JUBILEO
Año Jubilar. — Es el que retorna pasados siete sábados de años, o sea después de los cuarenta y nueve años, y por tanto cada cincuenta años. Así como para el hombre se prescribe un día de descanso cada semana, así también a la tierra, sometida al trabajo incesante del agricultor, se le concede un año de descanso entre siete (año sabático). El motivo de esta ley era múltiple: reconocer a Dios como dueño supremo de la tierra; permitir al suelo la recuperación de las fuerzas exhaustas por la explotación del hombre; socorrer a los pobres dejándoles los productos espontáneos de un año entero (Lev. 25, 1-7; cf. Ez. 23, 10 s.). «Durante seis años sembraréis..., podaréis...; el séptimo año será de completo descanso para la tierra; no sembraréis, no podaréis, no vendimiaréis: el producto espontáneo servirá de alimento», para todos indistintamente. Otro tanto se practicaba en el año quincuagésimo (que seguía inmediatamente al séptimo año sabático), llamado jubilar por razón del yobel , es decir, cuerno de carnero que se empleaba como trompeta para anunciar solemnemente su comienzo.
Aparte las características comunes con el año sabático, eran dos las principales instituciones propias del Jubileo, de grandísima importancia para la economía y para la vida social del pueblo hebreo: se debía dar libertad a todos los esclavos israelitas; los bienes 329Arústicos que de cualquier forma hubieren sido hipotecados o enajenados, volverán a ser propiedad del dueño primitivo (Lev. 25, 8-55; sobre esto se observa cierta analogía con el Código de Hammurabí, arts. 36-37). En la práctica se comprueban ciertas huellas de tal institución en Israel antes del cautiverio (Jer. 34, 9; Ez. 46, 17; Is. 61, 1 s.); después del cautiverio no se ven huellas. En cambio el año sabático se observa siempre hasta el año 70 desp. de J. C. Si hay alguna época y condiciones sociales favorables al jubileo, son ciertamente las de los primeros tiempos de la entrada en Canán (Clamer). Las tablillas de Nuzu (v.), s. xv a. de J. C., ofrecen probablemente un paralelo y una confirmación de la antigüedad del jubileo. Los dos términos, súdútu y anduráru , responderían, según H. Gordon, a algo así como año sabático y jubileo (cf. el parentesco entre anduráru y el hebreo derór = liberación, Lev. 25, 10). [F. S.]
Bibliografía
H. Gordon, en RB 44 (1935), 39 ss. A. Clamer, Lévitique ( La Ste Bible , ed. Pirot, 2), París 1949, pp. 181-92. A. Vaccari, La S. Bibbia , I, Firenze 1943, pp. 33-34.