Diccionario de Teología Moral

Carlo Riz (Riz.)

PSEUDO DEMENCIA

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1. Concepto. - Es un raro síndrome morboso que simula en va rios aspectos las demencias reales y propias y que ha sido descrita por Wernicke, el cual la observó principalmente en los encarcela dos. A esta psicosis carcelaria es muy afín el síndrome de Ganser, llamado así por el nombre del científico que la observó en los detenidos en la cárcel preventiva.

2. Sintomatología. - Los síntomas caracte rísticos de las dos enfermedades dadas son tan semejantes entre si que muchos autores juzgan que se trata de una misma psicosis. Consiste, aun fundamentalmente, en un ex traño contraste entre las manifestaciones del pensamiento por el cual el sujeto parece haber perdido los conocimientos más elementales (no consigue multiplicar dos por tres o hacer otros cálculos sencillísimos, trata de meter la llave del revés o encender una cerilla fro tándola por la parte sin cabeza, etc.), mientras que conserva la aptitud para cálculos complejos y demuestra con su cuidado en el vestir, con su habitual normalidad en la con ducta y con su justa Noción de lo que con cierne a su situación y a sus propios intere ses que no está de ninguna manera en estado demencial.

La circunstancia de que los enfer mos muestren haber olvidado sobre todo las Nociónes más evidentes y que digan y hagan sistemáticamente las cosas al revés, manifes tando igualmente una gran mutabilidad en estas deficiencias les ha valido a estas for mas el nombre de p.: nombre convalidado por el hecho de que se trata de manifestadones completamente reversibles, de afecciones de pronóstico favorable, mientras que la de mencia es incurable, más aún, fatalmente pro gresiva. Si los pseudodementes se comportan como dementes sin serlo, otros enfermos se com portan como niños, siendo adultos. Estos en fermos se ven afectados por puerilismo histé rico: psicosis de la que conviene hablar aquí porque tiene mucha afinidad con las prece dentes, ya que ella misma es una psicosis carcelaria (que se manifiesta especialmente en los militares en espera de ser juzgados) de pronóstico favorable (cura en pocos meses). Los atacados de puerilismo histérico suelen llamarse con diminutivos y nombres familia res, hablan poniendo los verbos en infinitivo, no reconocen el valor del dinero, están jugan do todo el día como niños y hacen otras niñerías extravagantes del mismo género.

3. Consideraciones.

- Los tres síndromes pseudodemenciales de que nos estamos ocu pando pertenecen, como el histerismo, la psicastenia, etc., al grupo de las llamadas psicosis reactivas o reacciones psicógens: perturba ciones mentales episódicas que se manifies tan en sujetos predispuestos, después de emo ciones intensas o prolongadas, a conflictos interiores,· o en relación con particulares y excepcionales situaciones y que se desarro llan con un mecanismo puram ente psicógeno. La situación ambiental de excepción que determina la insurgencia de los tres síndromes en cuestión es casi siempre la cárcel y en particular la cárcel preventiva.

Evidentemen te la penosa situación en que se encuentra el sujeto y todavía más la previsión de una conden inducen al encarcelado a buscar en la enfermedad mental un refugio, una eva sión de la triste realidad; pero esta fuga a la enfermedad no es casi nunca fruto de una simulación calculada, sino más bien de esa especie de simulación inconsciente que ca racteriza tantas acciones de los histéricos y cuya separación de la ficción de los vulga- ‘ res simuladores es en la práctica muy difícil. Añádase para complicar las cosas que la constitución de estos síndromes la sugiere el deseo — tal vez inconsciente— de evitar una merecida conden, ya que estas psicosis car celarias dejan prever que el sujeto es culpa ble; el inocente no busca refugio en la enfermedad.

La p. no es, sin embargo, exclusiva de los encarcelados.

A veces se la observa como consecuencia de un traum a, por lo general de un accidente de trabajo, cuando el siniestro ha dado lugar a un pleito judicial. Juzga Moglie que en estos casos se trata siempre de una forma de simulación consciente y vulgar, tanto más que la p. desaparece como niebla después que se obtiene la liquidación de la indemnización; en cambio, la mayor parte de los autores que se han ocupado de este asunto opinan que — aun en estos casos de acciden te s — la p. es expresión de una simulación inconsciente. Es posible a nuestro parecer que aun en casos de p. postraumática al lado de casos por decirlo asi genuinos, sinceros, existen otros sugeridos por miras fraudulen tas: ardua misión del perito será la de dis criminar unos casos de otros. Los síndromes pseudodemenciales se han de juzgar como las psicosis histéricas comunes y cuando sobrevie nen después de un traumatismo como mani festaciones psiconeuróticas postraumáticas. Para los corolarios éticos que se derivan de s aquí, v. las voces H isterism o, Psiconeurosis traum ática. R iz.

Bibliografía

Bibliografía

E. Bleuler, Lehrbuch der Ptychiatrie, B e r lín, 1937
M. Gozzano, Compendio di psichiatria, Torino, 1951
G. Moglie, La psicopatologia forense, Ro m a, 1938.

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