RECABITAS
En su origen pertenecían a los quíneos o cineos, seminómadas del sur de Palestina (I Par. 2, 55), que se expansionaban hacia el norte (cf. Jue. 4, 5). Jonadab, hijo de Recab, de quien toma el nombre la estirpe, a quien hallamos al lado de Jehú (h. 842 a. de J. C.) en la destrucción del culto de Baal en Samaría (II Re. 10, 45), fué el verdadero legislador del grupo, que impuso costumbres de nómadas, en eso de abstenerse de la cultura y de beber vino, reaccionando contra el sincretismo e influencias de los cananeos. Los recabitas figuran, pues, entre las fuerzas vivas del puro yaveísmo. Jeremías (35, 2-11) apostrofa el ejemplo de su fidelidad a los preceptos de sus antepasados para condenar y destruir la infidelidad de Judá a la alianza con Yavé. Después de la cautividad tomaron parte en la reconstrucción de las murallas de Jerusalén (Neh. 3, 14). [F. S.]
Bibliografía
A. Neher, Amos. Contribution à l’étude du prophétisme , París 1950, pp. 169 ss. 173-86. A. Penna, Geremia , Torino 1952, pp. 256-60.