ÓLEOS (Santos)
1. Diversos óleos. Bajo este nombre se indican el oleum in firm orum que se usa para la unción de los en fermos (Extremaunción); el oleum cafechum enorum, con el cual se ungen los cate cúmenos o los bautizados a fin de exorci zarles en las semanas de preparación inmedia tas al bautismo antiguamente y durante el rito bautismal en la actualidad; el sacrim chrisma, que es el óleo ennoblecido con otras sustancias perfumadas y raras usado en la administración del sacramento de la confir mación. 2. Consagración de los santos ó. - Estos óleos se llaman santos no sólo por el uso que se hace de ellos, sino también por la especial bendición o consagración que reciben en forma solemne del Obispo el día de Jueves Santo. La función es impedida en tiempo de entre dicho (can. 2271, n. 2). Para esta consagración el Obispo ha de ser asístido de doce sacerdo tes, siete diáconos y siete subdiáconos; los sacerdotes por turno después del Obispo alientan — comunicación del Espíritu Santo — sobre los óleos, los saludan aclamándolos: A v e sanctum oleum. A v e sanctum Chrisma, los besan. Fórmulas de bendición de los óleos se encuentran ya en los tiempos más antiguos, Euchologium Serapionis (s. iv) y Traditio Apostólica de Hipólito Romano (s. m). 3. Conservación de los santos ó. - Hoy se conservan los santos ó.
en todas las igle sias en unas anforitas especiales y son ob jeto de inspección del Obispo con ocasíón de la visita pastoral (v. Visita de la diócesis).
4. Uso de los santos ó. - Los santos ó. que sirven como materia o complemento de un rito en algunos sacramentos deben haber sido bendecidos por el Obispo el último Jue o ves Santo y no deben ser usados otros óleos más viejos, fuera del caso de necesidad (can. 734, § 1). Zig.
Bibliografía
Bibliografía
G. Van Noort e I.
P. Verkaar, Tractatus de Sacramentis, II, Hilversum, 1926
A. Villien, Les S a c re m en ts: histoire et liturgie, París, 1931 L.
R. Barin, Catechismo litúrgico, I, Rovigo, 1938, n. 204, II, n. 111.