SALMERÓN, ALFONSO
Nació en Toledo en 1515 y vivió en París con el P. Laínez, quien lo presentó a S. Ignacio de Loyola. Fue uno de los primeros jesuitas. Se doctoró en teología en Bolonia en 1549; a los 31 años tomó parte, con Laínez, en el concilio de Trento. Tuvo varios y altos cargos de confianza. Fue célebre por sus lecciones y por sus predicaciones. Escribió, en 16 volúmenes, los Commentarii sobre la Sagrada Escritura. En ellos, más que hacer una exégesis de los textos, S. desarrolla los diferentes argumentos sugeridos por los mismos textos. Trató de María especialmente en el volumen III de sus Commentarii in evangelicam historiam, con el título: De infantia et pueritia D. N. J. C., donde dedica amplísimos tratados (del 3.º al 9.º) a la exposición de la Anunciación de la Virgen. En otros cinco tratados (del 11.º al 15.º) hace un detallado análisis del «Magnificat»; otros tres tratados (23, 30, 31) exponen los desposorios de María y la concepción virginal de Cristo; otros tres (41, 42, 43) están dedicados a la purificación de la Virgen, y dos (46 y 47) tratan de Jesús en el templo a los doce años. Bellas páginas marianas se hallan en otros volúmenes: en el VI, De miraculis D. N. J.
C., y en el 41, donde describe a la Virgen al pie de la cruz; en el vol. XI hay un tratado completo (el 11.º) sobre la aparición de Jesús resucitado a su madre, y los tres últimos (37, 38, 39) tratan de la gloriosa resurrección y asunción. BIBL.: Ricour, I., S. J., Influencia de S. Bernardo en la Mariología de Salmerón y Suárez, en «Est. Mar.», XIV, pp. 329-352; P. Severiano del Páramo, S. J., María Madre de la Iglesia y su influjo en el cuerpo místico de Cristo según el P. A. S., S. J., en «Est. Mar.», XX, 1959, pp. 383-399.