Diccionario Bíblico

Armando Rolla

JORDÁN

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(Hebreo Yarden ; árabe el Urdún ; griego ὁ Ἰορδάνης). — El río más importante de Palestina , formado por la confluencia de tres riachuelos: Nahar Banjas, Nahr el Leddán y Nahr el-Hasbáni, que tienen sus manantiales en las faldas del nevado Hermón. El manantial del Nahar Banjas, que los antiguos localizaban en una gruta dedicada al dios Pan (Fl. Josefo, Bell. I, 21, 3), hoy bloqueada a consecuencia de movimientos sísmicos, se encuentra actualmente al lado de un contrafuerte del Hermón (329 m. sobre el nivel del mar); la del Nahr el-Leddán está junto al Tell el Qádi (143 m.), y el del Nahr el-Hasbáni en Hasbejjah (563 m.). El Jordán, después de un lento recorrido de unos 10 km. por entre los cañaverales y juncales de la fértil Ard el Huleh, se concentra en el pantanoso lago de Huleh o Semaconito (a 2 m. sobre el nivel del mar), y en otros 17 km. baja de 2 a 208 m. bajo el nivel del Mediterráneo, precipitándose entre murmullos a través de un valle ceñido de rocas basálticas, para desembocar en el lago de Genesaret (v.).

Desde aquí hasta el mar Muerto (109 km. en línea recta) va serpenteando en tal forma, que su recorrido se triplica (320 km.) al recorrer el valle ( Gor ), que en los veinte primeros kilómetros tiene una latitud mínima de dos o tres kilómetros, pero que en las cercanías de Jericó llega hasta los 15 y 20 km. El valle ( Gor ) se asemeja a tres terrazas en declive a modo de anfiteatro hacia el curso del río; la más saliente y elevada está formada por cerros desnudos y yermos, sin vegetación y tostados, a no ser aquellos en que la presencia de alguna fuente forma sus oasis, que están habitados desde la antigüedad (Jericó, Bethgam); la del medio está cubierta de arbustos, y la inferior ( ez-Zór ), que corresponde al cauce del río y se inunda todos los años durante los meses de riada (cf. Jos. 3, 15; I Par. 12, 15; Eclo. 22, 24), está poblada de arbustos, de sauces y de álamos y animales (antiguamente incluso leones: Jer. 49, 19; 50, 44; Zac. 11, 3). Los principales entre los numerosos afluentes que alimentan el Jordán son el Jarmuc y el Jaboc a la izquierda, el Nahr Jalud y el Wadi Far‘ah a la derecha.

El Jordán no es utilizable sino artificialmente para el riego; tampoco es navegable y más bien constituye un obstáculo que un medio de comunicación, si bien no faltan puentes (Gisr 318BBenát Ya‘qub, Gisr el Mugami‘, Gisr Sh-Ahsein, Gisr el Goraniye) y vados (unos sesenta), no siempre abordables, entre los cuales figuran el Mahádet ‘Abára y el ed-Damiye. En la Biblia el Jordán es mencionado principalmente como frontera (Núm. 34, 12; Ez. 47, 18), cruzada por fugitivos (II Re. 7, 15; Jue. 12, 5) o por israelitas que se ponían a salvo en la otra orilla (I Sam. 13, 7; II Sam. 2, 29; 17, 22). La parte inferior, frente a Jericó, llamada en el A. T. bakkikár o kikár baj-jarden (Gén. 13, 10.12; 19, 17; II Sam. 18, 23), y en el N. T. ἡ περίχωρος τοῦ Ἰορδάνου (Mt. 3, 5; Lc. 3, 3), va inseparablemente asociada al paso milagroso de los israelitas (Jos. 3, 1 ss.), a los profetas Elías y Eliseo (II Re. 2), al ministerio de Juan Bautista (Jn. 1, 28) y al Bautismo de Jesús (Mt. 3, 13-17 y paral.). [A. R.]

Bibliografía

L. Szczepański, Geographia historica Palaestinae antiquae , Roma 1928, pp. 50-59. F. M. Abel, Géographie de la Palestine , I, París 1933, pp. 176, 474-489. N. Glueck, The river Jordan , London 1946.

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