EJEMPLAR (Causa)
Es aquello según lo cual se hace alguna cosa (v. Causa). Es propio del ser inteligente obrar según las ideas concebidas en su mente, que son, por lo tanto, causa ejemplar de los efectos realizados. Platón ponía en un mundo suprasensible las ideas subsistentes fuera de la mente de Dios, según las cuales el Demiurgo plasmó y ordenó el mundo sensible (Ejemplarismo).
La doctrina católica, basada en la divina Revelación, enseña que Dios lo mismo que es causa eficiente es también causa ejemplar del universo creado. En la Sagrada Escritura se llama a la Sabiduría divina artífice del cosmos, y el mismo Dios se compara a un arquitecto que crea y plasma según su pensamiento. Por esto se admiten en Dios las llamadas ideas arquetípicas o arquetipos, como ejemplares de la creación: estas ideas se identifican con la esencia divina, más aún, son la misma esencia en cuanto que es conocida como imitable fuera de Dios. En absoluto la idea divina es una sola, el Verbo (v. esta pal.), pero se dice que son muchas las ideas arquetípicas, en cuanto que en el Verbo la esencia divina se ve como imitable en varios modos. En virtud de la causalidad ejemplar en todas las cosas se encuentra la huella de Dios, que es simple vestigio en las criaturas irracionales, e imagen en el hombre, que tiene un espíritu, que piensa y quiere a semejanza de Dios.
Bibliografía
Sto. Tomás, , I, q. 44, a. 3 y q. 45, a. 7;
Parente, , en , 1941.