PASIÓN (de Jesucristo)
Es el conjunto de dolores y sufrimientos, que padeció Cristo en su espíritu y en su cuerpo, especialmente en el último período de su vida, cuyo epílogo fue la tragedia de la Cruz.
Errores: Docetismo (s. I), que negaba la realidad física del Cuerpo del Señor, reduciéndolo a una apariencia. Aftardocetismo (s. V), de origen monofisita (v. esta pal.), que atribuía a Cristo un cuerpo incorruptible. Basados en estas teorías pensaban muchos que la Pasión y el dolor físico de Jesús eran un milagro. Al exceso opuesto llegaron los Teopasquitas, que atribuyeron la pasibilidad a la misma divinidad. La Iglesia condenando todos estos errores enseñó siempre fundada en la Revelación, que la Humanidad del Redentor es en todo semejante a la nuestra, excepto el pecado, como dice S. Pablo (Hebr. 2, 17; Filip. 2, 6 ss.), y por lo tanto que: a) tuvo las pasiones sensitivas iguales a las nuestras, excluido todo desorden (v. Propasiones); b) sintió el dolor y los sufrimientos reales y verdaderos en la carne, es decir, tuvo una pasibilidad perfecta; c) aunque la pasión de la Humanidad es propia del Verbo, sin embargo no alcanza a la Divinidad, que queda absolutamente impasible.
Para probar la verdad y la realidad del dolor y de toda la Pasión de Cristo basta leer el Evangelio, donde habla con un lenguaje realista de su cansancio (Jo. 4, 6), de su hambre, de su sed (Mt. 4, 2, y Jo. 19, 29), de su mortal tristeza hasta llegar a sudar sangre. En el A. T. se profetizó al Mesías dándole el apelativo de «Hombre de dolores». Sto. Tomás demuestra que el dolor de Jesucristo en proporción a su infinito amor fue máximo en extensión y en intensidad; a pesar de todo, su alma, aun durante la Pasión, continuó gozando de la visión beatífica con la facultad intelectiva, semejante a una montaña cuya cumbre altísima es bañada por un sol sereno, mientras en su falda ruge la tempestad.
Bibliografía
Sto. Tomás, , III, q. 46;
M. Cordovani, , Roma, 1945, p. 253 ss.;
M. Jugie, , Paris, 1925;
P. Parente, , en «Il Simbolo», Asís, 1951. * Card. Gomá, , Barcelona, 1944;
J. Bartolomé, , Madrid, 1949.