Diccionario de Teología Dogmática

Pietro Parente (P. P.)

TEÁNDRICA (Operación)

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La expresión θεανδρικὴ ἐνέργεια se encuentra por primera vez en una carta del Seudo-Dionisio al monje Cayo (fines del s. V o principio del VI), para indicar la compleja actividad de Cristo, Dios y Hombre al mismo tiempo. Prestábase esta expresión a una interpretación monofisita (v. Monofisismo, Eutiquianismo), sugiriendo la idea de una acción mixta, híbrida, confusamente humana y divina. Como el Monofisismo había sido condenado en el Conc. de Calcedonia (451), la fórmula sospechosa «operación teándrica» fue rechazada por los católicos (S. Máximo Confesor), y más tarde por el Conc. Lat. del 649 (DB, 268).

Más adelante la adoptó S. Juan Damasceno, defendiéndola como ortodoxa. En realidad, aquella fórmula bien entendida tiene un sentido dogmáticamente justo: en Cristo, por ser dos naturalezas distintas las que hay en Él, existen dos series de operaciones, una divina (crear, conservar el ser de las criaturas), la otra humana (hablar, moverse). Pero la naturaleza humana subsistente en la Persona del Verbo es sustentada por Él en el ser y en el obrar. Por esto toda operación humana de Cristo se puede decir también que es divina, como propia del Verbo, principio agente no sólo de la actividad divina, sino también de la humana. Igualmente el Verbo se sirve de su Humanidad como de un instrumento para algunas acciones divinas, p. ej. en los milagros: por lo cual estas acciones se pueden llamar también teándricas.

Bibliografía

Sto. Tomás, , III, q. 19, a. 1;
J. Mahic, , Zagreb, 1932;
L. Billot, , Roma, 1922, p. 323 ss.;
C. V. Héris, , Brescia, 1938;
P. Parente, , Brescia, 1950;
S. Th. S., t. III, Madrid, 1950.

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