Diccionario de Teología Moral

Pietro Palazzini (Pal.)

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1. Noción. - P. es el conjunto de los habitantes de un país, de una región o de una ciudad. * La composición y número de la p. varía continuamente, con motivo de los nacimientos y de las muertes (movimiento natural) y, en el ámbito de un espacio determinado, también con motivo de las migraciones (movimiento social). El estudio de las leyes que regulan el flujo ‘ vital de los pueblos y las relaciones que mediar entre los diversos sectores de la vida social, forman el objeto de la demografía (v.). Aquí interesan directamente los problemas Morales que crean el movimiento natural y social de la p. Para esto es precisó superar decididamente algunos prejuicios hoy corrientes en muchos sociólogos, políticos y economistas y ponerse bajo la guía de la doctrina de la Iglesia. Entre los prejuicios más difundidos está el de que el desarrollo de la p. es hoy un mal, al menos en algunos Estados, en tanto que es la riqueza por excelencia. Otro es que la salud de la estirpe es un bien absoluto que se ha de buscar y conseguir a cualquier precio. La doctrina de la Iglesia se apoya por el contrario en el principio de que todo hombre tiene el derecho inderogable a la consecución de su fin, derecho a la vida terrena y a la defensa de la misma contra cualquier injusto agresor, prescindiendo de la edad y condición social.

Por consiguiente, cualquier solución en esta materia, sea económica o demográfica, o social, debe* tener ante *los ojos estos principios.

Estas líneas fundamentales las encontramos trazadas de la siguiente manera en la carta enviada por el Prosecretario de Estado el 15 septiembre de 1953 al Presidente del Comité permanente de las Semanas sociales de los católicos de Italia: «Ninguna solución de los problemas demográficos podrá considerarse jamás que corresponde a la justicia y a la verdad si no tiene debidamente en cuenta el valor sagrado e intangible de la vida humana, o si de algún modo prescinde del respeto de aquellas normas que presiden su ordenada transmisión. »Es fundamental en el examen de este agitado problema de la p.. la inderogable exigencia de que los bienes creados por Dios para todos los hombres, afluyan equitativamente a todos, según los principios de la justicia y de la caridad., de aquí se sigue que el estudio adecuado de las relaciones entre densidad de p. y medio de subsistencia debe tender a desenvolverse en un plano mundial, en la solidaridad operante de todos los pueblos, de modo que suprimidas las artificiosas barreras que los dividen se permita una circulación más ordenada de pueblos, capitales y bienes materiales.» (X X V I Semana Social de los católicos de Italia — Palermo, 27 septiembre-3 octubre 1953 —; Los problemas de la población, Roma, 1054, p. 13.) Bajando a detalles particulares los problemas de la p. pueden ser tomados en examen bajo diversos aspectos.

Si en cada uno de éstos se tiene presente la doctrina católica, he aquí sus conclusiones:

2. Bajo el aspecto demográfico y estadístico. - Se ha de poner aquí de relieve la Importancia notable de la institución monogámica, de la concordia entre todos en el respeto de la libertad y de la justicia: «.. La estructura magnífica de la p. sería aquella •en que la unión monogámica se observase, de hecho y en espíritu, por todos los procreadores; en el cual los miembros de toda familia y todas las familias entre sí estuviesen ligados por vínculos de asístencia y de solidaridad; en la cual las elecciones espontáneas de los individuos, plenamente libres, concilie la satisfacción de las aspiraciones personales con las de los demás, según los dictámenes de la Moral,» (L. Livi, La stru.ttu.ra ottima della popolazione, en O. C, p. 43.)

