Diccionario de Teología Moral

Giuseppe Graneris (Gra.)

PENSAMIENTO (Pecados de)

Recursos

1. Acepción de la voz p. - P. se entiende aquí en sentido muy amplio· y vulgar de modo que comprende todos los actos internos. Es cosa fácil de entender que se puede pecar con sólo un acto de p, reflexionando sobre la interioridad de la ley moral y sobre la omnisciencia divina. El progreso de la práctica y de la ciencia ética lleva conmigo el reconocimiento de un peso cada vez mayor del aspecto interior en la valoración del bien y del mal. 2. Diversas formas de p e c a d o de f. - L imitándonos ahora al mal (pecado), observamos que el elemento interno puede encontrarse en cuatro diversas posiciones en relación con el externo: a«saber, puede acompañarlo, precederlo, seguirlo, ser independiente de el. Concomitante es el elemento interno (advertencia, consentimiento), en el cual no existe (en el sujeto) ningún acto verdaderamente pecaminoso. Pero en esta primera figura el elemento interior no constituye un pecado de p. distinto del de obra, sino que es absorbido como elemento constitutivo en el único pecado, que tendrá dos lad os: interno y externo. Antecedente es el acto interno que se refiere a un acto externo a realizar. En esta segunda hipótesis constituye un pecado por sí mismo y se llama pecado de deseo (véase Deseo), Consiguiente es el acto interno que tiene por objeto un acto externo ya realizado.

También en este tercer caso el acto interior constituye un pecado por sí mismo, que se llama pecado de gozo (v. Gozo). Se ha de observar que la concomitancia, la antecedencia y la consecuencia se han de entender de un modo moral y no con la exactit u d cronológica material. El acto interno suele preceder al externo y prolongarse sobre éste de modo que lo envuelve completamente. Pero cuando todo esto ocurre con la acostumbrada continuidad psicológica los moralistas no ven rota la concomitancia. Para pasar de ésta a la antecedencia o consecuencia exigen que entre el acto interno y el externo medie un notable lapso de tiempo, o también que existan tales actos psíquicos que rompan la continuidad del proceso volitivo (arrepentimiento, retractación, etc.). La independencia existe en los actos internos que no se refieren a actos externos ni por realizar ni ya realizados.

Así pueden cometerse, p. ej, pecados de soberbia, de herejía, de odio, de juicios temerarios., el pecado de p. que se llama complacencia voluntaria reviste esta cuarta figura, cuando el objeto es una pura ficción, jamás realizada ni a realizar por el sujeto; pero puede también revestir la segunda y la tercera figura y va acompañada por el recuerdo o por el propósito de la acción. Gra.

Bibliografía

Bibliografía

S. Tommaso. QuasLiotics disputatae de veritate, q. 15, a. 4 F. su a r e z, De peccatis, d isp. 5. sect. 7
B. Cogitatío, en Synopsis reruvi Ojetti, moralium et iuris pontificii, R o m a, 1912, col. 959.

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