PADRE
Es el nombre propio de la primera Persona de la Sma. Trinidad, justificado por la generación intelectiva (v. Procesión), cuyo término es el Hijo-Verbo. Esta paternidad respecto del Hijo se toma en sentido propio y es natural. Pero en sentido analógico se dice que Dios es Padre del universo, efecto de su omnipotencia, y en un sentido más ligado con su verdadera paternidad se le llama Padre de los hombres, especialmente en virtud de la gracia santificante (v. esta pal.), que hace a la criatura racional hija adoptiva de Dios, participante de alguna manera de la filiación natural del Verbo encarnado.
Corresponden al Padre otros dos títulos propios: Principio e Ingénito. Se llama Principio porque es el término primero y como la primera fuente de donde se derivan las procesiones del Hijo y del Espíritu Santo. Es preciso, sin embargo, apartar todo concepto de prioridad cronológica y de causalidad productora, porque las tres Personas son perfectamente iguales y, por consiguiente, coeternas. El Padre se llama también Ingénito (= ἀγέννητος), no sólo en el sentido de que no es Engendrado como el Hijo, sino también porque no tiene principio de derivación (como lo tiene el Hijo y el Espíritu Santo). Diríase mejor, como se acostumbra en teología, Innascible.
Bibliografía
Sto. Tomás, , I, q. 33;
J. Lebreton, , Paris, 1928, II, nota -C-, p. 835 (sobre el ἀγέννητος);
E. Hugon, , Paris, 1930, p. 172 ss. , t. II, Madrid, 1952.