SOFONÍAS
(Sefanja = aquel a quien Yavé esconde). Uno de los profetas menores, hijo de C u sí, hijo de Amarías, hijo de Ezequías (Sof. 1, 1), a quien erróneamente muchos críticos identifican con el rey Ezequías —que coincide con la cuarta generación de Sofonías (639 629)—, porque al Ezequías de Sofonías no se le llama rey, y varlos miembros genealógicos enumeran también a Baruc y a Zacarías. Pro fetizó durante el reinado de Josías (Sof. 1, 1). N o se le menciona en el hallazgo del Deuteronomio ni en la reforma del rey en II Par, 34, 8-35, 19; II Re. 22, 3-23, 34. De su libro no se desprende si profetizó antes o después de tales acontecimientos. A juzgar por 1, 4 s.; 3, 4 s., donde de Baal sólo se nom bran los res tos, tendría que haber sido después.
Pero otros textos nos muestran una situación religiosa muy tu r b ia: apostasía (3, 2), cultos a los astros (de Baal y M alcom), sincretismo religioso, supers tición (1, 4 s. 9), perfidia de profetas y sacerdotes (3, 4), desconñanza del poder de Yavé (l, 12), por todo lo cual se les am enaza con el castigo de exterminio (1, 2 s. 14-13). Son gra ves los desórdenes morales (1, 1.9.11.13; 2, 1: 3, 3, etc.). La moda extranjera había sido acogida en la corte real (1, 8). Diríase, pues, que se trata de antes de la reform a. Muchos ven en 1, 15-18; 2, 1-15 una descripción de la invasión de los escitas (cf. H erodoto I, 103 106) de] 632-622. Pero resulta que tal inva sión quedó limitada a la costa del M editerrá neo (Ascalón) y que en ella se respetó a Egipto en atención ai tributo de Psam m ético (664 609). Ahora que sí pudo inspirarle las atroces imágenes del juicio.
Grandes catástrofes polí ticas permitían presagiar la decadencia de Asi ría con la muerte de Asurbanipal (626) y el re surgir de la potencia caldea con N abopolasar y Nabucodonosor. Sofonías es el profeta de los horrores del juicio de Dios. C.
1. Dlos amenaza con el exterm inio total de cuanto hay sobre la haz de la tierra y de los idólatras de Judá. H orrores del día de Yavé, que es semejante a un sacrificio. Castigo de la casa real, de las supersticiosos, de los ricos mercaderes y de los que se m ofan del poder de Yavé. El «Dies iras». C.
2. Exhortación a Judá y a los humildes Exterminio de Filistea (G aza, Ascalón, Astad. Ekron. Keretci) que pasará a ser posesión del resto de J u d á; de M oab, A m 565Atnón (que se había ensañado contra Judá, cuyo «resto» le saquea rá); de todos los dioses (las islas adorarán a Yavé); de Etiopía y de Asiria (Nínive) (cf. 3,