BEATIFICACIÓN Y CANONIZACIÓN
1. Concepto La beatificación y canonización no son un acto jurisdiccional sobre la otra vida, sino una disposición válida para la Iglesia militante; no una promotio ad gloriam , sino una promotio ad cultum ; no una imitación servil del rito pagano de la apoteosis, porque la Iglesia no deifica a los Santos, sino que solamente afirma y solemnemente declara que Dios glorifica la virtud de los hombres en la otra vida, e incita a los fieles, proponiendo a los Santos como modelos de vida cristiana, a imitar sus ejemplos y a recurrir a su intercesión. La beatificación es un acto preparatorio con que se permite el culto público, limitado en lugar y en tiempo, de algún Siervo de Dios bajo el título de Beato. La segunda es un acto definitivo, solemne, del Concilio ecuménico o más frecuentemente del Romano Pontífice, el cual, con la plenitud de sus poderes y con la infalibilidad de que está revestido, declara que el Beato está en el Paraíso e impone a los cristianos el deber de venerarlo como Santo.
2. Datos históricos Los términos son bastante recientes (s. XII). Al principio se llamaba Sanctorum vel Martyrum vindicatio , la cual hasta el s. XI-XII era de competencia de cada Obispo. En cada diócesis, después de maduro examen, el Obispo declaraba quiénes eran los mártires — lo mismo sucedió más tarde para los Confesores— a los cuales se podía ofrecer un culto público de dulía. De aquí la distinción entre mártires vindicati y non vindicati . Es conocido el incidente de la matrona Lucila que en Cartago se atrevió a besar públicamente, antes de la comunión, las reliquias de un mártir, que no había sido reconocido oficialmente. La reserva a la autoridad de la Santa Sede comienza con Alejandro III (1170) y se afirma definitivamente con Urbano VIII (1625, 1634).
3. Procesos de beatificación Hoy se distingue entre beatificación formal y beatificación equivalente. La primera se apoya sobre una serie larga y rigurosa de procedimientos, descritos en el CIC, que se desarrolla preventivamente por la autoridad de los Ordinarios diocesanos y posteriormente por autoridad de la Sda. Congregación de Ritos, que es el Dicasterio romano encargado de la preparación de las declaraciones solemnes pontificias, y tienen por objeto la investigación y declaración judicial con los medios humanos de la práctica heroica de las virtudes cristianas, del martirio sufrido por amor de Dios, en odio a la fe, es decir, a la religión cristiana, o en defensa de una virtud cristiana, y de los milagros obrados por Dios después de la muerte del Siervo de Dios por su intercesión. La segunda es un reconocimiento por parte de la Santa Sede del culto prestado ya de antiguo a un Beato después de afirmar la heroicidad de sus virtudes.
4. Valor de las sentencias Las sentencias de beatificación no son definitivas, infalibles, irrevocables; no obligan a toda la Iglesia a prestar culto al Beato; más bien tienen el carácter de indulto (v.). Pero es siempre temerario sostener en determinado caso que la Iglesia se haya equivocado realmente en tal juicio.
5. Procesos de canonización La canonización en cambio es un acto definitivo, infalible e irrevocable. Va siempre precedido de la beatificación y se apoya en la constatación de que después de la beatificación haya obrado Dios por intercesión del Beato otros milagros (2 después de la beatificación formal, 3 después de la equivalente). El acto se publica en forma de Carta decretal firmada por el Papa y por todos los Cardenales presentes. En esta solemne ocasión el Papa firma con el apelativo de Obispo de la Iglesia Católica.
6. Solemnidad La solemnidad de la beatificación y de la canonización tiene lugar, desde el año 1662, en la Basílica de S. Pedro. La función de la beatificación se desarrolla en presencia de los Cardenales y de los consultores de la Sagrada Congregación de Ritos y, leído el Breve de beatificación, se descubre la imagen del Beato; sigue el canto del Te Deum con la oración del Beato, triple incensación al cuadro que lo representa y Misa cantada. A las Vísperas el Papa desciende a venerar al Beato. La función de la canonización se desenvuelve toda, en presencia del Papa. Pug.
Bibliografía
Benedicto XIV, Opus de servorum Dei beatificatione et beatorum canonizatione , 7 vols., Prato, 1839-43
Lauri-Fornari, Codex pro postulatoribus , Roma, 1929.