PRAGMATISMO
(gr. πρᾶγμα = acción, hecho): Sistema filosófico-religioso nacido en América a fines del ochocientos por obra de Ch. Sanders Peirce y especialmente de William James, considerado como el verdadero fundador y divulgador de la nueva teoría.
El Pragmatismo, nacido como un método, se desarrolló como una doctrina y sistema que puede definirse en general como una tendencia a considerarlo todo desde un punto de vista práctico, es decir, a través de la acción, y, por consiguiente, a buscar en la acción la razón de la verdad y de la certeza, de la vida y de la religión.
El punto de partida del Pragmatismo es la desvaloración del mundo teórico de las ideas: las ideas no tienen valor por sí mismas si no están en función del obrar. Para obrar y realizar, el hombre tiene necesidad de una convicción, de una creencia, que se convierta en norma de acción. Si en el curso de la acción se ve que la idea prospera, entonces se dirá que la idea es verdadera. La verdad de una idea depende de su verificación práctica. Éste es el llamado método científico de los Pragmatistas, en contraposición a los métodos intelectualistas en la busca de la verdad. De esta manera se ve claramente que para los Pragmatistas no existe una verdad inmutable y eterna; la verdad, por el contrario, se halla en continuo progreso, lo mismo que la acción, que es el fin de la vida.
En el campo religioso, el Pragmatismo rechaza toda revelación externa de la verdad y todo sistema conceptual, limitándose a la consideración del sentimiento y de la conciencia religiosa individual, llamada con término técnico experiencia religiosa. Por ella el individuo siente lo divino y se eleva a Dios con un acto de fe que es al mismo tiempo voluntad de creer (no adhesión del entendimiento a una verdad revelada) y tendencia a verificar la utilidad y la ventaja de la creencia. Este acto de fe puede acomodarse a una religión ya formada como es el Cristianismo, pero sólo provisionalmente y en cuanto aquella religión se demuestra útil y eficaz prácticamente.
Tanto en el campo religioso como en el filosófico son inútiles las discusiones teóricas de los principios. El Pragmatismo, fruto del espíritu práctico propio de los americanos, es un sistema antimetafísico, por ser antiintelectualista (en el fondo es un sensismo emparentado con el Empirismo inglés de Locke y Hume). Gnoseológicamente, al negar los primeros principios lógicos y la estabilidad de la verdad, cae en un desastroso relativismo, con sus consiguientes repercusiones desastrosas en el campo moral. La verdad y el bien se convierten en algo subjetivo subordinado a las convicciones del individuo y a sus verificaciones experimentales.
Desde el punto de vista religioso, el Pragmatismo niega radicalmente toda religión revelada y condiciona la misma existencia de Dios a la experiencia psicológica, como exaltación de la voluntad en contra de la razón; el Pragmatismo en materia religiosa desciende del principio luterano de la fe fiducial (v. Luteranismo).
Bibliografía
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A. Leclère, , París, 1909;
E. Chiocchetti, ;
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, en «Riv. di Filos. Neoscol.», 1910, p. 142 ss. y 431 ss.;
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