Diccionario de Teología Moral

Carlo Riz (Riz.)

HIPÓFISIS

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1. Generalidades. - Órgano de secreción interna, del tamaño de un guisante y de un peso de medio gramo aproximadamente, situado en el centro de la base del cerebro, encerrado y protegido por la silla turca del esfenoides, uno de los huesos que constituyen la base del cráneo. Llámase también glándula pituitaria. No obstante su pequeñez, es la más importante de las glándulas de secreción interna, ya que influye con una acción generalmente estimulante en todas o casi todas las demás glándulas endocrinas y en el sistema nervioso vegetativo.

2. Estructura y funciones. Teoría diencéfalohipofisaria. - La hipófisis se compone de dos partes o lóbulos; la anterior o epitelial y glandular, constituye la masa mayor del órgano, y la porción posterior o nerviosa, que representa la continuación del diencéfalo (o cerebro vegetativo) al cual va unida por un fino pedúnculo. Entre ambos lóbulos se encuentra un sutil estrato intermedio, desarrollado en el hombre solamente de un modo rudimentario. Las células del lóbulo anterior se subdividen, según sus propiedades histológicas, en cromófobas, cromófilas basófilas y cromófilas acidófilas. La secreción de las células hipofisarias pasa en su mayor parte a la sangre ( hemocrinia ), en una pequeña parte pasa por el pedúnculo de la hipófisis a los núcleos diencefálicos vecinos o al tercer ventrículo contiguo ( neurocrinia ). Parece además que algunas células nerviosas del diencéfalo producen secreciones con propiedades hormónicas afines a las hipofisarias.

La intimidad de relaciones entre la hipófisis y el diencéfalo y la constatación, hecha por muchos investigadores, de que alteraciones circunscritas tanto a la hipófisis como al hipotálamo (la porción de diencéfalo bajo el tálamo óptico, próximo a la glándula pituitaria) pueden dar los mismos trastornos, mientras que los trastornos producidos en lesiones del hipotálamo son eliminados suministrando extractos de hipófisis, han permitido a Aschner formular la llamada teoría diencéfalohipofisaria, aceptada hoy por casi todos los científicos, según la cual tanto la glándula pituitaria como el hipotálamo toman parte en la regulación neurovegetativa del organismo y, aunque constan de elementos morfológicamente diferentes, constituyen una unidad funcional particular. De la hipófisis se extraen muchas hormonas, pero su número no se puede precisar, pues algunas de ellas están todavía mal calificadas y otras parecen diferentes solamente por producir diversos efectos según el método de extracción y los tipos sobre los que han sido experimentados.

Las hormonas secretadas por la hipófisis influyen negativa o positivamente, pero de una manera decisiva, sobre el crecimiento, la actividad sexual, la del tiroides y paratiroides, la secreción láctea, el metabolismo de los azúcares, grasas y proteínas, la expansión de los pigmentos cutáneos, la presión arterial, la musculatura uterina, la diuresis.

3. Notas morales. - El conocimiento, aunque sólo sea sumario, de las funciones y disfunciones de la hipófisis y del diencéfalo contiguo es muy importante bajo muchos aspectos para el moralista, el magistrado y el educador en general. Baste pensar que la región diencéfalohipofisaria representa el centro motor, coordenador y directivo de casi todas las actividades vegetativas del organismo; que la buena eficiencia de estas actividades es el fundamento necesario de ese estado de bienestar interior que tanta parte tiene en la conservación de la alacridad somatopsíquica, del buen humor, de la serenidad espiritual; que además las disfunciones de aquel territorio suelen ser acompañadas o seguidas de trastornos gravísimos de los órganos genitales y de sus funciones. Al encontrarse, pues, con un sujeto abúlico, tórpido, deprimido, asténico, etc., téngase siempre presente la posibilidad de una enfermedad hipofisaria y consúltese a un médico experto, el cual examinado clínicamente el individuo y hechas las pruebas radiológicas y bioquímicas oportunas, podrá confirmar la suposición y sugerir a tiempo un eficaz tratamiento terapéutico.

Así, pues, frente a estos sujetos portadores de las deformidades morfológicas anteriormente citadas y no pudiéndose a priori establecer el grado de imputabilidad, propéndase a justificar las posibles perturbaciones del espíritu reflejadas sobre todo en el humor, la voluntad, el tono psíquico, dadas las relaciones citadas entre la región diencéfalohipofisaria y las funciones instintivoemotivas (v. también la voz Actividad cerebral). Riz.

Bibliografía

U. Cerletti, Riassunto delle lezioni di clinica delle malattie nervose e mentali , Roma, 1947
N. Pende, Lezioni di patologia medica funzionale , Roma, 1949.

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