Diccionario de Teología Moral

Carlo Riz (Riz.)

INICIACIÓN SEXUAL

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1. Concepto. - La iniciación consiste en un conjunto de ritos que expresa y consagra el paso de un individuo de un estado de vida religiosa o social a otro que puede considerarse como una nueva vida respecto al precedente. Se puede ser iniciado en una sociedad religiosa, en una sociedad secreta o en la clase de los adultos. De esta última iniciación es de la que nos vamos a ocupar.

2. Etnología. - La iniciación juvenil es antiquísima, como se comprueba por el hecho de que se encuentra en poblaciones salvajes de civilización preagrícola, como son los fueguinos y los australianos. Llegado el joven a la época de la pubertad se le saca de la compañía de las mujeres y de los niños y se le introduce en la de los adultos, recibiendo de esta suerte la dignidad viril que le consentirá contraer matrimonio, tomar parte en las discusiones de los ancianos e ir a la guerra. Esta iniciación es la más importante en la vida del individuo y constituye el momento más notable de la vida social del clan o de la tribu. Las ceremonias correspondientes comprenden habitualmente tres series de ritos: ritos de separación (del grupo de niños al que pertenecía el sujeto), de prueba (consistentes en distintas instrucciones, ayunos y otras pruebas dolorosas), de agregación (a la sociedad de los adultos). En algunas poblaciones salvajes las mismas muchachas, llegadas a la edad puberal, se someten a ritos especiales de iniciación que les permiten participar en las reuniones de las mujeres ancianas y contraer matrimonio.

3. Estado actual de la cuestión. - La iniciación juvenil de las poblaciones primitivas implica en medida notable la iniciación sexual. Actualmente la iniciación sexual no está ligada a ritos especiales y generalmente sucede aisladamente. Puede dividirse en iniciación teórica y en iniciación práctica, que suelen efectuarse separadamente. De la iniciación sexual tratamos de propósito en las voces Psiconeurosis sexual y Educación sexual. La iniciación sexual práctica es generalmente la torpe hazaña de personas adultas que no se avergüenzan de manchar la pureza de los jóvenes. Por otra parte, cada vez se extiende más la práctica del «amor libre», índice del moderno desenfreno en las costumbres. Este espectáculo deplorable, limitado un tiempo a los estratos inferiores de la sociedad, se va difundiendo en las clases superiores, ya por efecto de la promiscuidad sexual, ya por aquella especie de masculinización espiritual de la mujer, nacida de su creciente penetración en el ámbito de las profesiones y empleos reservados antiguamente a los hombres.

Síguese de aquí una relativa independencia económica que lleva fatalmente a la mujer a emanciparse de la sujeción doméstica y a crearse una vida autónoma con las tristes consecuencias morales de todos conocidas.

4. Observaciones morales. - La iniciación sexual prematrimonial no tiene ninguna justificación moral. Su condena, aun desde el punto de vista estrictamente médico, se deduce de la consideración de que la iniciación sexual práctica es a menudo fuente de enfermedades venéreas, con graves consecuencias aun para la salud de la estirpe, así como también de vida disoluta, de abortos, de infanticidios y de otros gravísimos delitos. La medicina, aun por esta razón, no puede menos de asociarse a la Iglesia, la cual ha insistido siempre y especialmente por la palabra augusta de los dos últimos Sumos Pontífices, sobre el valor éticorreligioso y conveniencia incluso higiénicobiológica de la castidad prematrimonial (cfr. Enc. Casti Connubii : AAS , 22 [1930], 558 ss.; Discurso a las comadronas, 29 octubre 1951: AAS , 43 [1951], 835 ss.). Sepan los jóvenes y las jóvenes que el llegar al matrimonio puros de cuerpo y de corazón no es solamente una noble expresión de elevada conciencia moral y de virtud cristiana, sino también la más segura garantía de una vida matrimonial feliz y de una descendencia sana, dado que la castidad es el verdadero fundamento de la eugenesia prematrimonial (v.

Selección humana). Riz.

Bibliografía

A. Castillo de Lucas, Eugenesia prematrimonial , en Atti del IV Congresso internazionale dei medici cattolici , Roma, 1950
R. Cenil Serrano, Etología , en EI , XXXI, 499
N. Turchi, Iniziazione , ibid., XIX, 313.

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