PEREGRINACIÓN
1. Noción y datos históricos. - Este término viene del latín peregrinus = viajero por países extraños. Según la verdadera etimología debiera significar cualquier viaje, pero generalmente su Significado se restringe para indicar solamente los viajes que se hacen por motivo de devoción, de piedad o de penitencia o para visitar lugares santos o donde se veneran cuerpos o reliquias insignes de los santos. En todos los pueblos antiguos se encuentran peregrinaciones a los santuarios famosos de los dioses o de los héroes mitológicos, o a lugares donde se creía que habían sucedido hechos famosos.
Tanto la antigüedad profana como la cristiana juzgaron siempre las peregrinaciones como obras buenas y meritorias. Las peregrinaciones cristianas de devoción y de penitencia comenzaron* en la época constantiniana y se desarrollaron plenamente en el período de las Cruzadas, cuando los fieles (privada o colectivamente) concurrían a visitar Jerusalén, Belén, Roma y otros santuarios célebres. A esto contribuyó también la cesación de las penitencias públicas que fueron sustituidas precisamente con peregrinaciones. La Iglesia protegió estas formas de devoción y concedió a los peregrinos indulgencias y bendiciones especiales con cartas comendaticias para que éstos fuesen bien acogidos en los conventos o refugios creados expresamente en los mismos santuarios o a lo largo del recorrido.
Fue en este período cuando nacieron las diversas y principales órdenes de Caballería que tenían por fin la protección de los peregrinos y de los lugares santos. «.
2. A b u s o s. - Sin embargo el gusto y el uso de andar en p. pasó la medida convirtiéndose e.h un verdadero abuso, .de manera que San Agustín repetid: «e l Señor no d ijo : vete a Oriente a buscar la justicia; y amando, no navegando, se lleg a Aquel que está en todas p artes»; y? Se Gregorio Niseno desaprobaba que las mujeres y los eclesiásticos abandonasen sus deberes con peligro para la honestidad; mientras que otros pensaban que con esto sin más quedaban reconciliados con Dios. · En el s. vi hubo herejes que negaron la utilidad de las peregrinaciones porque velan en ellas (como desgraciadamente era cierto para algunos) únicamente una forma de vagabundear. La Sta. Iglesia en los s. vu y v i i i y aun despues tuvo que intervenir para regular esta fortfia de devoción de la cual podían nacer desórdenes particulares. Muchos sínodos, especialmente de Francia y de España, prescribieron que ningún fiel podía ostentar el título de peregrino o iniciar peregrinaciones colectivas sin haber recibido cartas credenciales de su Obispo, y la bendición del mismo (o de un delegado suyo). Esta disposición se lee todavía en el actual Ritual Romano (cfr. Título IX, c. 4, n. 1-2, 9).
Si las peregrinaciones se hacen por simple curiosidad, por espíritu de aventura, por cierta intranquilidad moral» con la falsa persuasión de obtener gracias o favores celestiales, etc., ciertamente dejan de ser una forma de devoción. 3.
Prescripciones l it ú r g ic a s y d is c ip l ínales. - El fiel que se dispone a iniciar una p. de piedad y devoción no debe olvidar lo que la Sta. Iglesia prescribe en su Ritual (1. c.), esto e s : «Los peregrinos antes de partir, según el uso antiguo, provéanse de cartas credenciales de su Obispo o párroco. Hecha la confesión de sus pecados oigan la Santa Misa y reciban la Sta. Comunión; terminada la Sta. Misa reciban la bendición del sacerdote, etc.» Por lo tanto, la p. se debe entender como una ocasión para reavivar la fe y como estímulo para corregir la vida cristiana propia y no como un viaje deportivo semirreligioso. La Sda. Congr. del Conc. ha dado normas precisas para que las peregrinaciones sean aprobadas por la autoridad eclesiástica competente y sean dirigidas por laicos probos y de vida cristiana ejemplar y asistidas en su parte espiritual por un sacerdote. Tar.
Bibliografía
Bibliografía
P. Lazari, De sacra veterum christianorum peregrinatione, Roma, 1774, vol. 4
G. Moroni , Dizionario storico-ecclesiastico, Venezia, 1851; v. ,
L. Huidobro, Las peregrinaciones jacobeas, Madrid, 1962.