Diccionario Mariano

Gabriele M. Roschini

ARQUITECTURA

Recursos

También la arquitectura, lo mismo que las bellas artes, ha ensalzado en todo tiempo, en todo lugar, de todas las maneras y bajo las más espléndidas formas, a la augusta Reina del universo. No existe «una arquitectura mariana», como existe una «literatura mariana»; pero existen innumerables iglesias y casas, a veces verdaderamente regias, erigidas por la A. a la Virgen, como para compensarla por su humildísima casa de Nazaret. He aquí una breve reseña de las principales, según las varias épocas y estilos. I. En la Edad Antigua. Habiéndose superado, con la paz de Constantino, el sangriento período de las persecuciones, comenzaron a surgir, más o menos contemporáneamente, tanto en Oriente como en Occidente, las primeras iglesias dedicadas a la Virgen. En Roma, la más antigua iglesia dedicada a la Madre de Dios acaso sea la de Santa María la Mayor: una suntuosa restauración de la basílica Liberiana, efectuada por iniciativa de Sixto III (432- 440) en memoria del Concilio de Éfeso (431); «Virgo María tibi Sixtus nova templa dicavi».

Casi contemporánea parece ser la basílica de Santa María en el Trastévere, a la que siguen, con el mismo estilo basilical de las anteriores, Santa María la Antigua, Santa María «in Domnica» (igle sia. de la Naveci(la) y Santa María «de Ait coeli». En Oriente, y precisamente en Éfeso, en el 431 (como lo recuerdan las actas de aquel Concilio) existía ya una basílica dedicada a María. Poco despuds se erigia en Jerusalén, por iniciativa del patriarca Juvenal (425-458), una iglesia junto al camino que va de Jerusalén a Belén. Otras iglesias ma» rianas fueron erigidas mis tarde en Constantinopla, por la emperatriz Pulqueria (453); en Nipoles y en Palestina, por Sa bas; en el monte Garicin, por Justiniano. Del s. V en adelante se levantan iglesias dedicadas a María no sólo en Italia (por ejemplo, en Ferentino, en Valeria, etc.), sino también en Francia y en la baja Alemania, las cuales cuentan con insignes caledrales, por lo general de estructura basilical. Procopio nos hace saber que se erigian, en todas las partes del imperio, cdilicios dedicados a la Virgen con una decoración en tan alto grado suntuosa que excitaban la admiración de los fieles. II. En la Edad Media.

Pretlominan el estilo rominico (derivado del arte de Roma) y el gdtico. En el estilo rominico, que florecid con caracteres diversos en el s. xi, en Italia, en Francia, en Espafia y Alemania, surgen las iglesias de Porec y de Torcello, las célebres catcdrales de Monreal y de Cefalu, la iglesia de la Martorona y, sobre todo, la capilla Palatina de Palermo, erigida por Ruggero II «ad honorem Dei el beatae Virginis Mariae intra nostrum regale palatium», la catedral de Pisa, etc. Son dignas de especial relieve, en Francia, las catedrales de Chartres, la de Puy-en-Velay, Notre-Damedu-Port y Notre-Dame d’Orcival (en Au vergne) y la catedral de Poitiers. En Alema nia, Santa María del Capitolio de Colonia. AI estilo romdnico sucede, en los ss. xnxv, el estilo gdtico. Surgid en Francia, y ripidamente se extendid por toda Europa, si bien modificandose por el contacto con los diferentes pueblos.

Los cistercienses, en virtud del estatuto capitular de 1131, en los siglos xu y xiii (edad de oro de la Orden) levantarán en honor de la Virgen una imponente serie de iglesias gdticas, admirables por su austera sencillez y distinción: Fontenay, Pontigny, Obazine, Senanque y Noirlac, en Francia; Casamari y Fossanova, en Italia; Esterbach, Arensburg, Heisterbach, en Alemania; Huerta, en Espafia; Alcobaça, en Portugal; Furness, Fountains Abbey, en Inglaterra, etc. Entre las cate drales gdticas erigidas en Francia en los siglos xii y xm, dominan: <»Notre-Dame» de Paris, de Laon, de Chartres, de Rouen, de Reims, de Amiens, de Coutances, de Baycux y de EVIeux. Eslos templos encantadores surgian con la voluntaria y entusiasta colaboración de grandes masas de fieles, los cuales transportaban materiales, etc. Ninguno era admitido al honor de semejante trabajo en obsequio de la augusta Reina del cielo, si antes no sc confesaba y reparaba los danos ocasionados a su prdjimo.

En Italia, entre los varios templos gdticos erigidos en los ss. xiii y xiv. son dignos de particular mención, en Florencia, Santa María Novella y Santa María del Fiore (de Arnolfo di Cambio), la catedral de Siena (de Juan Pisano), la catedral de Orvieto (de Lorenzo Maitani), la catedral de Milán, etc. En Espafia, baste indicar las catcdrales de Toledo, de León y de Burgos. En Inglate rra, tenemos las antiguas catedrales de Worchester, de Durham y de Lichfield. III. En la Edad del Renacimiento. Feli pe Brunelleschi (1377-1406), «el Colón de la Arquitecturas, da a Florencia su obra maestra con la fachada de Santa María No vella. Bramante (1444-1514) da a la A., entre tantas otras obras maestras, el templo de la «Consolazioneu de Todi. Miguel An gel da a Roma, además de la ciipula de San Pedro, la iglesia de Santa María de los An geles en las termás de Diocleciano. En el seiscientos, siglo del barroco, se tiene en Roma la iglesia »Chiesa Nuova», de Borro mini, y Santa María del Popolo, de Bermini; en Venecia, el templo de la B. Virgen de la Salud, de Longhena. En Espafia se levantaba, en 1681, el actual santuario de N.ª S.ª del Pilar, obra de Herrera.

En los ss. xvir y xvm son modelos del rococd N.ª S. & de las Ermitas de Einsiedeln, en Suiza, y varias otras iglesias, tanto del antiguo como del nuevo mundo. IV. En nuestro siglo. En nuestros dfas se ha obrado una verdadera innovation arquitectónica, sostenida y alimentada pol ios nuevos materiales de construction (cemento armado, vigas y torres de hierro, etc.). Muchas iglesias marianas, tanto en el antiguo como en el nuevo mundo, han sufrido este influjo innovador. BIBL.: Ballcko Pes, P.. Le chiesc di Roma, Roma 1950; Dcupohte, Y.. Les heltcs demeure» de Notre — Dame Marie et t architecture, en Du Manoir. V, Paris 1958. pp. 781-790.

Voces relacionadas

Internas