CANON (de la Biblia)
(gr. κανών = regla): Designa la colección o el catálogo de aquellos libros que por ser inspirados de Dios son la regla de la verdad y de la vida. Canónico es por lo tanto un libro que se encuentra en el Canon, en cuanto está inspirado por Dios y ha sido como tal reconocido por la Iglesia.
Desde el s. XVI se acostumbra llamar protocanónicos a los libros cuyo origen divino se admitió unánimemente en la Iglesia desde el principio, y deuterocanónicos aquellos sobre cuya inspiración se tuvieron ciertas dudas hasta el s. V. El término deuterocanónico no tiene un valor absoluto, en cuanto que no indica un libro que fue admitido en el canon en segundo (δεύτερος) lugar, ya que también los libros discutidos fueron recibidos desde el principio en el canon de la Iglesia.
Actualmente los judíos, seguidos de los protestantes, a quienes se arriman las cristiandades disidentes, repudian los siguientes libros deuterocanónicos del A. T.: Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc y los dos de los Macabeos, mas algunos trozos de Ester y Daniel, todos los cuales, libros y fragmentos, se hallan escritos y conservados en griego. Los deuterocanónicos del N. T. son los siguientes: la Epístola a los Hebreos, la de Santiago, la II de San Pedro, la II y III de S. Juan, la de S. Judas y el Apocalipsis.
Llámanse apócrifos los libros de título y contenido afín a los del Antiguo o Nuevo Testamento, pero que no han sido reconocidos por la Iglesia como inspirados y están excluidos del Canon (v. Apócrifos).
Los protestantes llaman apócrifos a los deuterocanónicos, reservando a los que nosotros llamamos apócrifos el término de seudoepígrafos (= con falso título).
Bibliografía
S. Zarb, , Roma, 1934;
id., , Romae, 1937;
V. también los tratados de Introd. gen. a la Sda. , al pie de la palabra Biblia.