MONTANISMO
Herejía de índole ascética nacida hacia el año 170 de la era cristiana. Un tal Montano, de donde vino el nombre de Montanismo, cristiano convertido de Frigia en el Asia Menor, comenzó a tener éxtasis e inspiraciones: dos mujeres, Priscila y Maximila, lo siguieron, manifestando también ellas fenómenos análogos. Muy pronto surgió todo un movimiento en pos del Profeta, quien predicaba entre otras cosas el fin próximo del mundo y la segunda venida de Cristo a la tierra.
El Montanismo, a diferencia del Gnosticismo, más que una doctrina, es una práctica ascética rigorista. Montano decía ser inspirado y movido del Paráclito (Espíritu Santo), que había descendido sobre él, para que iniciara un cristianismo más rígido (prohibición de segundas nupcias, ayunos prolongados, duras mortificaciones, etcétera). La herejía montanista se divulgó desde el Oriente por todas partes, llegó a Roma y allí conquistó entre otros a Tertuliano, que murió fuera de la Iglesia católica. Varios Obispos se levantaron en contra de este peligroso movimiento, hasta que finalmente fue condenado por el Papa Ceferino.
Bibliografía
J. Tixeront, , Paris, 1928, I, p. 215 ss.;
P. Paschini, , Turín, 1930, I, p. 99;
A. Maier, «Montanismo», en EC. • Llorca, , I, Madrid, 1950.