ASUNCIÓN (de María Santísima)
Qué se entiende por Asunción.
1. El sujeto (o causa material) de la A. es la persona de Nuestra Señora, y por consiguiente, no es el alma ni el cuerpo tornados separadamente, sino el compuesto humano.
2. El objeto preciso (o causa formal) de la A. consiste en la traslación de María, en alma y cuerpo, a la gloria del cielo, al fin de su vida terrena. Así la presenta la Constitución «Muníficentissimus Deus» (v.). Mientras todos los demás, al fin de su vida, son glorificados solamente en cuanto al alma y han de esperar hasta el fin del mundo la redención o glorificación del cuerpo, la Virgen, y solamente Ella, es glorificada inmediatamente después de su vida terrena, lo mismo en cuanto al alma como en cuanto al cuerpo. Así cantaba el Poeta en el XXV canto de su Paraíso: «Con las dos vestiduras (el alma y el cuerpo), no hay en este bienaventurado claustro (el cielo) más que las dos luces que antes subieron, y esto debes decirlo en vuestro mundo» (vv. 127-129). El divino Poeta se refería a la leyenda —que tuvo origen en la falsa interpretación de algunas palabras pronunciadas por Jesús y relacionadas con S. Juan— según la cual el discípulo predilecto sería llevado al cielo, en alma y cuerpo, sin morir. Con el fin de acabar con semejante leyenda, Dante finge haber tenido allí, en el parafso, la curiosidad de cerciorarse de si la cosa era así realmente.
Con tal intento, fija la mirada en la viva luz que dimana del apóstol y evangelista S. Juan. Pero éste le asegura de que su cuerpo está en la tierra, como los de todos los demás mortales, y que solamente Cristo y María están en alma y cuerpo en el parafso; y manda al Poeta que refiera eso mismo al regresar a la tierra. Es, por tanto, ajena a la A., esencialmente considerada, la cuestión de si tuvo lugar a través de la muerte y la resurrección, o más bien por medio de la traslación inmediata a la gloria celestial, sin muerte y resurrección. No falta, en efecto, quien mantenga —y no sin sólidas razones— que la Virgen fue subida al cielo en alma y cuerpo sin morir (v. Muerte de María). La definición dogmática quiso prescindir por completo del hecho de la muerte y resurrección, o por lo menos dejO la cuestión a la fibre discusión de los teólogos.
3. El autor (o causa eficiente) de la A. es el mismo Dios, el cual quiso, por varias razones, conceder a María también este privilegio.
4. El fin (o causa final) de la A. es la glorificación de la Inmaculad«Madre de Dios y siempre Virgen.