Diccionario de Teología Moral

Giuseppe Graneris (Gra.)

UTILITARISMO (en filosofía)

Recursos

1. Doctrina

Sistema de filosofía ética que funda el orden moral en la utilidad, haciendo de ésta la fuente y medida del bien y de la honestidad, del derecho y de la virtud.

El concepto de útil (o de utilidad) es, sin embargo, bastante oscuro y elástico; por lo tanto bajo el nombre de u. pueden esconderse doctrinas de diversa entonación y de diverso valor.

Considerado el sujeto o destinatario de la utilidad tendremos un u. egoísta (individual) o altruista (social), según que la medida del bien se ponga en la utilidad de sólo el sujeto operante, o también se extienda a la utilidad de otros, que pueden ser pocos, o muchos, o el mayor número, o toda una colectividad, o todo el género humano.

En cambio, considerando las especies de bienes en que se hace consistir la utilidad se obtiene toda una gama de formas utilitaristas, correspondiente a la escala según la cual pueden distribuirse los bienes humanos. En el primer grado se encuentran los placeres más groseros y momentáneos y entonces la u. se confunde con el hedonismo; en los grados sucesivos se disponen satisfacciones cada vez más nobles y más duraderas, hasta llegar (con el puritanismo racionalista) a ver una forma de u. egoísta incluso en la moral católica, que fija el fin del hombre en la felicidad eterna y permite obrar con miras a ella. Pero fuera de esta última exageración y confusión se llaman utilitaristas sólo aquellas doctrinas que limitan la utilidad a la vida presente y tienden a encerrarla en el orden económico.

2. Crítica

El u. nace de la confusión de dos conceptos bien distintos: lo útil y lo honesto. Fuera de la falsedad de esta identificación se le ha de reprochar también la imposibilidad de poder ser traducida a la práctica; imposibilidad que crece en la medida en que se aleja de sus formas casi repugnantes de egoísmo hedonista porque cuanto más se alarga el círculo y se prolonga la cadena de sujetos a los que debe ser útil una acción para ser buena y cuanto más se eleva el género de bienes que entran en el cálculo tanto más problemática se hace la utilidad de la acción y el juicio no puede ser pronunciado sino por un profeta.

Un elemento sano se puede encontrar también en el u.; y es la necesidad instintiva (y racional) de asociar la felicidad a la virtud; pero esta unión no se obtiene confundiendo dos cosas y dos conceptos; se obtiene haciendo de la felicidad el premio de la virtud; no siempre en esta vida, pero ciertamente en una vida futura.

Gra.

Bibliografía

A. Manzoni, , Appendice al C. III delle , en , ed. Lesea;
A. Calcara, , Roma, 1945, p. 90-94.