez conseguida, ha de ser vigilada para modi ficarlo incluso radicalmente si asi lo recla maran nuevos desarrollos imprevistos verifi cados en el sujeto. Una tercera fuente de dificultades se refiere a las personas que han de realizar la o. pro fesional. Parece que la más aceptable es la posición de los que afirman que la misión de orientar corresponde juntamente (in solidum) al maestro, al médico, al psicotécnico fuera naturalmente del consejo y del trabajo de convicción de los padres (v.
Piedad): al maestro como a aquel que, acompañando al individuo en su desarrollo por un largo pe ríodo de tiempo, debe estar en condiciones de pronunciar un juicio acerca de su aptitud fundamental para el ejercicio de una activi dad especifica profesional antes que. para otra; al.médico que debe declarar si en el Individuo existen o no contraindicaciones en orden a determinadas profesiones, oficios o trabajos; al psicotécnico, quien en posesión del Juicio del maestro y. del médico, conocien do la situación social en concreto y los deta lles de las diversas profesiones, oficios y tra bajos, debe decidir en definitiva si en aquel sujeto existen los requisitos físicos, psíquicos y morales para emprender este camino antes que„otro.
3. Método a emplear. - Un problema moral de los más delicados es el de fijar si una vez admitida la o. profesional reviste un carácter de obligación o de consejo. Aun cuando el-.estado se reserve la misión de orientar pro fesionalmente, lo cual si no es de desear, se ha de afirmar que la acción orientadora no puede tomar la forma de una’* medida coactiva; esto se- traduciría en una opresión de la.persona humana y en un origen de mil abusos y de profundos e intolerables inconvenientes y trastornos.. Por* esta razón la o. profesional que ya en algunos países ha tomado la figura de un servicio social ejercido preferentemente por la.
iniciativa personal controlada por los poderes- públicos, debe concretarse,en.un con junto de sugerencias o consejos que ponga al interesado y a su familia en las mejores condiciones para una elección afortunada acerca de su porvenir. No se han de descuidar en toda esta cues tión los elementos sobrenaturales y la efica cia de la gracia de Dios. Pau.
Bibliografía
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