VENGANZA
1. Noción
En sentido general v. significa toda retribución del mal perpetrado infligiendo otro mal físico (pena). Cuando esto ocurre por motivos buenos y justos, p. ej., por amor a la justicia, por mantener el orden jurídico-social o la corrección del malhechor y lo ejecutan personas competentes según las leyes, tenemos la vindicatio, que es un acto de suyo bueno.
Pero cuando la retribución de un mal con otro mal la hacemos porque queremos mal a aquel que nos ha ofendido, maltratado, hecho sufrir; por conseguir la satisfacción de nuestros malos sentimientos para con el enemigo; porque nos agrada hacerle un daño o perjuicio, la vindicatio es un acto malo, contrario a la caridad por la cual debemos amar a nuestro prójimo aunque sea nuestro enemigo. Esta última especie de vindicatio es la que propiamente se llama v.
2. Moralidad
La v. es un pecado contrario al precepto del Divino Maestro de amar a todos, aun a nuestros enemigos, y perdonar de corazón a todo el que nos ha ofendido. Una de las señales más características de la v. es que el ofendido trata de perjudicar al ofensor, sin tener en cuenta la medida justa y sin considerar las leyes que prohíben a las personas privadas los actos de justicia vindicativa.
En algunas regiones la v. es un verdadero vicio social, que perturba no poco la vida pacífica de los pueblos. Por un error tan grosero como desastroso en sus consecuencias cierta opinión popular considera la v. como acto honroso y necesario para no ser considerado como cobarde. El cristiano bueno e instruido sabe que el perdón del enemigo es más difícil que la v. y manifiesta una fuerza de voluntad y de espíritu mucho más grande que vencer al enemigo (v. Enemigo).
Ben.
Bibliografía
D. M. Prümmer, , I, Friburgo, 1928, n. 610-611;
F. Tillmann, , Brescia, 1945, p. 338.