Diccionario de Teología Dogmática

Pietro Parente (P. P.)

ONTOLOGISMO

Recursos

(gr. ὄν = ente, y λόγος = ciencia, tratado): Debe esta palabra su origen a Vicente Gioberti, y el sistema por ella designado, al oratoriano francés Malebranche, quien lo esbozó, y al mismo Gioberti, que lo desarrolló orgánicamente en Italia.

Malebranche (cfr. especialmente: Recherche de la vérité) sostenía como punto fundamental de la filosofía que nosotros tenemos la idea innata del ente infinito (Dios), y que en Él contemplamos intuitivamente el objeto de todas nuestras ideas. Gioberti enseña (cfr. Introduzione allo studio della Filosofia) que el objeto primario de la filosofía es la Idea, que es la primera realidad y la primera verdad absoluta y eterna (primer ontológico y primer lógico); esta Idea absoluta (= Dios) es el objeto de una intuición nuestra primigenia, de la cual se deduce toda nuestra cognición; esta intuición vaga e inicialmente confusa se determina en un juicio: el Ente es necesariamente, y de este juicio pasa a la fórmula ideal: el Ente crea lo existente. De esta fórmula saca Gioberti toda su filosofía, pretendiendo encajarla dentro de la mejor tradición italiana encabezada por S. Buenaventura y S. Agustín.

Pero esta genealogía es arbitraria. S. Agustín habla de Dios como luz y sol del alma, no en el sentido de que el alma intuya la esencia divina, sino en el sentido de que Dios ha impreso en el alma una imagen luminosa suya por la cual conoce el entendimiento la verdad (cfr. De Trinitate, libro 14, cap. 15, y libro 12, cap. 15, n. 24). Igualmente S. Buenaventura (Itinerarium mentis in Deum; Breviloquium) describe los diversos grados ascendentes del conocimiento humano y llega al grado supremo que no es la visión intuitiva de Dios (reservada a la otra vida), sino la contemplación ideal del Ente como acto puro en cuya luz se clarifica todo nuestro conocimiento. Ni S. Agustín, pues, ni S. Buenaventura han defendido nunca una visión intuitiva de Dios en esta vida como inicio natural del conocimiento humano, a la manera de Gioberti.

Aunque Gioberti no admite que Antonio Rosmini sea ontologista (Introduzione, tomo I, pág. 359 y tomo II, página 64), sin embargo no se puede negar que el oscuro sistema rosminiano (al menos en su expresión objetiva) da lugar a la acusación de ontologismo cuando afirma que el entendimiento humano intuye el ser indeterminado, que el Padre abstrae del Verbo y que se distingue del Verbo lógicamente (Teosofia, vol. II, pág. 445). Esta acusación pierde fuerza si se considera a fondo el concepto rosminiano del ser inicial-ideal, que Rosmini denomina pertenencia del Verbo, negando por lo tanto que sea el Verbo. De hecho el ser inicial-ideal para Rosmini es la idea de las cosas creables, que se identifica con Dios en cuanto subsistente, pero en cuanto abstracta y participada o impresa en las criaturas, especialmente las racionales, se distingue de Él. En esta concepción Rosmini se acerca a Scoto, y si hubiese distinguido mejor la participación formal de la idea divina de la participación en la línea de la causalidad eficiente ninguno hubiera podido encontrar sombra de ontologismo en sus obras. De todos modos, en el cuadro integral de su sistema es tan difícil señalar el ontologismo riguroso como el idealismo; a lo más se podrá hablar de cierto tinte ontologista.

La Iglesia ha condenado explícitamente el ontologismo, resumiéndolo en siete proposiciones (Decr. del Santo Oficio, 1861; DB, 1659 ss.), y en otras 40 proposiciones (Decr. del Santo Oficio, 1887; DB, 1891 ss.) ha rechazado el pensamiento rosminiano, de las cuales el error ontologista aparece en las 7 primeras, tomadas en sí mismas separadas del contexto. Teológicamente, el ontologismo es erróneo, porque quita el carácter sobrenatural a la visión intuitiva de Dios haciendo de ella un acto natural de la vida presente. Filosóficamente el ontologismo, confundiendo el ser en general con Dios, lleva al Panteísmo; por otra parte no encuentra justificación, antes le contradice la experiencia psicológica en que no hay el menor rastro de intuición de Dios.

Bibliografía

Gouhier, , 1926;
G. Gentile, , Pisa, 1898;
Padovani, , Milán, 1928;
F. Paoli, , 1908;
A. Stroszo, , Rovereto, 1859;
G. Capone Braga, , Milán, 1914;
Card. Zigliara, , Roma, 1874;
A. Fonck, «Ontologisme», en DTC;
A. Michel, «Rosmini», ibíd. • D. Domínguez, , Santander, 1953.

Voces relacionadas

Internas