Diccionario de Teología Moral

Serafino de Angelis (De A.)

TOMÁS DE AQUINO (Santo)

Recursos

Presentación

1. El hombre

2. Sus obras

3. El teólogo moralista

Bibliografía

Presentación El más alto exponente de la teología escolástica, dogmática y moral, n. en Rocca Secca (Frosinone) a principios de 1225, de la familia de los condes de Aquino.

1. El hombre Recibió su primera educación en el monasterio benedictino de Montecasino. De 1239 a 1244 parece que frecuentó la de artes en la Universidad de Nápoles, donde siguió las lecciones del maestro Martín y del maestro Pedro de Islandia. Ingresado en la Orden de Predicadores, probablemente en abril de 1244, fué secuestrado por sus hermanos que querían apartarlo de su propósito;
encarcelado por varios meses no recobró su libertad hasta 1245. No se conoce dónde hizo el noviciado, ni cuándo inició sus estudios en la Orden. Fué discípulo de Alberto Magno, tal vez en París, antes de 1248, ciertamente en Colonia (1248-1252). En 1252 llegó a París para obtener la magistratura en teología e iniciar su enseñanza. Su carrera de profesor llenó 22 años de su vida (1252-1274) y se puede dividir en cuatro períodos: su primera estancia en París (1252-1259), su primera estancia en Italia (1259-1269), su segunda estancia en París (1269-1272) y su segunda estancia en Italia (1272-1274). Fué bachiller bíblico de 1252 a 1253, bachiller de las Sentencias de 1253 a 1255.

Obtuvo la licencia de enseñar a fin de 1255 o a principios de 1256 e inauguró su enseñanza magistral en septiembre de 1256. En las vacaciones de 1272 Tomás fué enviado a Nápoles para fundar allí un nuevo Estudio general de la orden en forma de Universidad, allí dirigió la enseñanza de la teología hasta el 6 de diciembre de 1273. Después de unos días de descanso en casa de su hermana se puso en viaje para acudir al Concilio ecuménico de Lyon, a principios de 1274. Cayó enfermo en febrero, en el castillo de Maenza, y se trasladó a la abadía cisterciense de Fossa Nova (entre Nápoles y Roma), donde murió el 7 de marzo de 1274 a la edad de 49 años. Su cuerpo fué más tarde trasladado a Francia y descansa en Toulouse, en la abadía de St. Denis.

2. Sus obras La producción literaria del Doctor Angélico, como se le llamó, es inmensa: ocupa casi 34 volúmenes en la edición de Vives. En ella se encuentran: a) Comentarios filosóficos , que se extienden a la parte esencial de las obras de Aristóteles y al Liber de causis . b) Comentarios escriturísticos. Dejó numerosos comentarios a los libros de ambos testamentos: Job, Salmos (en parte), Cantar de los Cantares, Isaías, Lamentaciones de Jeremías, Evangelios de San Mateo y de San Juan y las Epístolas de San Pablo. La Catena aurea es una colección de pasajes patrísticos relativos al texto de los cuatro Evangelios.

c) Comentarios teológicos.

Se pueden reunir bajo este título los comentarios del Santo Doctor sobre Boecio ( De Trinitate , De hebdomadibus ), sobre el seudo-Dionisio ( De divinis nominibus ) y sobre Pedro Lombardo ( In libros Sententiarum ). El comentario sobre las Sentencias sobrepasa con mucho por su amplitud las demás obras de este grupo y se le suele colocar con razón entre las grandes obras de síntesis teológica dejadas por Sto. Tomás, porque su vasto comentario nos da la primera vista de conjunto sobre los problemas teológicos.

d) Obras de síntesis teológica. Su hermano en religión Raimundo de Peñafort le pidió que escribiera una obra que pudiera servir de vademecum para los misioneros dominicanos que trabajaban en la conversión de los musulmanes y que presentase la verdad católica teniendo en cuenta el estado de espíritu y de cultura de estos paganos a convertir. Tomás concibió el plano de una gran obra conocida bajo el nombre de Summa contra Gentiles , llamada a veces inexactamente Suma filosófica. La primera parte (lib. 1-2-3) trata las verdades cristianas accesibles a la razón, mientras que la segunda (lib. 4) se reserva al estudio de los misterios que nos son enseñados por sola la revelación y que los paganos no pueden aceptar sin abrazar la fe. Comenzada en París en 1258, la Summa contra Gentiles fué completada en Italia bajo el pontificado de Urbano IV (1261-64). Tomás había llegado a su plena madurez.