3. Bajo el aspecto médico biológico. - El progreso del arte médico por una parte concurre a disminuir el número de muertos. Pero por otra parte se ha de reprobar el que la perversidad de los hombres haga disminuir el número de los nacidos. No siendo la vida física el bien supremo entre los valores humanos, se ha de condenar la esterilización sistemática de los hombres que tengan males hereditarios, lo mismo que se ha de combatir el maltusianismo, cuyos métodos son perniciosos e inMorales, en cambio se ha de dar a conocer la eugénica católica, que es fruto de las leyes genéticas armoniosamente desarrolladas y completamente respetadas. La Moral católica enseña a tener una grande y religiosa estima de la vida humana.

No es lícito hacer de la eugénica un instrumento a fin de que los hombres puedan pedir a la vida sólo la satisfacción de sus placeres sustrayéndose a sus deberes; las dificultades económicas y otras del mismo género, si existen, se han de resolver todas bajo la luz de la ley de Dios.

4. Bajo el aspecto económico-social. - El problema demográfico en relación a la capacidad económica es presentado demasíado a menudo en sentido alarmista y como problema de fuerza mayor. Ahora bien, «e l problema de los recursos económicos necesarios en orden al Incremento de la p. es más bien problema de orden Moral que técnico, en el sentido de que si está ligado a la renovación de métodos productivos, se encuentra también ligado a condiciónes de aplicación del trabajo humano y a la aceptación operante del principio de la comunidad universal de los intereses en el tiempo y en el espacio» (L. Golzlo, Movimento dem ográfico e risorse economiche, en O. C, p. 131).

En efecto, para la solución del problema del número de ciudadanos y de su ocupación en el Estado y en el mundo entero; así como también para la solución del incremento económico en orden al problema demográfico, es necesaria «..una toma de posición decidida en la conciencia de la solidaridad humana; solidaridad entre los ciudadanos de un mismo país y solidaridad entre los diversos pueblos. Ésta es una condición imprescindible para obrar de modo que la economía se ponga realmente al servicio del hombre» (F.

Vito, M ovim en to demog rá fico c sviluppo econom ico, en O. C, p. 167).

Bajando ya al plano técnico — aun sin tratar de profundizar en é l — no se ha de olvidar que el reparto de la p. sobre la superficie terrestre es extraordinariamente irregular. Aun cuando el simple índice de la densidad de la p. por km² sea escasamente significativo (por las grandes diferencias de condición de ambiente), no hay duda ninguna que en comparación con el continente Euroaslático, los demás continentes están en su conjunto subpoblados. Según los datos más recientes la densidad por km² es la siguiente: Europa (excluida la U. R. S. S.) 78,6 U. R. S. S................. 8,6 Asia (excluida la U. R. S. SJ.. 45,6 Africa................... 6,5 América Sept. y C en tra l..... 9,4 América Meridional........ 5,8 Oceanía................... 1,3 E n conjun to............ 17,5 Se ha de notar además que los territorios de alta densidad albergan cerca de 1/3 de la población mundial, aun cuando representan apenas los 4/5 de la superficie conjunta (S. Golzio, La polém ica sulla popolazione* e il con tro llo delle nascite, en «Civitas», 2 [1951], p. 30; cfr. también A. Perego, L'ista nza malthusiana e le risorse m ateriali, en «Civiltà Cattolica» [1951], II, 233-246).

5. Bajo el aspecto político moral. - Este aspecto ha sido iluminado con su conocida claridad y autoridad por las palabras del S. P. Pío X II, que ve en el espíritu social cristiano la levadura que debe fermentar toda la masa: «Custodiar la noble llama del espíritu social fraterno que hace ahora medio siglo encendió en los corazones de vuestros padres la antorcha luminosa de la palabra de León X III;

no dejéis ni permitáis que le falte su alimento., nutridla, avivadla, elevadla, dilatad esta llama; levadla adondequiera que oigáis un gemido de ansia, un lamento de miseria, un grito de dolor, reanimadla siempre con el ardor del amor teñido en la sangre del corazón del Redentor.» (Discurso para la conmemoración de la Rerum novarum, 1 junio 1941.)

