Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

SUIZA

Recursos

La devoción a María en S. se remonta al s. VI. El obispo Mario de Avanches le dedicaba una iglesia en Payerne el 24 de junio del 587. En el s. VII, y especialmente en el X, las iglesias dedicadas a la Virgen se multiplicaron. Las catedrales de Sión, Lausana, Basilea, Coira y Constanza, todas estaban dedicadas a María. El más antiguo y más activo centro del culto mariano en S. ha sido durante muchos siglos el célebre santuario de Santa María de los Ermitaños de Einsiedeln. Es una pequeña ciudad a 910 metros de altura, cabeza de distrito en el cantón de Schwyz (del cual se derivó después el nombre de S.). En el 934, S. Benno de Metz fundaba allí la abadía benedictina. Un documento del emperador Otón I, del 947, habla ya de un convento erigido «en honor de S. Mauricio y de la Madre de Dios». La consagración de la pequeña iglesia (situada hoy bajo la amplia bóveda de la iglesia abacial) tuvo lugar el 14 de septiembre del 948. Documentos del s. XIV dan ya testimonio de Einsiedeln como lugar de peregrinación. Einsiedeln fue un verdadero bastión de la catolicidad contra la Reforma. Aun hoy, como en el pasado, es un centro mariano y religioso de primer orden.

Se puede afirmar que toda la vida religiosa de S. está íntimamente ligada con N.ª S.ª de Einsiedeln. El edificio, destruido durante la revolución de 1798, fue reconstruido, con las mismas dimensiones, en 1817. Allí se venera la milagrosa imagen de María (del s. XV), una imagen que desde hace siglos constituye un verdadero enigma para los arqueólogos. Las peregrinaciones que allí han acudido y que siguen acudiendo de todas las partes de S. y de Alemania, especialmente el 14 de septiembre y el 13 de octubre, son extraordinariamente numerosas. Son lugares de peregrinación, además de Einsiedeln, María Bildstein, N.ª S.ª de Loreto, de Dreibrunnen y de Freinbach. María Bildstein está situada en la diócesis de Saint-Gall, en el municipio de Becken. Se remonta al 1519. Un tal Juan Enrique Ian, para defender dicha diócesis de la amenaza protestante (Zwinglio, en Zurich), levantó un pedestal con la imagen de María. La comarca permaneció fiel a la fe católica. Además de las iglesias y capillas, son muchas las campanas que hay en S. dedicadas a María, y eso ya antes de estar en uso el toque del «ángelus». Así, por ej., en Hinterrheim (Grigioni) en el s. XIII.

Dígase otro tanto, en 1331, de Zurich y de otros lugares. A menudo las campanas llevaban la imagen de María con el saludo que le dirigió el ángel. María —como lo indica una inscripción hallada en una vieja campana— debía tomar bajo su protección toda la comarca a la que se extendía el sonido de la campana. Los prelados de S., desde la antigüedad, hacían figurar a María en sus escudos y en sus sellos. Así hizo, por ej., el abad de Engelberg en 1232, el de Einsiedeln en 1249. María se halla también en el sello de los canónigos de Basilea, en el de la universidad y en el del Consejo de la ciudad. Las autoridades de Lucerna, cuando decretaban honrar a algunos ciudadanos beneméritos, remitían a los mismos monedas o medallas de plata con la Virgen, patrona de la ciudad (Cf. Rittmeyer, D. F., Geschichte der Luzerner Silber- und Goldsmiedekunst von den Anfängen bis zur Gegenwart, Tafel 1911, pp. 225, 236 s.). Las autoridades civiles protegían con leyes las fiestas marianas. En algunos cantones (el de Valais) los profanadores del nombre de María eran severamente castigados.

Está todavía en vigor, en el cantón de Nidwalden, la piadosísima costumbre de interrumpir, al toque del «ángelus», las sesiones oficiales del Consejo cantonal durante el toque de la campana del avemaría, para rezar el «ángelus». Verdaderos centros de devoción hacia la Virgen son las diferentes congregaciones marianas, muy difundidas por toda S. BIBL.: Chèvre, G. F., Les principaux Sanctuaires de Marie dans la S. Catholique, Friburg 1898; Egoher, A., Diocèse de Saint-Gall (Suisse), en «Compte rendu du Congrès Marial tenu à Lyon. 1900», pp. 528-532; La S. Mariale, en «Marie», Nicolet, sept.-oct., 1954; Niederberger, B., O. S. B., Dévotion populaire en S., en Du Manoir, IV, pp. 547-556, con abundante bibliografía; Andina, F., Santuari de Maria nella S., Lugano, ed. Paulinas, 1954, XIII-124 pp.

Voces relacionadas

Internas