Entonces se puso a trabajar en la obra que había de ser su obra maestra (hacia 1269 había terminado la primera parte) y que será siempre una de las producciones más elevadas del espíritu humano, la Summa Theologica , que, dividida en tres partes, compendia todo el escible teológico con una claridad y con una profundidad insuperadas y tal vez insuperables. Más adelante trataremos la síntesis de la parte moral que tiene para nosotros interés preferente. Dejó su obra inconclusa, pero el Supplementum a la tercera parte fue compuesto por Reginaldo de Piperno, su compañero inseparable, según el método del Comentario sobre las Sentencias.

e) Disputas escolásticas. Sto. Tomás dejó también una rica colección de Quaestiones disputatae ordinariae y de Quaestiones quodlibetales .

f) Opúsculos varios. Opúsculos filosóficos: De principiis naturae , De ente et essentia , De aeternitate mundi , De unitate intellectus , De substantiis separatis . Opúsculos teológicos: De articulis fidei et Ecclesiae sacramentis , De regimine principis (o De regno ), De regimine Judaeorum . Opúsculos apologéticos: De rationibus fidei contra Saracenos, Graecos et Armenos , Contra errores Graecorum . Opúsculos en defensa de los mendicantes: Contra impugnantes Dei cultum , De perfectione vitae spiritualis , Contra retrahentes a religioso cultu . Opúsculos sobre espiritualidad: Expositio orationis dominicae , Expositio symboli apostolorum , Expositio de Ave Maria . Para completar la enumeración de las categorías de escritos que abarca la obra inmensa de Sto. Tomás, es preciso recordar además el Oficio del Smo.

Sacramento, algunos escritos de derecho canónico, las cartas y los discursos.

3. El teólogo moralista En Sto. Tomás la teología llega a su plena madurez, en la elaboración arquitectónica de todas sus partes y en la lógica fusión de todos los elementos positivos y racionales, propios de esta ciencia. La moral, además de ser tratada en el Comentario a las Sentencias de Lombardo y en las Quaestiones disputatae , encuentra su completa y armónica sistematización en la segunda parte de la Summa theologica . A diferencia de la moral de Pedro Lombardo y de Alejandro de Hales, la moral de Sto. Tomás es teocéntrica ( De motu creaturae rationalis in Deum ) y tiene una característica psicológica y dinámica. El movimiento de la criatura racional hacia Dios se estudia detalladamente en su fin (1-2, q. 1-6), en sus recursos internos y externos: actos humanos (q. 7-48), hábitos (q. 49-89), ley y gracia (q. 90-114);
así como en su desarrollo vital en las virtudes teológicas (2-2, q. 1-47) y morales (2-2, q. 48-171), y se consideran las condiciones personales en que puede encontrarse cada uno (vida activa, contemplativa, oficios diversos). Contra el voluntarismo de Scoto se ha de notar el intelectualismo de Sto. Tomás.

En el agudo análisis del acto humano que los teólogos han aceptado íntegramente en su conjunto tiene cuidado de demostrar que cada uno de los actos de la voluntad va precedido por el correspondiente acto de la inteligencia, que le prepara y le hace posible. A los actos propiamente humanos agrega Sto.

Tomás las pasiones, actos comunes, a los hombres y a los animales, que influyen en la modulación de los mismos actos humanos y en la aceptación o disminución de la moralidad. La moralidad es una de las propiedades esenciales de los actos humanos: la da principalmente el objeto moral, cooperando también a ella el fin y las circunstancias. Los actos humanos, moralmente buenos, se hacen meritorios en el alma que se encuentra en estado de gracia. Los principios de los actos humanos son las facultades y los hábitos que son buenos (= virtudes) o malos (= vicios). Las virtudes se disponen en tres clases: intelectuales, morales y teologales, que tienen después riquísimas ramificaciones. El vicio es analizado como hábito y como acto (pecado). La doctrina del pecado se encuentra muy elaborada en Sto. Tomás. El diablo puede inclinar el alma a la culpa, pero sobre todo Dios puede obrar sobre ella, mediante su ley y mediante su gracia. Aun cuando da un amplio desarrollo a los principios generales, Sto. Tomás afirma la necesidad de hacer su aplicación para que la formación moral sea completa.

