CONCUPISCENCIA
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1. Concepto. - Es una palabra un poco v ag a; se usa a veces en un sentido amplio como sinónimo de pasión; limitase otras su significado a indicar una sola entre las múltiples pasiones, a saber, la tendencia al placer causada por el amor y encaminada al goce del objeto amado. Se entiende también frecuentemente como sinónimo de tendencia en general, aunque no pasional, como cuando S. Pablo (Gál., 5, 17) dice que el espíritu tiene también sus concupiscencias contrarias a las de la carne. Pero los moralistas usan más frecuentem ente esta palabra en los dos primeros sentidos; es decir, que ven en ella o todas las pasiones o la tendencia pasional al placer, especialmente al placer sensible e ilícito. Es un sentido algún tanto peyorativo.
2. Valor moral. - El problema moral que origina es el de su eficacia sobre la voluntariedad, sobre la libertad, y por lo tanto sobre la moralidad de los actos humanos nacidos de la tendencia de la pasión. Para aclarar este problema divídese la c. en antecedente y consiguiente. según que nazca en nosotros sin nuestra cooperación voluntaria (culpable) o sea causada por nuestra misma voluntad. En los dos casos aumenta la energía voluntarla o por lo menos (en el segundo caso) es señal de una voluntad fuerte y decidida; pero en la primera forma (antecedente) siendo ella misma involuntaria disminuye la libertad y la responsabilidad; en cambio, en la segunda (consiguiente) no la disminuye por ser ella misma voluntarla. Los actos puestos por el hombre impulsado por el movimiento pasional totalmente antecedente, y que en realidad se producen antes de que él haya tenido la posibilidad de dominarse, se llaman primo-primi, y no son susceptibles de valoración ética ninguna. Los moralistas ascéticos recuerdan a este propósito un texto de la primera carta de S. Juan (2, 16) en que el Apóstol dice que todo lo que hay en el mundo es c. de la carne, c. de los ojos, soberbia de la vida.
La primera es la tendencia a los placeres de los sentidos, la segunda es la tendencia a las riquezas y al lujo, la tercera (que puede llamarse también c. en uno de los sentidos expuestos) es la tendencia al honor y a la gloria. A estas tres concupiscencias, como a tres grandes fuentes vienen a* resumirse todos los pecados y todos los vicios. Gra.
Bibliografía
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