RADIO
1. Datos históricos. - La radiofonía (común, aunque impropiamente, llamada r.) nació en los Estados Unidos de América del Norte el año 1916 de la radiotelefonía. Las emisiones radiofónicas (noticiarios, música, conferencias, ejecuciones teatrales, etcétera) se han multiplicado rápidamente en todo el mundo. En la actualidad las formas de organización de las emisoras radiofónicas son: r. comercial (sistema normal en América) y de monopolio (sistema normal en Europa en que el Estado dirige o controla las emisiones). Los programas radiofónicos son muy diversos y comprenden además de los noticiarios y las secciones de carácter informativo, programas musicales, culturales y recreativos (teatro, radioteatro, radiorrevista, variedades, etc.). La r. tiene dos aspectos: servicio público (es decir, medio de difusión y de información) y form a de arte (es decir, medio expresivo para determinados y específicos géneros radiofónicos: radioteatro, radiorrevista, documental, fonomontaje artístico, etc.).
2. Importancia. - Según estadísticas recientes de la Unesco, existen actualmente en todo el mundo ciento ochenta y dos millones de aparatos receptores, prácticamente un aparato para catorce personas.
La r., que cuenta con un público de millones de oyentes (mayor que el público del teatro y del cine y -de cualquier otro espectáculo en conjunto), está prácticamente al alcance de todos y durante todo el día. Instrumento recreativo por excelencia,es también un formidable medio para la difusión de las noticias, de las ideas, de los sentimientos y de las costumbres.
3. Aspecto moral. - Las transmisiones radiofónicas, aunque 'pasen por el control de la censura, presentan a veces aspectos contrarios a la moral. Además de las transmisiones musicales y los programas periodísticos en los que por su naturaleza generalmente no hay reparos de orden moral, están las transmisiones que a veces dejan bastante que desear en este sentido, como son las relativas a comedias teatrales, novelas escenificadas, llamadas seriales, variedades y revistas. La transmisión de comedias teatrales tiene un defecto fundamental que es el de que una obra tolerable en el teatro (en que interviene un grupo reducido y voluntario de espectadores adultos y formados) puede estar fuera de lugar para oyentes no preparados.
En efecto, la r. entra a cualquier hora y en cualquier casa y está al alcance de todos,'lo mismo del niño que del anciano, de la doncella que de la madre de familia, del obrero y del profesional. La misma observación se ha de hacer respecto de las novelas escenificadas o seriales prescindiendo naturalmente de la selección de los mismos.
La traslación de escenas y situaciones delicadas del libro impreso a la viva voz de los actores no se hace h siempre con sensibilidad, tanto más que la audición radiofónica produce en la fantasía. del oyente una evidencia y una emotividad ! particular. Las variedades y la revista, finalmente, que tienen un fin puramente rec r e a tiv o pecan a menudo por una excesiva irreverencia o indiferencia respecto del vínculo sagrado de la familia, de la religión, de los sentimientos de honestidad, de probidad y de rectitud moral. A menudo se sacan motivos cómicos de elementos que no debieran ofrecer motivo de burla ni de parodia. Las mismas canciones tienen frecuentemente un contenido reprobable.
4. Notas teológico-jurídicas. - No se satisface al precepto oyendo la Sta. Misa por r., ya que se requiere la presencia corporal a la misa (v. Santificación de las fiestas). En cambio, es válida la Bendición Papal recibida por r. (Decreto de la Sda. Penitenciaria, 15 junio 1039: AAS, 31 [1939], 277). El Arcángel San Gabriel ha sido designado Patrono de las Telecomunicaciones y de todos los que trabajan en los importantes servicios de la Telegrafía, Radio, Televisión (febrero 1951). Gal.
Bibliografía
Bibliografía
Emilio, Panorama dell’arte radiofonica, Milano
R. Arnheim, La radio cerca la sua forma, Milano
P. Fasfing, Dramaturgie des Hörspiels, Zürich
M. Wyllie, Radio Writer, Nueva York-Toronto
A. Arias, La radiodifusión al servicio de Dios, Madrid, 1957.