Pero él no hace casuística;
en cambio, hace una clasificación de los objetos de carácter ético agrupándolos en torno a siete virtudes, tres teologales (fe, esperanza y caridad) y cuatro cardinales (prudencia, justicia, fortaleza y templanza). Estas líneas sumarias del cuadro de la moral especial las aplica después de un modo aun más particular a algunos estados de vida, cerrando así su tratado ( Sum. Theol. , II-II, q. 171-179).

Para tener una visión completa sería necesario un resumen al menos de la teología tomística de la gracia, necesaria para que el hombre caído pueda vivir bien;
de la teología mística, esto es, de su concepción sobre la íntima comunión con Dios;
de la teología ascética;
de la doctrina sacramentaria. Las líneas de la armoniosa concepción de Sto. Tomás se encuentran en todos los artículos de nuestro Diccionario. Para su elaboración Sto. Tomás se afianza en la tradición, especialmente en S. Agustín, pero cita también a menudo a los filósofos paganos y en particular a Aristóteles ( Moral a Nicomaco ). Sto. Tomás de Aquino eclipsa con su Suma todas las obras de este género que le precedieron. La teología moral la trata todavía junto con la dogmática, pero en proporciones extraordinariamente superiores a las Sumas anteriores y con una integridad hasta entonces ignorada. La segunda parte de la Suma del Aquinate, la más original de toda su obra, está dedicada exclusivamente a cuestiones morales y ascéticas. El método de composición es el de Alejandro de Hales, aunque ya muy perfeccionado. Sto. Tomás procede de un modo más riguroso e invariable. Pone la cuestión y la subdivide en artículos.

En algún artículo presenta los argumentos contrarios, enuncia las proposiciones que admite y las demuestra;
termina respondiendo a las objeciones citadas. El empleo de las pruebas positivas tomadas de la Sda. Escritura, de la autoridad de la Iglesia y de la de los , aunque resumido, se encuentra casi en todos sus artículos.

Sólo partiendo de su Suma se puede llegar a un estudio que, empleando el triple método, positivo, escolástico y casuístico, agote el inmenso campo de la teología moral. En ella encontramos usados más o menos ampliamente estos tres métodos;
pero ordinariamente prevalece el escolástico, requerido por el fin de la obra;
que remacha su fusión armónica, de la cual depende una mayor integridad y una mejor correspondencia a la utilidad práctica y directiva que debe tener un tratado de teología moral. Sin embargo, el movimiento ascensional iniciado por él no tuvo seguidores inmediatos. Con el advenimiento del nominalismo la ciencia teológica, perdida su unidad sistemática, se agotó en sutilezas y minucias tendiendo a polarizarse. Pal.

Bibliografía

Cfr. Mandonnet y Destrez,

Bibliographie

thomiste , Kain, 1921. Para la autenticidad de las obras, cfr.
P. Mandonnet, Des écrits authentiques de saint Thomas , Fribourg, 1910. Para la bibliografía específica en materia moral:
F. Fernández de Henestrosa, Doctrinas jurídicas de Sto. Tomás de Aquino , Madrid, 1888
V. Cathrein, Das Jus gentium beim hl. Thomas von Aquin , Fulda, 1889
J. Gardair, Philosophie de St. Thomas: Les vertus morales naturelles , París, 1901
D. Sertillanges, La philosophie morale de St. Thomas d’Aquin et les théologiens scotistiques , París, 1911
S. Deploige, Le conflit de la morale et de la sociologie , Louvain, 1911
O. Lottin, Loi morale naturelle et loi positive d’après St. Thomas d’Aquin , Louvain, 1920
A. Gay, L’honneur, sa place dans la morale , Fribourg, 1913 L.

Pérez García, De principali functionis socialis proprietatis privatae apud Divum Thomam Aquinatem , Freiburg, 1924;
E. Gilson, Sto. Tomás de Aquino , trad. de Nicolás González Ruiz, Madrid, 1944;
id., Le thomisme , París, 1927;
M. Grabmann, Sto. Tomás de Aquino , trad. de Salvador Minguijón, Madrid, 1945;
J. Mausbach, Die Ethik des hl. Thomas von Aquino , München, 1933;
J. Fuchs, Die Sexualethik des heiligen Thomas von Aquin , Köln, 1949;
F. Bouchard, Un principe du système moral de S. Alphonse de Liguori devant la doctrine de St. Thomas , Québec, 1950.

Voces relacionadas

Internas

Externas