MAL
1. Noción. - El concepto de m. en su sentido más amplio es el de privación. Entendido así, toda negación, toda limitación sería un m. Pero en este sentido sólo pueden hablar los metafísicos, los cuales en la limitación esencial de toda criatura ven su m. radical, o mejor la raíz de la posibilidad de todo su m. En sentido más común y restringido se llama m. en un ser determinado la falta de una perfección que le es debida (como la privación del habla en el hombre). En esta categoría se comprenden todos nuestros males, que solemos llamar físicos (enfermedades, etc.). En moral se usa frecuentemente el término m. como sinónimo de pecado; pero puede también recibir un sentido más amplio y comprender todo aquello que aunque no constituye pecado obstaculiza nuestro perfeccionamiento ético (imperfección o causa de imperfección). Los moralistas, especialmente los maestros de la ascética, insisten mucho en la utilidad de habituarnos a considerar como verdadero mal solamente el m. moral, dando a los males (y, por lo tanto, también a los bienes) físicos (o metafísicos) sólo el valor que tienen como medios o como obstáculos para el bien o para el m. moral. Gra.
Bibliografía
Bibliografía
P. Fiorani, II male e il governo divino sulle creature, Macerata, 1914
R. Jolivet, Le problème du mal d'après St. Augustin, París, 1936
P. Pár en t e, II male secondo la dottrina di Sto.
Tommaso, en Acta Acad. Pont. Romanae S. Tho., ag. 1940;
M. Raym ond, En qué consiste el mal, Madrid, 1955;
A. D. Septillanoes, El -problema del mal, Madrid, 1951.