INDIFERENTISMO RELIGIOSO
1. I. religioso teórico. - El i. religioso puede ser teórico y práctico. En el primer caso, poniendo en el mismo plano todas las religiones, o predicando que la creencia religiosa no tiene importancia a los fines de la bondad y de la salvación del alma, constituye una de las más deletéreas herejías; sin tener en cuenta que al tratar de disociar la vida intelectiva de la conducta práctica es contrario a los principios más elementales de psicología y conduce a conclusiones pedagógicamente erróneas ( Syllabus , n. 15). Este subjetivismo trata de justificarse con las pretendidas exigencias de la libertad, desconociendo los derechos de la verdad objetiva, que se nos manifiesta ya con la luz de la razón, ya con la de la Revelación. Se concluye considerando la religión como un hecho totalmente individual, que se adapta a las condiciones de cada uno y sacando la consecuencia final de que todas las religiones son buenas, aunque sean contradictorias entre sí.
La oposición que el i. hace principalmente al catolicismo se explica por la aversión a una autoridad superior, que obliga naturalmente a una uniformidad de adhesión a la verdad única y absoluta, predicada en el catolicismo del modo más definido y concreto.
2. I. religioso práctico. - En el segundo caso el i. (práctico) es más bien contrario al espíritu que al contenido de la fe. Su manifestación se concreta en la negligencia y descuido de las prácticas de la vida religiosa y de la observancia de los preceptos de la Iglesia. Pal.
Bibliografía
G.
B. Guzzetti, La perdita della fede nei cattolici , Venegono, 1940
A. Dal Covolo, La psicología dell’incredulo alla luce del IV Vangelo , Milano, 1945
J. Leclercq, Problema de la fe en los medios intelectuales del s. XX , Bilbao, 1955.