ARRIANISMO
Herejía trinitaria nacida en Alejandría al principio del s. IV. Fue su autor Arrio, sacerdote alejandrino, aunque formado bajo Luciano en la escuela antioquena. Sus principales errores eran los siguientes: a) el verdadero y único Dios es ἀγέννητος (= no engendrado) e incomunicable a las criaturas; b) para crear el mundo Dios engendró el Verbo, el cual, habiendo tenido principio, no es Dios, sino un intermediario entre Dios y el mundo; c) el Verbo, por lo tanto, es de una sustancia diversa de la divina (del Padre) y se llama Hijo del Padre, no en sentido propio y natural, sino en sentido adoptivo. Evidentemente, Arrio mezcla en su herejía un poco de Gnosticismo (Dios trascendente y el Ente intermediario entre Dios y el mundo: Subordinacionismo) y un poco de la teoría errónea del adopcionismo (v. esta pal.) profesada por Pablo de Samosata en Antioquía en el s. III.
Amonestado por su Patriarca Alejandro, Arrio no depuso sus falsas opiniones, sino que dejó su diócesis y se refugió junto a su amigo Eusebio de Nicomedia, en Asia Menor, donde continuó divulgando sus errores, aun con su composición literaria Thalia, mezcla de poesía y prosa para el pueblo.
En 325 se reunió el Conc. de Nicea en Bitinia en presencia del emperador Constantino y con la asistencia de más de 300 obispos: definióse en él que el Verbo es de la misma sustancia que el Padre ὁμοούσιος (= consustancial), y por lo tanto Dios verdadero igual al Padre. S. Atanasio, primero Diácono y más tarde Patriarca de Alejandría, fue el alma del Concilio y de toda la lucha contra la herejía, que, no obstante su derrota, continuó serpeando bajo formas insidiosas (v. Semiarrianos).
Bibliografía
Le Bachelet, «Arianisme», en DTC.
A. d’Alès, Le dogme de Nicée, París, 1926.
F. Cayré, Précis de Patrologie, París, 1927, I, p. 302.
Fliche y Martin, Storia della Chiesa (vers. ital.), Turín, 1940, III, p. 18 ss., 67 ss., 135 ss., 245 ss.
Llorca, Hist. de la Igl. Cat., t. I, Madrid.