SIRIA
T érm ino preferentemente político (LXX Ix p ía, abreviatura de ’A
Los griegos (H erodoto V II, 63) llaman «Sirios» a los pueblos a quienes los bárbaros llaman «Asirios». Cuando com prueban que el término «asirio» se aplica al pueblo que se halla establecido en las vertientes del Tigris, reservan el de Siria y sirlos a la parte occiden tal del imperio de Asur, de suerte que Siria se convierte en nom bre oficial equivalente a 'A b a'-n ah a-á («allende el río»). Al desapare cer el término «asirio» del uso griego, Siria abarca el territorio com prendido em te el Me diterráneo y las montañas de Persia. en el 562Acual se distinguen diversas partes.
La alta Si m ria es la región entre el Posidion y Babilonia; c Celesiria (ij yoíXi], «excavada»), la comarca sur n cada por los valles del oeste del E ufrates y m del sur de la cuenca inferior del O rontes hasta í Jerusalén y A scalón. Antes de restringirlo a c B eqá’ (entre el L íbano y el Antilíbano), el t término Celesiria designaría el país de entre el c golfo de Alejandreta y el Sinaí por una parte, ca y el M editerráneo y el desierto sirioarábigo por otra.
A más de esto, M esopotam ia, habitada m po r los aram eos del norte, tiene el nom bre v de Siria entre los ríos (5,vpía worap.üív, 2,vpia er Mea-owora.ij.la; hebr. A ram N aharaim).
La uni di dad de Siria salta a la vista de los griegos li m ítrofes: Posidion, probablemente hacia la du desem bocadura del O rontes, y el curso inferior nó de este río, tal vez form en parte del límite, que Es se prolonga hasta el recodo del É ufrates en de Tapsaco. El desierto del este ofrece una fron no tera incierta. Por el sur el monte Casio, sobre (p el lago Sirbonis (Sebhat el-Bardawil), sirve de ce límite entre Siria y Egipto. H erodoto (I, 105), si Filón, las m onedas de N aplusa (s. h-iii), las de Tiberíades (templo de C ómodo, 188-189) y ra varias inscripciones de dignatarlos de la misma y época hablan de Siria - Palestina (r¡iraAaio-tívi] la 'Zvphj, cuyos habitantes son llamados siriopa- tr lestinos o sirlos de Palestina. Es la zona m eri occ dional de Siria, a la que pertenecen Gaza y gra todos los circuncisos del in terio r; toca al mar, te a Egipto y al país árabe, y Fenicia le sirve de var litoral.
Tal expresión manifiesta que Palestina ri es un tronco de la gran Siria. los II Sam. 8, 5 habla de Siria de Dam asco (hebr. tre los m onofisitas A ram Dammeséq, LXX ’S π“ Aa/iao-Kov) que se consolida en el período de los reyes de obi Ju d á e Israel. La expresión 2,vp!a S o (h e b r. 508 A ram Sóba’) se aplica a un estado arameo si de tuado al sur del territorio de Jam at y próxim o tex al de Damasco (II Sam. 8, 3 ss.).
Según I Par. cia 19, 6 s. S vpLa Moo^á, iMoyá (hebr. A ram M a’achah) es un país arameo que contribuye P a a formar el cuerpo sirio a costa de los am o car nitas. el BIBL. — P. Dhorme, Abraham dans le cadre de Vhistoire, en RB (1928), 507 s.; F. M. Abel, Géo- Orí graphie de la Palestine, I, P a r í s 1933, p p. 2 4 4 ss. ria 310 s s.; R. F e d de r, Syría. A n H istoncal Apprecia- ¡ion, L o n d r e s 1 9 4 7; H. Th. B o s se r t, Altsyrien, T u - de b in g a 1 9 5 1; P. K. H i t t i, History o f Syria inclndine ver Lebanon and Palestine, L o n d r e s 1951. * E. E ja r que, Por tierras de Siria, Es tB, (1 9 3 0) 2 2 4 -2 3 6 y 3 1 3 -3 2 8; das (1 9 3 1) 74-78. tie con