Diccionario de Teología Dogmática

Pietro Parente (P. P.)

RELIGIÓN

Recursos

(lat. relegere = meditar, volver a pensar o leer (cosas divinas); o religare = ligar (a Dios); o reeligere = reelegir (a Dios perdido por el pecado): En general es un vínculo moral entre Dios y los hombres, como se deduce de la historia de las religiones y de la consideración de la relación natural de la criatura racional a su Creador. Subjetivamente la religión es una disposición voluntaria del alma a reconocer a Dios como Ser supremo y dueño del universo y a rendirle el culto debido. Objetivamente es el conjunto de las verdades y de las normas, en virtud de las cuales nuestra vida se ordena a Dios su fin supremo. En uno y otro sentido la religión abraza a todo el hombre: entendimiento, voluntad, actividad práctica.

La religión, pues, no es el culto del deber inmanente en la razón autónoma (Kant); ni es la conciencia de la divinidad inmanente en nosotros, superada por la síntesis filosófica (Idealistas); ni es un instinto de la subconciencia (Modernistas); ni es un sustituto provisional de la ciencia de los fenómenos naturales (Positivistas). La religión acompaña constantemente al género humano en todas las fases de su evolución intelectual, moral y civil; por lo que responde a profundas exigencias de la misma naturaleza humana.

La religión es natural si florece espontáneamente en el alma al pensamiento de un Dios Creador y Señor, con tendencia a un fin natural, proporcionado a nuestro entendimiento y a nuestra voluntad. Es sobrenatural, si se funda sobre una revelación positiva de Dios, que comprende verdades especulativas, que se han de creer y normas, que se han de seguir en orden a un fin, que trasciende las fuerzas y exigencias propias de la naturaleza humana.

Tal es la religión cristiana, orientada toda ella hacia la visión beatífica, fin absolutamente sobrenatural. Puesta la existencia de un Dios personal, el hombre no puede eximirse de prestarle un culto interno y externo; y como son varias las religiones que pretenden haber sido reveladas, el hombre tiene la obligación de buscar la verdadera Revelación por medio de criterios externos (milagros y profecías) y criterios internos (elevación de la doctrina y de los preceptos, en armonía con las más nobles aspiraciones del corazón humano). V. Revelación y Culto.

Bibliografía

Sto. Tomás, , II-II, q. 81;
A. Tanquerey, etc., Roma, 1931;
R. Garrigou-L., , París, 1914;
G. Graneris, , Turín, 1935;
G. Siri, , Roma, 1942;
F. Fabbi, , Asís, 1950.

Voces relacionadas

Internas

Externas