GRACIA (actual)
Es un influjo sobrenatural, transeunte, de Dios en el alma, que mueve al acto saludable, es decir, relativo a la santificación y a la vida eterna.
La existencia de esta gracia distinta de la habitual se afirma en la Sagrada Escritura, donde se habla de iluminación (Salmo 12, 4), de atracción (Cant. 1, 3; Jo. 6, 34), de estímulo (Eccli. 9, 5), etc. Así también la Tradición; S. Agustín, que ha sido quien más se ha ocupado de la Gracia, habla muy poco de la gracia santificante, en cambio habla continuamente de la gracia actual y a veces de las dos al mismo tiempo sin distinción.
En el Conc. Trid., ses. VI, c. 6 (DB, 798), se describe la gracia actual que prepara a la santificación.
Pero gran parte de la doctrina sistemática de la gracia se ha desarrollado inmediatamente después del Trid. y con ocasión del Bayanismo y Jansenismo (v. esta palabra), que adulteraron el concepto del influjo sobrenatural de Dios en relación con la actividad humana. Entre Dominicos y Jesuitas surgió una viva controversia (v. Bañecianismo y Molinismo) acerca de la esencia de la gracia actual.
Molinistas: La gracia actual es esencialmente el mismo acto vital sobrenatural (p. ej. un pensamiento, un afecto saludable), que proviene al mismo tiempo de Dios, en cuanto sobrenatural, y de nuestras facultades, en cuanto vital. Sin embargo, algunos molinistas, siguiendo las huellas de Belarmino, han admitido que la gracia actual es una moción divina, al menos para los actos indeliberados.
Tomistas: La gracia actual es una premoción física sobrenatural con que Dios mueve a un alma (en potencia) a un acto saludable. Redúcese a una cualidad fluente que previene el acto (según los bañezianos hasta determinar específicamente a la voluntad libre a esto más que a aquello). (V. Concurso [divino], Gracia.)
Bibliografía
Sto. Tomás, , I-II, qq. 109-110, a. 2;
N. del Prado, , Friburgo (Helv.), 1906, vol. I;
v. al pie de la palabra precedente y siguientes.