6. Bajo el aspecto metafísico moral. - El único medio permitido para transmitir la vida es el matrimonio monogámico: el fin primario y esencial del matrimonio mismo es la procreación y educación de la prole. Ésta es la doctrina perenne de la Iglesia, el «patrimonio de la tradición cristiana» (Pío X II), contra todas las falsas teorías que tratan de pervertir la jerarquía de los fines y pretenden poner en el primer plano el perfeccionamiento de los cónyuges, la mutua ayuda, etcétera. Los delitos contra el fin primario del matrimonio son el onanismo, el neomaltusianismo y la fecundación artificial, propiamente dicha, porque destruyen el fin que Dios quiso dar a la institución del matrimonio. * Dedúcese de aquí además que la educación natural y cristiana es la formación de una clara y recta conciencia Moral pública acerca de la función reproductiva y la institución familiar, y que es inMoral cualquier acto dirigido a la occisión de La vida. «El enemigo capital de la conservación de la vida es el egoísmo hedonista, el mismo que se opone a la transmisión de la vida. El que no ama aniquila, al menos potencialmente, la vida; el que odia a su hermano es homicida (Jn, 3, 15).» (G.

Corti, L ’educazione al rispetto della vita, en O. C, p.

255.) Finalmente, la educación de la vida debe cuidar de todos sus aspectos, cuyos impedimentos s o n: la hipertrofia de la vida animal, la hipotrofia de la vida humana propiamente dicha, la atrofia de la vida divina. Han de considerarse atentamente las elevadas palabras del S. P. Pío X I I: «La gran miseria del orden social es que no es profundamente cristiano, ni realmente humano, sino* únicamente técnico y económico y no reposa ya sobre lo que debiera ser su base y el fundamento sólido de su iunidad, es decir, el carácter común de hombres por la naturaleza y de hijos de Dios por la gracia de la adopción divina.. Un mal idéntico ataca a todas las clases sociales, la multiplicación de almas anémicas, desangradas, vacías de toda linfa espiritual y · religiosa.. Fantasmas humanos que jamás se cansan de asístir a cines y 'campos de deportes, saciados día y noche de noticias fútiles, de ilustraciones picantes, de música ligera y que interiormente se encuentran demasíado vacíos para poder interesarse y ocuparse de sí mismos. La corriente del mundo los arrastra en su superficie como si fueran cadáveres.» tPío XII, Discorsí e radiomessaggi, ed. Poliglotta Vaticana, vol. X III, p. *65; vol. X II, p. 189.) Sólo «el respeto de la ley natural.. — dicea las conclusiones de las Semanas Sociales de Palermo— impulsa a la investigación científica, a una utilización cada vez más amplia de los hallazgos de la naturaleza y a una tutela cada vez más eficaz de la vida humana;

promueve el aumento de la producción, el auge de la productividad, el reparto justo de los bienes de modo que respondan a los fines naturales a que están destinados; conduce al progreso jurídico y político, siendo garantía de una colaboración internacional orgánica con miras a una eficiente autoridad común; realiza una continua y profunda acción orientadora al sentido verdadero de la vida y a las crecientes manifestaciones de civilización humana y por lo tanto cristiana». Pal.

Bibliografía

Bibliografía

M. Boltaini, Demografia , Milano, 1946
B. Colombo, La recente ínversione nella tendenza della natalitá, Padova, 1951 Dalbehcj, Mathematical method for population genetics, London, 1948 M. R. R e in k a a d, Histoire de la population mondiale ‘ de 1900 á 1948, París, 1950 S u s t e r, L'eugénique. Próblémes, méthodes, resultat, París, 1950 Discurso de S.
S. Pío X I I a las comadronas y al Frente de la familia, comentarlo de
A. Gemelli y
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C. Gini, Teorías de la población, Madrid, 1952
L. Hoyos Sainz, La densidad de población y el acrecentamiento en España, Madrid, 1952.

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